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En la lista de los púgiles que buscaron un milagro, tratando de quebrar los pronósticos y conquistar un título mundial, ahí hay que incluir a Keyvin Lara (18-1, 6 nocauts). El muchacho de 21 años, originario de la comunidad El Chonco, Chinandega, intentará arrebatarle al japonés Kazuto Ioka (19-1, 11 nocauts) el título mosca (112 libras) de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) la madrugada de mañana miércoles en la Arena Edion de Osaka.

Eddie Gazo, Eduardo Márquez, Adonis Rivas, José Alfaro y Byron “El Gallito” Rojas, encabezan esa lista de peleadores que salieron de Nicaragua con la ilusión en sus maletas, regresando con la corona cuando las posibilidades eran casi nulas. En esa posición afronta el duelo Lara, pisando la línea de la frontera que divide la gloria y el anonimato. Un triunfo le permitiría escribir su nombre en la historia del boxeo nacional, el descalabro lo mantendría como un boxeador más, casi inadvertido.

¿Cuál es el panorama de Keyvin? ¿Puede sorprender? Con 1% de posibilidades se pueden revertir los malos augurios. Lara tiene un poco más de ese porcentaje para aferrarse a un milagro.

Eso sí, Lara tiene las características del boxeador que le encanta ver al público, muchacho bravo, que va hacia adelante, no tiene miedo a pararse en el centro del ring,  tira golpes a diestra y siniestra, sin miedo a morir cruzando disparos contra el enemigo.

Bravo, pero limitado 

El problema es que ese estilo de Lara necesita una dosis de inteligencia, y más ante un peleador como Ioka, bastante técnico. ¿Quieren un ejemplo? Félix Alvarado, “El Gemelo”. Muchos creímos que su forma de atacar y tirar golpes desmesuradamente iba a terminar con el reinado de Ioka, y lo que sucedió fue que el japonés sacó a relucir su gama de recursos técnicos: movilidad de piernas, velocidad de manos, y la facilidad que mostró para pasar golpes, haciendo deslucir a Alvarado, quien perdió por decisión unánime, en una de las peores presentaciones de su carrera.

Keyvin tiene garra, pero es limitado. Ioka es un boxeador más completo, puede pelear en corto, también a la larga distancia, usando la inteligencia con su jab de izquierda. El nica, frágil en defensa, tiene que cuidarse del cruzado y los ganchos del japonés, que realmente son un peligro, hacen mucho daño.

¿Qué puede hacer Lara para optar  a una victoria? Presionar al japonés desde el primer asalto, sin darle respiro, tirando golpes sin cesar, hasta meterlo a su tren de pelea. Si logra hacerlo, tendrá posibilidades, si no puede, verán a un Lara aguerrido, pero siendo vencido por nocaut en el último tramo de la pelea. Este Ioka, respecto al del 2013 que peleó con Alvarado, es más maduro, viene de derrotar al argentino Juan Carlos Reveco en dos ocasiones, una por nocaut. 

Así que podrán imaginarse el reto mayúsculo que tiene Keyvin, pero los milagros existen, si “El Gallito” lo consiguió en Sudáfrica, el chinandegano puede aplicar a atrapar uno en la lotería de la suerte. Lara está a un paso de tocar la gloria o ser un anónimo que lo intentó.

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