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¿Hay alguien con vida, que pueda jactarse de haber visto lanzar al derecho Orvie Overall, la blanqueada por 2-0 a los Tigres de Detroit, que le permitió a los Cachorros ganar la Serie Mundial de 1908? Era la época en que los de Chicago presentaban aquella combinación de doble plays formada por el short Joe Tinker y el intermedista Johnny Evers, a quienes les hicieron una canción. No creo que alguien con más de 108 años, se encuentre buscando boletos para esta Serie Mundial. Pueden agregar que serán muy pocos los fanáticos con más de 71 años, que fueron testigos de la última presencia de los Cachorros en 1945, casualmente perdiendo con los Tigres en siete juegos. Ese fue el año de la maldición de la cabra “Murphy”, que dejó caer Billy Sainis, quien la llevó al estadio y fue sacada.

Los Cachorros buscan su primer título de Serie Mundial desde 1908, regresando a un Clásico de Otoño por vez primera desde 1945, siendo considerados como favoritos para imponerse a los Indios de Cleveland, que ausentes en estas instancias desde 1954, reaparecieron en 1995 y 1997 para ser vencidos por Bravos y Marlins.

CHAPMAN CONTRA MILLER

Ahora estamos en el 2016. El beisbol sigue siendo una gran atracción en Chicago. Jordan y sus Bulls son un grato recuerdo, y Derrick Rose se ha ido. Es la época de un primer bate como Dexter Fowler, de Kris Bryant, matador y probable Mas Valioso en su segundo año, de Javier Báez un provocador de asombro con su guante, de Anthony Rizzo, de Ben Zobrist y de Addison Russell; el tiempo de Jon Lester, Jake Arrieta, Kyle Hendricks y John Lackey, cuatro fuertes abridores, y sobre todo, el de Aroldis Chapman, el lanzallamas cubano, factor de seguridad para los cierres de juego, y además, un show. Estos Cachorros vienen de eliminar a los Gigantes de Bumgarner y Cueto, y los Dodgers de Kershaw. ¿Por qué temer a Kluber y Tomlin, si Trevor Bauer se encuentra recuperándose de un dedo, y no están Carlos Carrasco y Danny Salazar.

En Cleveland, todavía ovacionan a los Cavaliers de LeBron que arrancaron el corazón de los Warriors, pero sueñan con sus Indios y un banderín de Serie Mundial. El hit de Rentería en el 97 dejó abierta una herida. Con Bauer casi restablecido, se cuenta con una rotación de tres encabezada por Corey Kluber, seguido por Josh Tomlin. Antes, no se necesitaban más de tres abridores para batallar en una Serie Mundial, pero el presente plantea nuevas exigencias y van hacia la extensión del bullpen. Es en este punto en el cual los Indios, desde el aterrizaje de Andrew Miller, son insuperables. Cody Allen, Brian Shaw, Dan Otero, y esencialmente ese verdugo que es Miller, quien en cuatro relevos recorrió 7 entradas y dos tercios ponchando a 14 frente a los Azulejos de Toronto, que tienen una alineación muy compacta.COREY KLUBER SALTARÁ A LA LOMA POR LOS INDIOS. AFP/ END

TAMBIÉN TRUENAN

El bateo de los Indios que barrieron a Boston y casi lo hacen con Toronto, no parece ser tan destructivo, pero ojo, no parpadear frente a Carlos Santana, Jason Kipnis, Francisco Lindor, Mike Napoli, y fundamentalmente el joven de 23 años, José Ramírez. Eso sí, van a enfrentar mejor pitcheo que en las dos series anteriores y abren jugando en casa. Aparentemente Cleveland es una ciudad emocionalmente fría, pero yo pude ver en 1995, a una multitud recibiendo a la tribu en la madrugada al regresar de Seattle, después que Denis Martínez superó a Randy Johnson.

El beisbol está en la agenda de esa ciudad.

Indios frente a Cachorros ¿quién será más? La compensación del grueso bullpen indio encabezado por el “Monstruo” Miller, borra la ventaja del pitcheo abridor de Chicago. Al bate hay equilibrio, pero mejor defensa de los Cachorros. Un detalle interesante es que tanto en Cleveland como en Chicago, no se permitirá meter cabras. Para mí, eso hace favoritos a los Cachorros.

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