•  |
  •  |
  • Edición Impresa

El fuego paralímpico llegó ayer a Río de Janeiro, un día antes de la ceremonia de inauguración de los Juegos en el estadio Maracaná.

La llama recorrió previamente cinco ciudades -Brasilia, Belén, Natal, Joinville y Sao Paulo, que representaban respectivamente un valor paralímpico: igualdad, determinación, inspiración, coraje y poder de transformación.

En una ceremonia virtual, esos valores, representados en fuego, se unieron en una sola llama, con “la pasión por el deporte” encarnada en Río de Janeiro.

La “unión de los fuegos” se realizó en el Museo del Mañana, con fuerte participación de las redes sociales. La antorcha recorría durante la jornada varios puntos de la ciudad sede de los primeros Juegos Paralímpicos de Sudamérica, incluido el turístico Cristo Redentor.

“Estos Juegos harán historia, abrirán el movimiento paralímpico a todo un continente con millones de personas como testigos de por qué los Juegos son el principal evento deportivo impulsor de inclusión social”, celebró el presidente del Comité Paralímpico Internacional, Philip Craven.

Tres semanas después del fin de los Juegos Olímpicos, 4,300 deportistas discapacitados procedentes de 161 naciones competirán en 22 disciplinas de este evento deportivo que se realiza por primera vez en Río entre el 7 y 18 de septiembre. “Brasil está orgulloso del éxito de los Juegos Olímpicos y sé que estaremos aún más orgullosos de esta tarea”, dijo el ministro brasileño de Deportes, Leonardo Picciani.

Nada accesible

Marco Aurelio Giglio libra con su silla de ruedas una batalla en el tránsito de Río de Janeiro. Los baches, las raíces y la falta de rampas en las aceras de la ciudad sede de los Juegos Paralímpicos dificultan su movilidad.

Es una carrera de obstáculos diaria: Giglio, de 40 años, parapléjico desde hace 21 tras un accidente, no está entre los 4,300 deportistas de 161 países que participarán desde hoy en esta cita deportiva organizada por primera vez en Sudamérica... pero el podio lo tendría garantizado.

Con su silla motorizada hace el trayecto de 1km, sin necesidad de tomar un bus, que a toda costa evita porque, a pesar de algunas adaptaciones del sistema de transporte público, aún hay mucho que hacer. “No me siento seguro en esos buses”, dice a la AFP.

Río de Janeiro tiene una “accesibilidad pésima”, según Teresa Costa Amaral, superintendente de un instituto de defensa de los derechos de los discapacitados.

Los desafíos son innumerables: no hay veredas o están llenas de pozos, los semáforos no tienen sonido, no hay rampas o son tan pronunciadas que obligan al discapacitado a hacer una fuerza brutal para subirlas, las rampas de los buses no funcionan o el conductor no sabe operarlas, los taxis se niegan a trasladarlos...

“Menos de la mitad de la ciudad fue ‘accesibilizada’, y lo poco que hay no sirve porque no se puede hacer ‘accesibilización’ por la mitad”, zanja Amaral. Un 6.2% de los más de 200 millones de brasileños tiene alguna discapacidad, según cifras oficiales divulgadas en 2015.

  • 4,300 deportistas discapacitados competirán en los Juegos Paralímpicos de Río de Janeiro, en 22 disciplinas.
Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus