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El conjunto de Granada llegó al Estadio Nacional Denis Martínez con el orgullo agigantado, presentándose como una artillería mete miedo y difícil de vencer, pero los Indios del Bóer no se amedrentaron y se fajaron, derrotándolos 6-5 y arrebatándoles la ilusión de seguir invictos. Tras derrotar 3-1 y 10-3 a los Tigres de Chinandega en sus dos primeros duelos, los granadinos, pese a conectar 13 imparables, no pudieron doblegar a los Indios, cuya artillería totalizó 12 cañonazos.

El inicio del juego fue un atractivo contragolpe. El Oriental se adelantó en el propio primer episodio gracias al descontrol del pícher Luis Hernández y al oportuno bateo de Renato Morales.

El abridor de los Indios le dio base por bolas a Freddy Guzmán y golpeó a Eduardo Thomas, dejando el escenario listo para el cañonazo remolcador de Morales. Sin embargo, en el cierre, el Bóer ripostó. Un pasaporte a Daniel Mateo y sencillos consecutivos de Juan Carlos Urbina y Wilfredo Giménez produjeron la primera anotación capitalina.

Con el juego 1-1, en la apertura del segundo, los sultanecos volvieron tomar la ventaja gracias a triple de Moisés Flores e hit dentro del cuadro de Iván Marín. El abridor de los Tiburones, Róger Luque, no pudo mantener la ventaja y Sandor Guido anotó la carrera del empate remolcado por imparable de Vladimir Frías.

Luque se desploma

La inestabilidad mostrada por Luque en los dos primeros episodios, perdiendo la ventaja que su equipo le fabricó en ambas entradas, alcanzó un punto caótico en la tercera vuelta, cuando los Indios le fabricaron cuatro carreras, llevándolo a un tour por el infierno. Todo el derrumbe empezó con los cañonazos consecutivos de Wilfredo Giménez y Jilton Calderón y la base por bolas otorgada a Janior Montes. Con las bases llenas y dos outs en la pizarra (Juan Carlos Urbina y Sandor Guido fallaron en elevados al jardín central) el chavalo Darwin Sevilla conectó un imparable remolcador de dos carreras.

Todavía en pie, pero tambaleante y con su brazo sangrando, Luque siguió en la loma aunque no por mucho tiempo, pues salió tras otorgarle pasaporte a Arnold Rizo. Entonces entró a relevar Erasmo Reyes, quien no pudo evitar el sencillo de Frías, que remolcó par de anotaciones y modificó la pizarra a 6-2.

Remontar fue imposible

La temible artillería del Oriental intentó darle vuelta a la pizarra, sin embargto fue una misión imposible, pues el picheo de los Indios, aunque atravesando el valle de las angustias, logró preservar la victoria. En la apertura del sexto, el abridor Hernández sucumbió ante el ataque granadino, comandado por Jordan Pavón, quien con un doblete acercó a su equipo 6-4 y mandó a las duchas al lanzador dominicano.

El marcador permaneció así hasta la apertura del noveno inning, cuando el Oriental intentó nuevamente arrebatar la victoria. Ante el cerrador cubano Ángel Cabrera, el cañonero dominicano Donell Linares tumbó la cerca, cambiando el marcador a 6-5. No hubo más intento de rebelión, Cabrera no perdió la concentración y logró su segundo salvamento de la campaña. Ganó Hernández (1-0) y perdió Luque (0-1). 

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