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Durante su estadía en Grandes Ligas, a donde llegó en el 2013 vistiendo el uniforme de los Phillies de Filadelfia, el nicaragüense Juan Carlos Ramírez se ha desempeñado únicamente como lanzador de relevo. Sin embargo, luego de tres años ejerciendo ese rol entre momentos buenos y malos, su actual organización, los Angelinos de los Ángeles, ha decidido que se pruebe como abridor, un reto que JC está dispuesto a asumir pese a que le apasiona su función de relevista. “Prefiero el bullpen, pues de tanto hacer relevos me he apasionado por este rol”, cuenta el meteórico carabinero nica.

En conversación con El Nuevo Diario, Juan Carlos habló de sus temores y fortalezas ante el nuevo desafío que la vida le presenta y además lanzó una mirada en retrospectiva a su trabajo en la pasada temporada de Grandes Ligas.

¿Qué fue lo último que hablaste con la dirigencia de los Ángeles?

Me reuní con el gerente, el coach de picheo y el mánager, quienes me notificaron la idea de hacerme abridor. El proyecto quedó plasmado, pero fue hasta hace unos días que me confirmaron que abriría partidos en el Spring Training (entrenamientos de primavera). Esa idea de pasarme a abridor me enorgullece, porque quiere decir que les gustó el trabajo que hice la pasada campaña. 

¿Sentís que podés hacer un buen trabajo como abridor?

Claro que sí. Yo creo que no hay muchas diferencias entre el rol de abridor y el de relevista, lo único es que debo lanzar más innings. Considero que si he podido entrar en el octavo inning con un out y bases llenas, y sacar el cero, también podré ser abridor. Una ventaja es que no voy a tener que entrar a un partido con el ritmo acelerado o en un contexto de mucha presión. Esa transición no será difícil.

Se dice que un abridor necesita un amplio repertorio de lanzamientos, ¿qué te recomendaron hacer los entrenadores?

Lo primero que me dijeron es que descansara y que una vez empezados mis entrenamientos, procurara mejorar la velocidad de mis movimientos cuando tengo corredores en las bases. Además me recomendaron usar con mayor frecuencia mi curva y el Split. De igual forma, me aconsejaron fortalecer mi brazo para que rinda durante más episodios. 

¿Cómo está tu velocidad? Erasmo y JC Ramírez (Der.) visitaron las obras en el nuevo estadio de beisbol.

La verdad no le tomo tanta importancia a ese aspecto. Eso viene a medida de que vas lanzado más. Por ahora lo que más me interesa es fortalecer mis piernas y aumentar la resistencia de mi espalda.  

De por vida tenés 4 victorias y 7 derrotas, está oportunidad como abridor te permitirá mejorar ese balance….

Mientras estuve como relevista no le presté importancia a las victorias y las derrotas, lo que realmente me interesaba eran los juegos sostenidos y los salvamentos. Sin embargo, ahora que sea abridor, los triunfos serán mi prioridad. En realidad lo que más quiero es ser útil para el equipo, el resto dependerá del factor suerte.

¿Considerás que ya es el momento del establecimiento de tu carrera?

Todo sacrificio tiene sus frutos. He sido muy esforzado y creo que ya es el tiempo de establecerme, pues no quiero volver a Ligas Menores.

El ser abridor, ¿es un deseo tuyo o vas a realizar este rol por sugerencia del equipo?

A mí me gusta ser relevista, tanto que si por mí fuera me quedaría en el bullpen, pues de tanto hacer relevos me he apasionado por este rol. El cambio fue una sugerencia del equipo, ellos me dijeron que me darían la oportunidad de ser abridor. Pero prefiero el bullpen. 

De esa decisión del equipo, ¿hay algo que te preocupe?

La única preocupación que tengo es saber cómo reaccionará mi brazo al lanzar más de tres episodios, por eso estoy entrenando antes de tiempo, para estar listo y rendir al máximo. 

Si las cosas no te salen bien como abridor, ¿creés que podés establecerte como cerrador?

Tengo las cualidades de ser cerrador solvente, pero por ahora mi meta es convertirme en abridor, en eso me estoy enfocando.

¿Es un hecho que vas a jugar fuera del país?

Todavía no me han dado el permiso para estar con los Tomateros de Culiacán (de la Liga Mexicana del Pacífico), estoy esperando la confirmación. Mi idea es jugar un mes como abridor y ver cómo reacciona mi brazo.

“El 2016 fue un gran año”

Juan Carlos Ramírez está consciente que no se puede andar siempre por el sendero de los buenos momentos, que hay trechos del camino en los que todo parece ser producto de la fatalidad. Él, que este año pasó de los Rojos de Cincinnati a Los Ángeles, lo sabe mejor que nadie. Por ello, pese a las dificultades que atravesó, el nica considera que este “fue un gran año”.

¿Con que momento te quedás del 2016?

Para mí este fue un gran año. Recuerdo el partido de los 6 ponches en dos innings, mi primer juego salvado y el ponche a David Ortiz. 

De todos los bateadores que te has enfrentado en Grandes Ligas ¿Cuál ha sido el más difícil?

Han sido varios. Primeramente David Ortiz, a quién enfrenté en Boston y en nuestro estadio, donde se me hizo más difícil porque la gente lo ovacionó mucho. Otro bateador que no he podido descifrar es Jhonny Peralta, el tercera base de los Cardenales de San Luis. Peralta me ha dado muchos dolores de cabeza. 

¿Cómo fue tu relación con el resto del equipo?

Con todos me llevé bien, pues soy una persona muy sociable. Sostuve conversaciones con Albert Pujols y con Jared Weaver, que es un caballo lanzando. Siempre he estado alrededor de todos y no de un solo pelotero.

Este año tu mamá, Hortensia Ramírez, estuvo con vos en el terreno de juego, incluso compartiste una fotografía. ¿Qué tal fue esa experiencia?

Siempre trato de llevarla a los estadios, para que cuando tenga mi hijo pueda ver que su abuela andaba conmigo. Recuerdo que me hice muy amigo del fotógrafo del equipo y le dije que me quería tomar una foto con mi madre. Él me dijo que sí y aproveché la oportunidad para perennizar ese momento.  

¿Qué te dice tu mamá antes y después de cada juego?

Antes del juego, ella me despide, me da bendiciones. Si lancé bien me recibe con un beso y un abrazo,  y si lo hago mal hace lo mismo y procura no recordarme la derrota. Que mi mamá me dé un abrazo y un beso, eso no lo cambio por nada del mundo.

4-7 el récord de por vida de Juan Carlos Ramírez en el mejor beisbol del mundo.

4.35 efectividad de Juan Carlos Ramírez la campaña pasada en las Grandes Ligas, temporada en la que lanzó 78.2 innings.

59 ponches recetó el lanzador nicaragüense de los Angelinos, aceptó 77 imparables, 12 cuadrangulares y le anotaron 41 carreras.
    

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