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Harvey Haddix.

¿Qué les parece 36 outs sin nadie en las bases? Visto desde cualquier butaca, eso es un producto de la fantasía. Han sido tan pocos en la historia los pícheres capaces de 27 outs en fila, que cuando se habla de extender el esfuerzo a 9 outs más, uno piensa que el protagonista debe ser algún personaje escapado de la mitología. Pero ocurrió, créanlo por favor. El zurdo de los Piratas, Harvey Haddix, lo logró contra los Bravos de Milwaukee el 26 de mayo de 1959, y lo que es más sorprendente, fue pitcher perdedor en el inning 13, víctima de un error, una base intencional a Hank Aaron, y un jonrón de Joe Addock cambiado a doble, cuando pasó a Aaron durante el recorrido sobre las bases. Burdette tiró blanqueada en 13 entradas sobreviviendo a varios intentos de agresión. Más allá del resultado adverso, Haddix se apropió de un lugar en la historia del beisbol con esa joya monticular.

Sandy Koufax.

El legendario zurdo de los Dodgers, que se retiró del béisbol antes de los 31 años acorralado por la artritis, justamente después de asegurar dos Triples Coronas consecutivas en las temporadas del 65 y 66, derrotó al también zurdo Bob Hendley de los Cachorros, trazando un Juego Perfecto. Bueno, esa era la única manera de superar en duelo a quien tiró para solo un hit conectado por Lou Johnson, y que por cierto, no tuvo nada que ver con la única anotación del juego. Koufax, un tirador de cuatro no hitters, ponchó a 14 esa noche del 9 de septiembre de 1965. El zurdo que algún día tendrá su monumento en Los Ángeles, obtuvo tres premios Cy Young, cuando solo se concedía uno para las dos Ligas.

Kerry Wood.

Llegó de las Ligas Menores al staff de los Cachorros con etiqueta de temible. Era un chavalo que basaba su atrevimiento utilizando una recta que producía llamas, y que manejaba convenientemente un quiebre desconcertante. El 6 de mayo de 1998, Wood fue capaz de ponchar a 20 bateadores de los Astros, mientras cedía un hit dentro del cuadro que escapó del guante de Kevin Orie. Con estatus de novato, Wood estremeció al béisbol en su quinta apertura, empatando una cifra macabra que era propiedad exclusiva de Roger Clemens. El impacto fue mayúsculo.

Nolan Ryan.

El 1 de mayo de 1991, a la edad de 44 años, cuando los músculos se resisten y duelen al estirarse, el fuego competitivo comienza a perder fuerza y el desgaste aprieta el impulso, Ryan fue capaz de algo que todavía hoy nos parece increíble: lanzó un no hitter con pitcheo de 16 ponches. Lo más impactante es que fue el séptimo sin hit de su deslumbrante carrera, durante la cual, pese a saltar de una proeza a otra, nunca se hizo merecedor a un Cy Young. Pero, ¿acaso la grandeza de Ryan necesitaba agregar un detalle como ese, pese a su significado?

Roger Clemens. Kerry Wood ponchó a 20 bateadores en 1998

En 1986 ponchó a 20 bateadores de Seattle. En principio se creyó que era un error de digitación, una falla de la computadora, pero no, Clemens ciertamente lo hizo: de 27 outs, 20 fueron por la vía del “fusilamiento”... Diez años después, el 18 de septiembre de 1996, Clemens consiguió una fotocopia de ese trabajo “draculesco”, y la mostró mientras estrangulaba a los Tigres de Detroit. ¿Otra vez 20 ponches en un juego? ¡Por Dios, eso solo puede ser posible por un auténtico lanzador de Rockets, al mismo tiempo, un verdugo implacable!

Johnny Vander Meer.

En 1938, un año en que Lou Gehrig alargó a 2,000 su racha de juegos en pie de lucha, y que el joven y prometedor pitcher de los Medias Blancas, Monty Straton, sufrió la amputación de su pierna derecha a consecuencia de un accidente, el zurdo de 22 años de los Rojos de Cincinnati, Johnny Vander Meer, registró una racha de dos no hitters. El 15 de junio, Vander Meer emboscó a los Dodgers con su escopeta, y rumbo hacia un triunfo de 4 por 0, no les permitió gemir siquiera. Cinco días antes, el enigmático zurdo había convertido en gelatina a los bateadores del equipo de Boston durante una victoria de 3 por 0. ¡Dos no hitters consecutivos! Considerando el grado de dificultad, puede que sea una hazaña inigualable por los siglos de los siglos, ¿no lo creen?

Bob Gibson.

En la Serie Mundial de 1968, Bob Gibson, el astro de sepia de los Cardenales de San Luis, figura cumbre en el Clásico del 67 con 3 victorias de recorrido completo contra Boston, enfrentaba el reto del ganador de 31 juegos Denny McLain y Mickey Lolich de los Tigres. En el primer juego de esa Serie, Gibson estableció el récord de 17 ponches en un alarde de dominio. Fue un trabajo monumental. Gibson pareció estar construyendo una de las pirámides de Egipto mientras sepultaba a los Tigres aquel atardecer del 1 de octubre.

Jack Morris.

En juego crucial de la Serie Mundial de 1991 entre Gemelos y Bravos, Jack Morris se trenzó en uno de esos duelos que no parecen tener fin, con un pitcheo combinado de tres brazos que encabezó John Smoltz. Después de 9 entradas, en la pizarra brillaba intensamente el empate 0-0, fiel reflejo de un pitcheo dominante bajo presión. Una y otra vez, las grandes posibilidades eran ahogadas por el oportuno trabajo a fondo de los tiradores, y out tras out, Morris crecía tanto frente a los Bravos, que llegaron a verlo como si fuera “El Monstruo de la Laguna Negra”. Imponerse en una batalla decisiva que se resolvió 1-0 atravesando 10 entradas durante un Clásico de Octubre, tiene un gran significado.

Jim Abbott.

¿Puede alguien que le falte una mano llegar a ser un pitcher de Grandes Ligas? ¿Puede ese alguien tirar un no hitter? Escribiendo una historia del libro “Hay que verlo para creerlo”, Jim Abbott, un zurdo con voluntad de hierro, uno de las “ases” del staff norteamericano en Torneos Amateurs, demostró que se puede. El mismo Abbott, que casi blanquea a Cuba en el duelo por la medalla de oro en el Mundial del 88, y que blanqueó a Nicaragua durante un atropello de USA por 18-0 en los Panamericanos de Indianápolis, congeló los bates de Kenny Lofton, Albert Belle, Carlos Baerga y Jim Thome, aquel 4 de septiembre de 1993, y desde la colina de los Yanquis construyó un no hitter frente a los Indios de Cleveland. Si les interesa, el marcador fue 4 - 0.

3 los Premios Cy Young que obtuvo Sandy Koufax cuando solo se otorgaba uno, considerando las dos ligas.

7 los No Hitters que registró Nolan Ryan a lo largo de su fulgurante carrera

2 los juegos No Hitters consecutivos logrados por Johnny Vander Meer de los Rojos en 1938.

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