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Le dicen Cuchi pero aún no conoce la razón de ese seudónimo, lo único que sabe es que con ese apodo, su entorno familiar y de amistades, lo diferencia del resto de personas que llevan su mismo nombre. Álvaro Lacayo, tiene 50 años, nació en Granada, es uno de los dueños de la marca Dianca Castrol en Nicaragua y es el único representante de la Federación Internacional de Automovilismo (FIA) en nuestro país, entidad que maneja la Fórmula Uno a nivel mundial.De izquierda a derecha, Jean Todt, Álvaro Lacayo y la Comisionada Aminta Granera.

Su oficina, más que un lugar de trabajo, parece un museo familiar. Hay fotografías a montones, con sus cuatro hijos (tres varones y una niña) y su esposa Ericka Mierisch, nica de origen alemán.

 

También hay algunos carritos, revistas de automovilismo y una computadora en la que desfilan los números, estrategias y archivos de cuentas en torno a su negocio que tiene en conjunto con su padre Winston Lacayo y  su hermano que lleva el mismo nombre.

Cuenta Lacayo sentado en su butaca, que ingresó a la dirigencia de automovilismo después de que un amigo le metiera en su mente la idea de ser representante para la FIA. Pero detrás hay algo de mayor peso, el dirigente recuerda que en 1989 cuando regresó a Nicaragua, tras pasar varios años estudiando en Estados Unidos, tuvo un accidente de tránsito brutal, en el que se salvó de milagro. El conductor que venía en el otro vehículo, no corrió la misma suerte, murió y eso impactó a Lacayo.

Ahora, Lacayo que se salvó de la muerte para entrar al mundo de la FIA, trabaja porque se mejore la seguridad vial en el país. Fundó el Club Automovilístico de Nicaragua (CAN) en el 2007 y dos años después gestionó la primera visita del presidente de la FIA, Jean Todt, al país, quien regresará por segunda ocasión el próximo 9 de agosto.

¿Cómo se metió al mundo del Automovilismo?

Castrol patrocinaba a Juan Pablo Montoya en el 2002. Don Carlos Macaya, quien es el presidente del Club Automovilístico de Costa Rica, me dijo que no había ningún presidente representando a la FIA en Nicaragua.  Y como él tenía un alto puesto en la FIA, me preguntó si no tenía interés de involucrarme. Me envió los documentos correspondientes, los revisaron durante 2 años, hasta que me mandaron una carta, me aceptaron. Me invitaron a París a la convención anual donde me ratificaron.

¿Cuándo inauguró el Club Automovilístico de Nicaragua?

En 2007 abrí el club, tratando de aprender más. Fui a varios países, para tener una mejor idea y hacer las cosas bien. Me interesó mucho promover las carreras de forma legal. Vi que en Sudamérica y Centroamérica se corría de forma profesional.

Me interesaba poner a Nicaragua en el mapa y también quería que mejoráramos en el tema de seguridad vial. En otros países veía en un día miles de motos y los conductores y los niños portaban cascos. Quería que eso se implementara en el país y lo logré 5 o 6 años con la ayuda de la FIA. Jean Todt y su esposa Michelle Yeoh me ayudaron para regalar cascos tanto a los policías, como a los niños de escuelas con menos recursos.

La visita de Todt en el 2009, fue su primera gran satisfacción…

Lograr que viniera a Nicaragua el presidente de la FIA para mí fue mi primer éxito. Desde allí comenzaron las buenas cosas para el automovilismo. En 2011, la FIA me entrega un reconocimiento por el trabajo social que estábamos haciendo como CAN y que llevó a buenos resultados. Nosotros hicimos un gran trabajo con el tema de los cascos. 

Han pasado 5 años desde la primera visita de Todt ¿Cómo valora el desarrollo del automovilismo en ese tiempo?

El presidente Todt va a estar impresionado por dos cosas. La primera es por el avance de la seguridad vial en Nicaragua y las leyes que han estado muy estrictas. Segundo, en la parte deportiva, terminamos con las carreras ilegales, ahora tenemos la pista de Los Brasiles y tendremos la oportunidad de ir a verla con él, para que nos ayude y nos brinde ideas para mejorarla.

Me gustaría saber un poco del Álvaro Lacayo fuera de los deportes ¿Quién es?

Mi papá fue fundador de Transportes Cóndor, era una de las empresas de autobuses privados que viajaban desde Granada. Mi mamá también es granadina, Adela Vargas Guzmán.

Crecí en Granada, estudié en el Colegio Salesiano, después estuve en el Colegio Centroamérica, durante mi secundaria, llegué a primer año. Vino la guerra y salí al exterior (Estados Unidos) a terminar mi bachillerato y me gradué de la carrera de Mercadeo en la Universidad de Nuevo Orleans. 

Tras graduarme, volví a Nicaragua en 1989 y en 1990 se fundó la empresa Dianca y hasta hoy llevamos 26 años en el mercado. Mi parte de la FIA, lo hago por ayudar, no tengo salario. Mi trabajo es Dianca, es una empresa familiar junto a mi padre y mi hermano Winston. Soy una persona familiar, me gusta compartir con mis 4 hijos, mi esposa. Me gusta mucho la pesca, la cacería de venados, me encanta estar en el campo y el mar, eso me relaja.

Cuénteme un poco de su vida cuando estuvo en Estados Unidos como universitario…

Mi primer trabajo fue limpiando piso en un Burger King de Nueva Orleans, mientras estudiaba.

Después laboré parqueando carros, pinté casas, también serví tragos en un bar. He tenido trabajos de todo tipo, tenía 19 años en aquel momento, tenía una visa de estudiante, después me hice Residente y luego ciudadano americano.

Veo que le gusta mucho el boxeo, patrocina a Román González…

Siempre me ha gustado desde que Mike Tyson peleaba. Seguí a Oscar de la Hoya, a Ricardo Mayorga y ahora con Román “Chocolatito” González le he tomado un poquito más de sabor, porque me he metido a ver lo que hay detrás de la cortina, eso que mucha gente no sabe. Veo a un muchacho muy humilde.

Si tuviera que escoger un momento difícil de su vida, ¿Cuál sería?

Cuando regresé a Nicaragua en 1989, tuve un accidente automovilístico. Choqué contra otro carro frente a frente, estaba trabajando, viajaba para Nandaime. Me iban a cortar el pie. En el otro vehículo, transportaba tres personas, el conductor iba ebrio, esa persona murió. Pasé un mes en el hospital, me tuvieron que llevar a Estados Unidos porque mi tobillo estaba destruido.

Estuve con yeso por 15 meses y luego regresé a Nicaragua a realizarme terapia por 6 meses.

Pasé 2 años batallando, deprimido, por una parte porque estaba empezando con mi empresa.

Junto al corredor español Fernando Alonso.Todo era del hospital a la casa, no podía hacer nada. Esa etapa fue la más dura de mi vida pero me ayudó a madurar espiritualmente. 

¿Será que por eso decidió involucrarse con el automovilismo y la seguridad vial?

Creo que le he tomado tanto cariño a esto de la seguridad vial, porque ese accidente cambió mi vida. Fue un impacto para mí saber que el conductor del otro carro, falleció. Uno no sabe cuánto dolor puede causar a la familia por una irresponsabilidad. 

 

¿Cuál sería su próximo sueño?

No soy ambicioso. Estoy contento con lo que hago, no hay nada más satisfactorio que trabajar en lo que te gusta. Soy amante del mercadeo, es un don estar en esta profesión, no todo se aprende en la universidad. Me gustaría que mis hijos salgan adelante y que aprendan a hacer el bien, que ayuden en lo que más puedan. Espero ayudar a Nicaragua a través de la FIA en el tema de seguridad vial. 

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