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La presencia de Cheslor Cuthbert en Nicaragua, jugando 14 partidos en la Liga de Beisbol Profesional Nacional (LBPN), debe ser considerada un privilegio, tomando en cuenta su estatus de big leaguer, titular con los Reales de Kansas City en el 2016. Esta noche en el Estadio Nacional, el apodado “Niño de la Isla” jugará su segundo partido contra los Tigres de Chinandega, levantando expectativas y acarreando atracción.

Cheslor debutó en Granada el domingo ante el Oriental. Al muchacho no le fue tan bien, apenas conectó un hit en cinco turnos, se ponchó una vez y tuvo la oportunidad de darle ventaja al Bóer en tres ocasiones, sin embargo, su batazo productor nunca llegó. Al final, la Tribu perdió 1-0 en extrainnings, siendo inutilizados por el pitcheo sultaneco. “Debo hacer algunos ajustes, estaré bien en el próximo partido”, comentó Cuthbert con la tranquilidad que lo caracteriza, al finalizar el partido anterior.

Pero de repente por ese grandioso background que tiene el nica, el aficionado tiende a creer que va a conectar hits, dobles y jonrones en cada turno, perdiendo la objetividad del análisis sin valorar bien por qué Cheslor está jugando en nuestra liga. Partamos con que su misión no es destrozar lanzadores, claro que no. La tarea que se le encomendó es que se familiarizara con la segunda base, posición que su organización le mandó a trabajar con el fin de que en el 2017 sea titular ante el regreso inminente de Mike Moustakas en la antesala.

“Me sentí bien en la segunda base, muy cómodo, veremos qué pasa en los próximos partidos, iré mejorando”, agregó Cuthbert.

No se exigirá

Sería un error creer que Cheslor se exigirá al máximo, exponiéndose a una lesión. Hay que tratar de disfrutar al máximo su presencia, en este preciso momento es la máxima figura del torneo, aunque sea por menos de un mes. En alguno de los partidos, Cheslor seguramente mostrará algún destello explosivo de su calidad, no solo por su satisfacción personal, sino también porque el Bóer necesita una inyección en el bateo para salir del sótano. 

La Tribu al igual que Rivas no vive un momento plácido en la liga, la diferencia radica en las posiciones. Los capitalinos son últimos, Rivas perdió la cima el domingo contra Chinandega, naufragando por cuarto partido consecutivo, provocando que las alarmas se encendieran en el campamento sureño. 

En el otro desafío de la jornada, Rivas, con la urgencia de superar la crisis de resultados, enfrentará al Oriental de Granada en el estadio Roque Tadeo Zavala de la Gran Sultana, a partir de las 6:00 p. m.

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