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Las columnas de humo estarán ahí, como saliendo del sonar de los tambores al ingresar Ken Griffey Jr. al Salón de la Fama del beisbol hoy. Su sencillez frente al plato, casi arañando la indiferencia será recordada por siempre. Un silencioso fabricante de ruido con sus estacazos, capaz de mantenernos emocionados con la brillantez de su accionar en todos los aspectos del juego.

Cuando Ken Griffey Jr. nació, seguramente su ombligo fue colocado en la entrada de Cooperstown, con la seguridad que de convertirse en pelotero como su padre, miembro de “La maquinaria roja” de 1976, llegaría el día en que golpearía esas puertas que se abrirán hoy para su ingreso en la Catedral del Beisbol,  junto con Mike Piazza, primer receptor seleccionado desde Carlton Fisk en el año 2000. 

Persiguiendo la unanimidad, algo sin precedentes, Griffey Jr. obtuvo el 99.32 por ciento de los votos, colocándose en la cima de todos los tiempos, desplazando el 98.84 del astro derecho de la colina Tom Seaver y 98.79 del lanzador de meteoros Nolan Ryan. La intriga ¿quién puede ser el primer pelotero seleccionado con todos los votos? quizás seguirá flotando por siempre entre las exigencias extremas de quienes piensan, que si no lo lograron Babe Ruth y Ty Cobb, nadie podrá hacerlo. 

Repasando lo conocido, se necesita por lo menos el 75 por ciento de los votos para poder entrar.

¿Se imaginan aquella primera escogencia realizada en 1936 con tantas fieras disponibles? La abundancia de aspirantes fuera de serie complicó enormemente incluso a los que tenían cerebros más iluminados y corazones más fríos. Podían haber seleccionado a 25 o más, pero solo fueron 5 “los bendecidos” con Ty Cobb superando a Babe Ruth en porcentaje, mientras Honus Wagner, Walter Johnson y Christy Mathewson, completaban la más lujosa promoción de todos los tiempos.

Imposible la unanimidad. Ty Cobb obtuvo el 98.2 por ciento de los votos, en tanto el inmenso Ruth se conformó con el 95.1, igual que Wagner. Desde entonces, en un trayecto de 73 años, los super astros del juego podían acercarse a la unanimidad, pero no conseguirla. 

Hoy en Cooperstown, Ken Griffey Jr, primera selección del draft de 1987, capturado por los Marineros de Seattle, estará danzando sobre el tapete de la grandeza. Con 630 jonrones pese a los recortes por lesión, un total de 2,781 imparables y 1,836 carreras impulsadas, el Junior reconocido como Más Valioso en 1997 y segundo en la votación de 1994, con 10 guantes de oro y 13 presencias en Juegos de Estrellas, además de ser un fildeador espectacular, logró elevarse encima de “Monstruos”, lo cual tiene un gran significado. 

Las cifras de Griffey Jr. atravesando 22 años en la Gran Carpa, afectado por lesiones que le recortaron cinco temporadas, son llamativas, pero podría argumentarse no incandescentes a la par de las registradas por otros súper-estrellas. A un lado de su porcentaje récord en votos, difícilmente se metería entre los diez más grandes artilleros de la historia. A sus arremetidas consecutivas con 56 jonrones tanto en 1997 como en 1998, hay que agregar cinco campañas de 40 o más, alcanzando el total de 630, próximo a los 660 de Willie Mays. No logró Griffey Jr. ser campeón de bateo y solo terminó sobre 300 una vez en sus últimos 15 años y tampoco pudo aterrizar en la pista de los 3,000 hits.

ENCIMA DE TANTOS “MONSTRUOS”Mike Piazza es apenas el octavo receptor que es exaltado por medio de votos.

Puede decirse que el cambio generacional entre los electores, favoreció a Griffey para ser un aspirante a la unanimidad que nadie ha conseguido, ni Babe Ruth, ni Ty Cobb, ni Lou Gehrig, ni Ted Williams, ni Mantle, ni Jimmy Foxx, ni Roger Hornsby, ni Willie Mays, ni Hank Aaron, ni Stan Musial, todos ellos con nivel de “Monstruos”, capaces de superar a Griffey en comparaciones.

 

Pienso que alguien lo logrará pese a que Barry Bonds está descartado por los esteroides, aunque consideremos que antes de alterar su musculatura había conseguido tres títulos como Más Valioso, lamentando que le fue arrebatado otro, para entregárselo a Terry Pendlenton. La pregunta natural es ¿quién podría ser ese alguien? 

Después de la temporada 1999, Griffey dijo que deseaba estar más cerca de su familia y vivir en su ciudad natal, Cincinnati. El 20 de febrero de 2000, los Marineros lo canjearon a los Rojos por Brett Tomko, Mike Cameron, Antonio Pérez y Jake Meyer. Fue entonces que firmó un arreglo de nueve años por 112 millones con los Rojos después de haber sido sometido a una operación.

Afectado largo tiempo por las lesiones, Griffey vio acción en solamente 554 de 972 posibles juegos entre el 2001 y el 2006, viendo recortarse drásticamente su impulso. 

Griffey estuvo con los Rojos desde el año 2000, hasta la fecha límite para ser negociado en el 2008. Fue cambiado a los Medias Blancas y más adelante firmó para regresar con los Marineros como agente libre. Jugó año y medio con Seattle antes de anunciar su retiro el 2 de junio de 2010. 

Es el sexto de todos los tiempos en la lista de jonroneros y uno de los ocho cañoneros que se han volado la cerca más de 600 veces.

¿Y Piazza?

EFE. Cubierto por la gigantesca sombra de Griffey Jr, el receptor de mayúscula utilidad, bravura inclaudicable y liderazgo indiscutible, Mike Piazza, entra hoy a Cooperstown. Una escogencia discreta de los Dodgers en la ronda 62 del draft en 1988, Piazza, quien pagó viaje y comida para estar en la Academia de los Dodgers en República Dominicana, resultó ser un catcher de raza detrás de la máscara y capaz ofensivamente de cinco temporadas disparando más de 30 jonrones y cuatro con más de 100 empujadas, obteniendo el título de Novato del Año en 1993 con 35 vuelacercas, 318 puntos y 112 remolque, agregando dos segundos lugares en las votaciones por el Más Valioso de la Liga Nacional entre su debut en 1992 y 1998, año en que los Dodgers lo enviaron a los Marlins el 14 mayo, solo para ser trasladado a los Mets después de cinco juegos.

El fiero enmascarado continuó rindiendo con los Mets, equipo que le proporcionó en el 2004 y 2005 con sus facultades flaqueando, el máximo salario de su carrera, 16 millones. Cerró su carrera de 427 jonrones con 1,335 impulsadas, porcentaje de 308 puntos y 2,127 imparables, vistiendo los uniformes de San Diego y Oakland. Piazza es el octavo receptor que abre las puertas del Salón por la vía de los votos. Mickey Cochrane, Bill Dickey, Gabby Harnett, Roy Campanella, Yogi Berra, Johnny Bench y Carlton Fisk, precedieron al ganador de 10 guantes de oro y 7 bates de platino.

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