•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Los bigleaguers nicaragüenses Juan Carlos Ramírez y Cheslor Cuthbert nacieron en Nicaragua, pero crecieron en zonas distintas. El primero vio la luz por vez primera en el Pacífico y el segundo en el Caribe del país.

Sin embargo, fue el beisbol que se encargó de unirlos en un mismo camino y abrirles las puertas para perseguir el éxito, mismo que les ha costado sudor, dedicación, disciplina y esfuerzo.

Ambos peloteros militaron en el beisbol superior pinolero y posteriormente firmaron para el beisbol organizado, donde cada uno tomó destino distinto, pero con un solo objetivo y dirección: llegar al beisbol de las Grandes Ligas.

Además, luego de probar el nivel de las Ligas Mayores, ambos vistieron la camiseta de la selección nacional y la defendieron con honor.

Cheslor y J.C. quemaron todas las etapas de las ligas menores hasta llegar a la cúspide. El primero en ascender a la Gran Carpa fue Ramírez, claro, es cuatro años mayor que el costeño. El meteórico lanzador capitalino debutó con los Filis de Filadelfia y lo hizo con creces ante los Mets de Nueva York en el 2013, pero luego su estadía en el Big Show no ha sido estable, porque se ha movido entre idas y venidas en Ligas Menores. Además, ha pasado por los Marineros de Seattle, Diamondbacks de Arizona, los Rojos de Cincinnati y actualmente con los Ángeles de Los Ángeles.

Por su parte, Cuthbert llegó a los Reales de Kansas City emocionado y con deseos de lucirse, pero frente a él había un gran obstáculo, llamado Mike Moustakas. Sin embargo, al joven originario de la Isla del Maíz le brindaron la oportunidad de demostrar su talento con el madero y con el guante y supo aprovechar el chance, aprovechando una lesión que mermó a Moustakas. Hasta entonces dejó de viajar constantemente de Triple A hacia las Mayores y viceversa.

El lunes, durante el primer partido de la serie entre Los Ángeles y Kansas, Cheslor y J.C. no pudieron enfrentarse, en cambio, se citaron para compartir una cena de amigos e intercambiar experiencias. Ambos nicas saben lo difícil que es permanecer en esa categoría de beisbol y que la rivalidad deportiva los puede enfrentar, pero la amistad es algo inquebrantable.  

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus