Haxel Rubén Murillo
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Los últimos 10 días han sido difíciles para Román “Chocolatito” González. De un momento a otro, su entrenador está debatiéndose entre la vida y la muerte, sin posibilidades clínicas de recuperarse tras ser diagnosticado con muerte cerebral.

Cuando ya entramos en la primera quincena de noviembre, el tiempo se acorta para el tetracampeón mundial, febrero del 2017 se acerca y los olores de la revancha con Carlos Cuadras,  se sienten. La situación es complicada, pero en consenso con su equipo de trabajo, Román debe decidir quién será su próximo entrenador lo más pronto posible. Supuestamente este viernes, Román y su equipo se reunirán para tocar ese tema. Probablemente usted, al igual que yo, se pregunta: ¿Quién puede ser el hombre indicado que dirija su esquina? Por ahora, la posibilidad de contratar un adiestrador extranjero está descartada, entonces hagamos un sondeo de las opciones a nivel nacional. Es fácil concluir que hay poca tela que cortar en el país. Si se trata de trayectoria y experiencia, el mejor que tenemos a manos se llama Gustavo Herrera, quien precisamente fue el primer entrenador formal de Román y lo condujo a ganar su primer título mundial en 105 libras. Un problema económico, provocó que la relación laboral se disipara, dándole chance al asistente en ese momento, Arnulfo Obando. Actualmente, el segundo entrenador es Wilmer Hernández, quien funge como preparador físico, pero con una pasión desmedida por ganar reconocimiento en la faceta de adiestrador. Hernández, además, es el mascoteador del tetracampeón, y aunque es novel dirigiendo esquinas, no sería una mala idea darle una oportunidad para no desequilibrar el equipo de trabajo.

El dinero

Si Román quiere contratar un entrenador extranjero, tendría que desembolsar al menos el 10% de sus bolsas, y ese porcentaje  creo que no está dispuesto a cederlo. Arnulfo cobraba el 5% según su versión y si deciden continuar con Wilmer no habría problemas en el aspecto económico. Así que tomando en cuenta ese primer punto, es lo más conveniente para todos.  Respecto a la capacidad de Hernández, solamente la podremos saber hasta que le den una oportunidad. ¿La merece? Sí, creo que sí. Es un muchacho esforzado, responsable y disciplinado con su trabajo. Su labor como preparador ha tenido frutos en Román, físicamente el nica llega en condiciones fantásticas a sus defensas de título.

¿Tendrá el carácter?

Mi única duda es si Wilmer tendrá el carácter de saber manejar a un boxeador de la categoría de Román, y el valor de llamarle la atención públicamente cuando las cosas no marchen bien. Todavía recuerdo que en el 2014, después del triunfo de Román contra Rocky Fuentes, Arnulfo muy molesto, criticó a Román públicamente por haber subido al ring con exceso de peso, viéndose lento en algunos lapsos del enfrentamiento. Esa es mi única duda respecto a Wilmer.

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