•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

El pelotero nicaragüense Everth Cabrera llegó a Cuba en agosto pasado para ser atendido en la clínica Villa El Cocal, de la provincia de Holguín, debido a un problema de adicción al alcohol. A sus 30 años, ya ha jugado en las Grandes Ligas y en la Selección de Nacional.

El torpedero jugó en las Mayores de 2009 a 2015, sin embargo nunca participó una temporada completa, sí tiene en su haber un título de bases robadas en 2012 (44 en 48 intentos) con los Padres de San Diego y una nominación al Juego de Estrellas en 2013, en el que no participó por lesión.CABRERA FUE SELECCIONADO UNA VEZ AL JUEGO DE ESTRELLAS EN LA MLB.

En partes de siete temporadas (en las que rebasó el centenar de partidos solamente en dos ocasiones), el pinolero --quien participó con la selección en el torneo clasificatorio para el Clásico Mundial de Beisbol, celebrado en Panamá en 2012 bajo las órdenes de “El Presidente” Dennis Martínez-- robó 138 bases y fue puesto out en 38 ocasiones, al tiempo que disparó 450 imparables, entre los que cuentan 73 dobles, 20 triples y 12 cuadrangulares, compilando .246 al bate.

A la defensa, cometió 68 errores como campocorto, desde donde promedió .967.

Antes de su partida de la ciudad cubana de Los Parques, donde además de su rehabilitación tuvo sesiones de entrenamiento en el estadio Calixto García Íñiguez con Manuel “Pachi” Cabrera, decidió conceder una entrevista para el sitio web ahora.cu., en la que devela cuáles son sus planes a corto, mediano y largo plazo una vez que vuelva a su tierra natal.

¿Cómo has sido tratado por los especialistas de rehabilitación y deportes en Cuba?

De verdad que me siento bastante contento y agradecido con el pueblo cubano y el recibimiento que me han hecho. Me han dado una oportunidad única de tratar de recuperarme de mi adicción al alcohol. Le agradezco mucho a Florencio Suárez, quien ha estado conmigo todos los días, a “Pachi” Cabrera, y en general a todos los doctores y especialistas que me han brindado su mano.

¿Cuáles son sus planes futuros: jugará en el certamen profesional nicaragüense o intentará volver al máximo nivel?

La idea es regresar a Nicaragua e integrarme al equipo Indios del Bóer capitalino. Trataré de empezar a jugar y demostrar que todavía puedo, que estoy listo y quiero competir todos los días. Deseo que mi equipo gane y voy a ayudar. Restaría ver que aparezca un scout y me den otro chance. Robé 44 bases en 48 intentos en un año en la Liga Nacional y sin jugar todos los partidos (115). Fue una temporada excepcional, diría que la mejor que tuve, pues empecé en Triple A y me subieron después. Tenía el paso muy bien y daba el brinco perfecto. Tuve la ayuda de Rick Rentería, hoy mánager de Los Medias Blancas de Chicago, quien estudiaba a los lanzadores, esencialmente a los zurdos. Fue un año casi perfecto, inolvidable para mí.

Sabemos que has visitado el estadio Calixto García, ¿qué te ha parecido el nivel del beisbol cubano?

Tenía referencias de la pelota cubana, de la cual se dice que es amateur, pero es de un nivel fuerte. Se puede ver la experiencia de los peloteros y lo competitivos que son. Además, le ponen mucha intensidad al juego, creo que la Serie Nacional tiene buen nivel. Se han ido muchos peloteros últimamente hacia el extranjero, me dicen, y eso ha bajado la categoría de esta pelota. He visto igualmente a muchachos del Sub-23 y el Sub-18, quienes tienen mucho talento. Los cubanos viven la pelota.

¿Cuán difícil es para un pelotero latino adaptarse a la vida de Grandes Ligas?

Uno se adapta al nivel de Grandes Ligas porque ve la competencia y el instinto del ser humano te lleva a exigirte. Esa parte de querer demostrar es la más difícil. La vida en ese nivel lleva muchas distracciones y uno tiene que mentalizarse de manera positiva. Llegar es relevante, pero mantenerse es todavía más.

¿Cómo fue tu experiencia con Denis Martínez, cuando te dirigió en el Preclásico?

Es un pelotero de respeto, pues fueron 23 años en la ‘gran Carpa’, tiene un juego perfecto y es el máximo ganador de los latinoamericanos. Me dirigió en Panamá. Está empezando una carrera nueva como director de equipo. Hizo un buen trabajo con un elenco que no tenía la calidad suficiente. Siempre y cuando se lo proponga, también se destacará como mentor.

¿Qué lanzadores te fueron más difíciles en la División Oeste de la Liga Nacional?

Esa División tiene el mejor picheo de la Liga Nacional, así se lo valoran. Todo equipo de Grandes Ligas es complicado y tienes que salir como guerrero desde que suene la campana. Hay que enfrentar a muchos serpentineros de calidad en pocos días. Félix Hernández, Aroldis Chapman (de perfil zurdo) y que lanza 103 millas, (Clayton) Kershaw, (Madison) Bumgarner, a esos me costaba batearles. En cada rotación, de cinco monticulistas, tres son de excelencia.

¿Qué te parece que tres mentores cubanos estén dirigiendo en la pelota profesional de Nicaragua?

Eso ayudará a mi país. El año pasado tuve la oportunidad de hablar con Germán Meza y Omar Linares, con el segundo sobre bateo. Linares, para mí, hubiera sido en Grandes Ligas un futuro Salón de la Fama y Meza se hubiera llevado de siete a diez Guantes de Oro. Son peloteros de mucho kilometraje internacional, con mucha historia. También junto a ellos está Juan Padilla y eso indiscutiblemente que nos dará calidad.

Cabrera afronta uno de los episodios más difíciles de su vida. Casi en un abrir y cerrar de ojos pasó de ser un ligamayorista destacado a un pelotero atrapado intentando robarse una base, pidiendo a gritos ayuda, con la disposición de coger otro turno al bate e impactar. Everth volverá mañana de Cuba con la sangre y la mente limpia, enfocado en provocar asombro, así como lo hizo cuando saltó a las Mayores buscando la manera de establecerse.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus