AFP
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Francia ganó 2-1 a Suecia y se situó como líder destacada del grupo A de la clasificación europea para el Mundial de Rusia 2018, ayer en el Estadio de Francia, en un partido en el que se homenajeó a las víctimas de los atentados del 13 de noviembre.

Los espectadores, entre ellos el presidente francés François Hollande, guardaron un minuto de silencio, con los dos equipos concentrados en el círculo central.

El 13 de noviembre de 2015, cuando el equipo de Francia disputaba un amistoso contra Alemania en el mismo recinto, en las afueras de la capital, tres kamikazes hicieron estallar su cinturón de explosivos en los alrededores del estadio, causando un muerto. Fue el primero de una noche sangrienta que finalizó con 130 fallecidos en París.

Tras el recuerdo a las víctimas, Francia cumplió con su papel de favorito en un partido que se definió en la segunda mitad. Emil Forsberg abrió el marcador para los visitantes (54) y Paul Pogba (58) y Dimitri Payet (65) remontaron para los locales.

Con este triunfo, Francia alcanza los 10 puntos en cuatro jornadas del grupo A, 3 más que Suecia. En la primera mitad Francia se encontró con un equipo sueco muy organizado que cedía la posesión a su rival, siendo capaz de anular su potencial ofensivo.

Los goleadores

Los Bleus solo fueron capaces de disparar entre los tres palos uno de sus siete lanzamientos, mientras que Suecia no dio trabajo al arquero Hugo Lloris, incapaz de ‘cuadrar’ ninguno de sus tres disparos.

Ya en la segunda parte, el equipo nórdico seguía defendiendo prácticamente a todos sus jugadores, pero enfrente, Francia evidenciaba falta de inspiración, especialmente el ariete Oliver Giroud, de vuelta al 11 en detrimento de Kevin Gameiro, poco participativo y acertado como en el cabezazo demasiado alto (48) que tuvo tras un centro de Patrice Evra.

Pero en un lanzamiento de falta centrado y sin aparente peligro, Forsberg soltó un disparo seco que entró en la portería de manera limpia con  Lloris haciendo la estatua y siguiendo el balón con la vista.

Solo tardó tres minutos en despertarse la subcampeona europea. En una falta lateral las torres Raphael Varane (1.91 metros) y Pogba (también 1.91) entraron con potencia y remataron de cabeza, siendo el jugador del Manchester United el último que tocó la pelota.

Los locales habían encontrado la llave. Fue Payet, con un sutil remate de interior, el que aprovechó un balón que Antoine Griezmann había sido capaz de arañar de las manos del arquero Robin Olsen. Los tres puntos se quedaron en el Stade de France en la noche del homenaje a las víctimas.

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