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Quítense el sombrero y rindan su admiración a los pequeños gigantes de la selección Infantil A (U-10) de Nicaragua, que tras doblegar 17-11 al combinado de Panamá, se consagraron monarcas del Campeonato Panamericano de dicha categoría, logrando tal hazaña de forma invicta y con un balance reluciente de 7-0.

En el campamento de la tropa pinolera no había espacio para la negatividad, la fe en la victoria era tan inmensa como una montaña. En la otra acera, la tropa de Panamá lucía valiente, exhibiendo una apariencia de no estar dispuestos a ser derrotados. Los pronósticos indicaban que sería un juego disputado de principio a fin.

Sin embargo, la tropa nacional no tardó en hacerle mucho daño al picheo adversario. El abridor panameño, Eduardo Taid, no inició su labor monticular de la mejor manera, pues otorgó tres bases por bolas de forma consecutiva que llenaron las almohadillas sin outs. El peligro era inminente, pero la desesperación del cuarto y quinto bateador de la alineación pinolera, conectando roletazos dentro del cuadro que sirvieron para forzar en el homeplate, estaban sacando a flote a los canaleros. No obstante, el sexto en el orden conectó un triple entre el jardín central y el izquierdo que barrió las bases y produjo las tres primeras carreras nicaragüenses. En el Estadio Roberto Clemente del Parque Luis Alfonso Velásquez Flores, el bullicio fue ensordecedor.

Siguió la fiesta

En el segundo episodio, la novena pinolera continuó con su festival de carreras, dañando seriamente a los lanzadores contrarios. Con las bases llenas y con el marcador 4-0, el pequeño Juan Carlos Urbina exhibió lo oportuno de su bateo y el poder de sus muñecas conectando un doble limpia bases que modificó la pizarra a 7-0, poniendo en una situación sumamente complicada a los canaleros. El nocaut apareció como una vía de triunfo más probable, pese a que los panameños marcaron su primera carrera.

Tal posibilidad creció en la apertura del tercero, cuando las almohadillas volvieron a llenarse de pinoleros y gracias a una base por bolas y un imparable, se produjeron dos anotaciones, cambiando el marcador a  9-1.

Contragolpeo

El cuarto inning fue el único en el que la azul y blanco no anotó, pero en la apertura del quinto se desbordaron fabricando cinco carreras que pusieron el marcador 14-1. Entonces todo parecía escrito, pero los panameños evitaron el nocaut fabricando siete carreras en el cierre del quinto y se metieron a la pelea produciendo tres más en la conclusión del sexto, producto de un picheo y una defensiva vulnerable de los nicas. Sin embargo, estos recuperaron terreno anotando tres más en la apertura del séptimo, estableciendo el definitivo 17-11.

Pese a resistirse hasta el final, los panameños no pudieron  evitar la caída ante los anfitriones, que al final del juego celebraron con alegría inefable el hecho de convertirse en los nuevos monarcas del Campeonato Panamericano Infantil A.

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