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El semblante de Everth Cabrera ha cambiado radicalmente, desapareció la ansiedad y el parpadeo constante de sus ojos. Tres meses en Cuba, rehabilitándose y peleando contra la adicción al alcohol y las drogas en la Clínica el Cocal, bastaron para que el pelotero que hizo vibrar a miles de nicaragüenses con sus atrapadas en Grandes Ligas hiciera un cambio radical en su vida.

En la isla perdió mucho peso. Bajó más de 15 libras, trabajó en el gimnasio, recuperando el físico atlético de un jugador de alto rendimiento. Cabrera entrenó ayer en el Estadio Nacional Denis Martínez, tras su regreso de Cuba el pasado sábado, con el objetivo de volver a jugar. En el ambiente había mucha expectativa por saber si el exjugador de los Padres de San Diego y Orioles de Baltimore hablaría con la prensa. Al entrar al viejo coloso, saludó a los periodistas con un leve movimiento de cabeza sin articular una palabra, dirigiéndose rápidamente a la oficina de la Gerencia del Bóer.

No tardó mucho tiempo en esa oficina, salió rápidamente al terreno de juego, donde lo esperaba el manager cubano Juan Padilla, timonel del Bóer, y Álvaro Rubí, cargabate del equipo. Antes de empezar a entrenar, decidió atender a los periodistas en el dogout indio. “El 2016 ha sido un año difícil, de muchos obstáculos. Me siento motivado, contento, con una mente diferente, con un ángulo de la vida distinto, vengo a esforzarme, a luchar, a tratar de competir”, dijo Cabrera al preguntársele cómo se sentía. 

Cabrera confirmó que jugará con el Bóer en la Liga Profesional, también habló sobre el reencuentro que tendrá con sus hijos en los próximos días y que aseguró que su cambio es real.

¿Estar en Cuba te ayudó a reflexionar?

Desde el momento que el comandante Daniel Ortega hizo eso grandioso por mí (gestionar su viaje a Cuba y atención en la Clínica), no tengo palabras para agradecérselo. Cuando me integré al programa, me empecé a relacionar con personas profesionales, fue importante tratar de volver a tener esas ganas y pasión por el beisbol. Ahora mi mente piensa en beisbol, beisbol, beisbol.

¿Cómo te sentiste en estos tres meses rehabilitándote en Cuba?

Fueron tres meses míos. Eso fue lo positivo, nunca había tenido tres meses de reflexión, de mucho trabajo. Hice muchos esfuerzos, ajustes, verán una persona diferente en lo que a competir se refiere. En Cuba tuve la oportunidad de trabajar mucho físicamente, me fui con un sobrepeso, ahora me siento bien, hice dieta y llegué a bajar 15 libras. 

En Cuba trabajé mucho en el gimnasio, iba dos o tres veces a batear, pero era un poco rápido. Estoy acostumbrado a trabajar fuerte, me gusta enfocarme porque lo hago con intensidad. 

¿Regresaste con la idea de jugar con el Bóer?

Voy a jugar con el Bóer, es un hecho. Vengo con esa ansiedad y pasión de que puedo tomar el timón y volver a Grandes Ligas. Trabajaré fuerte para conseguir eso, si no pasa, está bien. Mi plan es integrarme con el Bóer en diciembre, ayudar al equipo y llegar a una final, esa es mi meta. Mucha gente debe estar ansiosa de ver a Cabrera regresando a los terrenos, igual me estoy muriendo de ganas. Tengo que ver pelotas, necesito batear, no es de un día para al otro que voy a estar en el equipo solo porque jugué en Grandes Ligas, no quiero afectarlos.

¿Tu agente está haciendo algunos contactos en Grandes Ligas?

Hay uno u otro equipo que se ofreció a rehabilitarme, pero decidí ir a Cuba. Ahora tengo que recuperar ese tiempo perdido y con paciencia a jugar pelota, eso es lo que necesito para que los scouts me vean.

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¿Cómo eran tus días en Cuba, la rutina que hacías? 

Eran días atareados, teníamos reuniones, matutinos, así fue el primer mes y medio. El último mes y medio iba al estadio mucho, por los menos 4 veces a la semana, después tenía terapias individuales de ejemplos deportivos, de la vida. El primer paso que di al ir a Cuba fue aceptar que tenía un problema, que era mío y no de nadie más. Fui a rehabilitarme, pero llegué a conseguir una buena condición física, gané más. No sé qué puede pasar conmigo en la pelota, pero tendré una mente ganadora.

¿Qué significa para Cabrera el volver a reencontrarse con sus hijos en los próximos días?

Es especial, uno no se les quiere acercar a sus hijos (Elián y Erika) cuando andás metido en alcoholismo, en drogadicción, la mentalidad es diferente. Me llena de emoción, de un gran gozo en mi corazón verlos nuevamente.  Denis Martínez es un ejemplo de que se pueden superar las adicciones y volver a triunfar…

Claro que sí, puedo garantizarte que me esforzaré día a día, ya no tengo excusas. 

¿Ya cambiaste Everth?

Completamente cambié, cambié.

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3 meses fue el tiempo que el pelotero Everth Cabrera estuvo rehabilitándose en Cuba.

6 años jugó Cabrera en Grandes Ligas con los Padres de San Diego y Baltimore.

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