•  |
  •  |
  • Edición Impresa

La misión de Teseo era matar al Minotauro y salir del laberinto construido por Dédalo. Tan improbable lo uno como lo otro, pero según la leyenda de la mitología griega, concretó los dos objetivos ayudado por la información sobre el monstruo cabeza de toro y cuerpo de hombre, y el hilo facilitado por Ariadna. Carlos Cuadras se encuentra en el laberinto desde que aceptó arriesgar su cinturón de las 115 libras frente al peleador más difícil de resolver en la redondez del planeta, según el ranking libra por libra, el nicaragüense Román “Chocolatito” González, sin perder en 45 combates. La misión del también invicto Cuadras, sobreviviente a 35 rivales, es desarmar a “Chocolate” y someterlo. Solo eso. No necesita del hilo de Ariadna. La gran intriga es: ¿podrá hacerlo?

La convicción de Teseo

Cuadras tiene su estilo. Elusivo sin ser especulativo. Interesado en provocar desajustes y atento siempre a los errores del adversario. Sus piernas son lo necesariamente ágiles para permitirle proponer la distancia requerida, y su derecha, bastante precisa, capaz de combinarse con la izquierda, como lo estuvo haciendo en la pelea con Concepción, rival de atrevimientos frontales, pero carente de astucia y de movilidad. Hasta hoy, ha logrado sacar ventajas a su manejo de las contras, haciendo prevalecer su elevación y longitud de brazos. Y como todo mexicano, es bravo y se siente cómodo en los cambios de metralla. Igual que Román, su resistencia no ha sido puesta a prueba.

Te interesa: Hernández: “Bailamos con la más fea, Román es favorito”

Se ha ganado un justificado respeto, pero no lo suficiente para ser considerado favorito en el combate  a realizarse el sábado en el Fórum de Los Ángeles, enfrentando el reto de “Chocolatito”. Sin embargo, no se le niega la posibilidad de fabricarle al pinolero una pelea difícil, quizás la más exigente de su carrera. Cuadras se ha mostrado confiado en la victoria, pero ¿tendrá la convicción de Teseo cuando entró al laberinto en busca del Minotauro? Una cosa es lo que se dice, y otra puede ser lo que se siente. Eso es algo intrigante. Solo es posible descubrirlo hasta que suene la campana.

A tomar riesgos

Se supone que un campeón que defiende su título está obligado a excederse, ser temerario si es necesario, como lo fueron Leonard contra Hearns, Salvador Sánchez frente a Wilfredo Gómez, y De la Hoya ante Quartey. Menciono grandes retos, como mover de lugar una montaña, exactamente lo que intentará hacer el azteca el sábado. No lo imagino peleando en reversa. Eso sería entregarle las riendas del combate a un rival de superior inteligencia entre las cuerdas. El equipo de Cuadras debe estar claro que eso es lo menos conveniente, aún estando conscientes de lo complicado y riesgoso que es empujar a “Chocolate” peleándole adentro, lo que hizo Yaegashi en ciertos pasajes de una pelea que aunque abreviada, tuvo intensidad.

Hay quienes consideran que Cuadras no ha sido exigido al máximo y que todavía no ha podido mostrar lo mejor que tiene. Pueden estar seguros que el sábado tendrá que hacerlo, porque la presión que acostumbra colocar encima de los rivales “Chocolate” agobia, aturde y desarticula. Considerar a Cuadras con más fortaleza por estar ambientado a las 115 libras, es tonto. En cada una de sus peleas, Román ha estado encima de ese peso y de ninguna manera se sentirá un extraño. La misión de Cuadras metido en el laberinto es someter a la pequeña e incontrolable fiera que es “Chocolatito”. Ha hablado mucho el azteca tratando de inyectarse confianza, pero lo clave será su atrevimiento, y sobre todo, su resistencia.

  • 35 victorias sin reveses y un empate es el balance del azteca Cuadras en el pugilismo rentado. 

    

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus