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Hoy en día, se promociona en el Campeonato de Beisbol “Germán Pomares” que cuatro o cinco bateadores rebasarán los 20 jonrones y que el slugger del Bóer, Juan Carlos Urbina, está por convertirse en el primer bateador de 100 carreras empujadas desde 1993, con la salvedad que hoy en día se juega estrictamente con el bate de madera.

Todo un mérito para Urbina sin duda, pero al llegar las insoportables comparaciones, caemos en que los jugadores no son culpables de jugar con madera o aluminio, nunca han sido ellos los que deciden qué tipo de bate se debe utilizar; y por otro lado, no se puede obviar la calidad de picheo -casi juvenil- a la que enfrentan hoy los bateadores experimentados. Ernesto López empujó 111 en 1977 y 117 en 1978.

La idea de realizar esta nota es la de recordar que precisamente la famosa temporada de 1993 ha sido la más explosiva en bateo que se recuerde, hablando en forma general, pues con bates de aluminio vimos a dos bateadores con 100 empujadas, Nemesio Porras del Bóer con 111 y Juan Cabrera del Rivas con 100 exactas.

Pero allí no para la cosa, pues Ramón Padilla se quedó a la orilla con 99 empujadas y le siguieron Ernesto López (95), Domingo Pérez (94), Julio Vallejos (92) y otros más, con al menos 80 remolcadas, Bismark Guadamuz (88), Juan Vicente López del San Fernando y Henry Roa de León con 87 cada uno, más Norman Cardoze con 80.

Ahora, además de la utilización de bates de aluminio, Baumbat o madera, otra cosa que influye a la hora de romper records son los benditos calendarios de juegos, los cuales nunca son uniformes y los records pueden ser botados cuando deciden jugar más de 100 partidos un año y después regresar a 50 o 60 partidos en la siguiente temporada.

VEAMOS CIFRAS DE 1993

La temporada de 1993 tuvo un calendario similar al Pomares 2016 con 54 juegos por equipos en la primera vuelta y 50 juegos en la segunda vuelta, para sumar 104 partidos por equipo y luego se dieron dos series semifinales, -cuyas estadísticas no se sumaron a las dos primeras vueltas- y una final entre Granada y San Fernando.

Julio Medina anotó la friolera de 103 carreras -caso único de alguien de 100 anotadas- y detrás se ubicaron Norman Cardoze (96), Juan Vicente López y Henry Roa con 95 cada uno, Ramón Padilla (89), Richard Hunter (88), Sandy Moreno (87), Nemesio Porras (86) y Adolfo Álvarez del Rivas (82), todo producto del aluminio, pero con un calendario menos extenso que el actual.

  • 111 carreras remolcó “El Tiburón” Ernesto López en 1977 y una temporada más tarde (1978) impulsó 117.

Ramón Padilla disparó 36 cuadrangulares y detrás de él se ubicaron Bismark Guadamuz (Unag y Granada) con 29, empatado con Nemesio Porras del Boer, Ernesto López del Granada (28), Norman Cardoze (27), Juan Cabrera (25), Próspero González (Chinandega y San Fernando) con 22, Henry Roa del León y Marlon Abea (Pinoleros y Rivas) empatados con 21 jonrones y Juan Vicente López y Julio Medina, ambos del San Fernando, 20 cada uno. Fueron 11 de 20 o más jonrones.

RÉCORD DE HITS

En hits conectados en 1993, Henry Roa impuso la verdadera marca record de nuestro desordenado béisbol con 150 hits (Green bateó 142 y le sumaron -una aberración- 14 hits de la semifinal para el supuesto récord de 156 de la temporada de 1978). 

Detrás de Roa se ubicó Nemesio Porras con 148 cohetazos y luego aparecen Julio Medina (139), Juan Vicente López (134), los Dantos Guillermo Macías y Richard Hunter con 133 hits cada uno, los Tiburones Bayardo Dávila (127) y Ernesto López (126), Gregory Hodgson de los Dantos (122) empatado con Julio Vallejos, Norman Cardoze con 121 y Domingo Pérez con 120, ambos del San Fernando. 

En bases alcanzadas en ese 1993 Nemesio sumó 259, seguido por los empatados Ramón Padilla y Henry Roa (ambos con 248), Julio Medina (229), Ernesto López (227), Norman Cardoze (226), Bismark Guadamuz (218), Juan Vicente López (216), Julio Vallejos (214), Juan Cabrera (212) y Domingo Pérez (204).

  • 103 carreras anotó Julio Medina en 1993, detrás de él se ubicó el “Pollo”, Norman Cardoza.

Y en slugging, los más dominantes fueron Próspero González (.705), Nemesio Porras (.704), Ramón Padilla (.699), Norman Cardoze (.657) y Juan Cabrera (.633).  En medio del gran despliegue de los bateadores en 1993, hubo al menos un ganador de 20 partidos en picheo con Barney Baltodano, quien además completó 18 partidos, uno menos que el líder Epifanio Pérez (19), quien registró esa temporada 15 derrotas.

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