•  |
  •  |
  • Edición Impresa

La aparición salvadora de Álvaro Morata, a menos de 10 minutos del final, sofocó un posible incendio para el Real Madrid, que alcanzó el liderato después de ganar 2-1 al Athletic en un partido en el que el cuadro vasco estuvo a punto de bajar de la nube de felicidad al conjunto blanco.

A Morata, que ayer cumplió 24 años, le bastaron 15 minutos para demostrar que tiene un olfato de gol que vale su peso en oro. Aunque marcó a regañadientes, después de un remate fallido y un rebote que le favoreció, el canterano blanco salvó a su equipo de un empate de los que duelen a final de temporada.

Zidane volvió a su once del Benito Villamarín y sin Marco Asensio y James Rodríguez, titulares en Liga de Campeones y en el banquillo frente a los vascos, Isco, aunque de modo más intermitente, se erigió como el único con cierta frescura cerebral para abrir huecos en un equipo que aparte de cerrarse, se atrevió a subir al ataque con arrojo.

ISCO, EL CEREBRO

Precisamente, Isco fue el catalizador del primer tanto del choque después de controlar un magnífico pase de Marcelo. El centrocampista malagueño, en el vértice del área pequeña, cedió la pelota a Karim Benzema y el Real Madrid se adelanto en el séptimo minuto.

El 1-1, a 20 minutos del final de la primera parte, volvió a estimular al Real Madrid. Sin embargo, Cristiano, ansioso en su búsqueda por marcar, abusó de la pelota y erró un par ocasiones claras.

Sobre todo en la segunda, al borde del descanso, cuando bien tapado por Gorka Iraizoz, decidió disparar a portería con Benzema e Isco liberados para adelantar al equipo de Zidane.

El Athletic no cambió en la reanudación, siguió a lo suyo, sacudiéndose la presión con un buen ejercicio táctico de Valverde que en muchos momentos desbarató los planes de su rival. Pronto, Iñaki Williams pudo adelantar al cuadro vasco, pero mandó a las nubes un remate cuando estaba solo delante de Keylor Navas.

Pero al final, tal vez con un poco de suerte, marcó Morata cuando el Real Madrid vivía con el agua al cuello y a punto de sumar un empate que pudo volver al marcador si Keylor Navas no hubiese detenido un remate de Williams. El portero costarricense enmendó un error de Varane, otro más de un equipo que anduvo fallón y que salió airoso del buen partido del Athletic.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus