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Los Cachorros de Chicago rompieron la 'Maldición de la Cabra' y vencieron el miércoles en 10 entradas 8x7 a los Indios de Cleveland, en una de las más emocionantes Series Mundiales que se recuerdan.

Al ganar la serie 4-3 en siete juegos, los Cubs se coronaron en un 'Clásico de Otoño' luego de 108 años de sequía de títulos a ese nivel.

La decisión del partido fue producto de un doblete decisivo del jardinero izquierdo Ben Zobrist, nombrado después el MVP (Jugador Más Valioso) del tope.

La Serie estuvo llena de emociones desde el primer partido y, como siempre, los latinos también brillaron de una forma u otra.

Jake Arrieta / AFPEl cubano Aroldis Chapman y el boricua-estadounidense Jake Arrieta fueron los más sobresalientes por los campeones, mientras que por los Indios también lucieron el puertorriqueño Francisco Lindor y el domicano José Ramírez.

En la sequía más larga de triunfos de un equipo en Estados Unidos, los Cachorros entraron en los libros de historia con letras de oro ya que no saboreaban las mieles del éxito desde poco más de un siglo.

Los Cubs lograron una remontada histórica que sólo habían logrado cuatro equipos con el formato de siete juegos en un 'Clásico de Octubre'.

El conjunto de Chicago se unió así a los Yankees (en 1958), los Tigres (1968), los Piratas (1979) y los Reales (1985) como los únicos equipos en revertir un 3-1 en contra.

La hazaña de Chapman

El taponero Chapman tuvo mucho que ver en esta historia con final feliz para los suyos ya que los Indios se pusieron a una victoria de lograr el campeonato y el cubano se lo impidió con una actuación de relevo magistral, que motivó que la Serie regresara a Cleveland para el sexto y séptimo partidos.

Con excelente labor monticular de Jon Lester y joya de relevo de Chapman, los Cachorros se impusieron el domingo 3x2 para continuar con vida.

Jon Lester / AFPFue entonces cuando Chapman trabajó dos entradas y dos tercios con un hit permitido y cuatro ponches propinados para defender a capa y espada la mínima diferencia.

En la campaña regular, compartida entre los Yankees y los Cachorros, el cubano propinó 90 ponches en 48 innings.

En el 'Clásico de Otoño' participó en cinco juegos y propinó en siete innings y dos tercios la friolera de 11 abanicados.

Es cierto que en el séptimo partido Chapman motivó que sus rivales empataran el encuentro a seis carreras, al permitir sencillo y jonrón de Rajai Davis, pero finalmente se anotó la victoria.

Por su parte, Arrieta (2-0) fue el único lanzador de los Cachorros con dos victorias, la segunda cuando empataron el tope el martes y comenzaron a soñar con el título.

Lindor, Ramírez y Pérez, perdedores brillantes

Por los derrotados, el boricua Lindor y el quisqueyano Ramírez se lucieron en grande, pero sólo un equipo podía levantar el trofeo y ese honor le tocó a los contrarios.

La sequía de 68 años de la 'Tribu' en una Serie Mundial continúa pues la última vez que se coronó fue en 1948, cuando vencieron a los entonces Bravos de Boston.

Francisco Lindor de los Indios haciendo un out a Anthony Rizzo de los Cubs en el cuarto inning / AFPLindor bateó para .296 de promedio, producto de ocho imparables en 27 turnos, con dos impulsadas, mientras que Ramírez lo hizo para .310 (9 en 29) también con dos remolcadas.

Otro destacado por los Indios fue el receptor Roberto Pérez, quien aunque no tuvo un gran promedio (.200) conectó dos vuelacercas y empujó cinco anotaciones.

Precisamente fue Pérez quien arrancó con el festín ofensivo de los latinos en esta Serie, con un par de vuelacercas en el primer partido, para darle la victoria a los Indios por blanqueada de 6x0.

Pérez se fue en ese juego de 4-2 con dos bambinazos y cuatro impulsadas, para convertirse en el primer miembro de los Indios con dos vuelacercas en un partido de Serie Mundial.

También igualó al dominicano Manny Ramírez (Campeonato de la Liga Americana de 1995) y Jim Thome (Campeonato de la Liga Americana de 1999) con dos jonrones por los Indios en un juego de postemporada.

Destaque latino viene de hace rato

Hace muchos años que los equipos que llegan a la Serie Mundial tienen una cantidad considerable de jugadores latinos, llegando en muchos casos casi al 50% de la plantilla, incluso varios han sido elegidos MVP del evento.

El destaque de los latinos a este nivel ya no sorprende a nadie pues en los últimos 20 años ocho han recibido el trofeo de MVP: el cubano Liván Hernández (Marlins, 1997), el panameño Mariano Rivera (Yankees, 1999), el dominicano Manny Ramírez (Boston, 2004), el boricua-cubano Mike Lowell (Boston, 2007), el colombiano Edgar Rentería (Gigantes, 2010), el venezolano Pablo Sandoval (Gigantes, 2012), el también quisqueyano David Ortiz (Boston, 2013) y el también llanero Salvador Pérez (Reales, 2015).

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