•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Los deportistas de alto rendimiento, como las estrellas de la farándula, por ejemplo, deben su fama en gran medida a la aceptación de los fanáticos. Para un aficionado, es tan importante que esa figura a la que admira exhiba un buen desempeño en su campo laboral, como en su comportamiento extra-escénico, ese que vincula el lado más íntimo de un sujeto. Sin embargo, a la gente común le cuesta creer que su “ídolo” comete errores, viéndolo casi como un robot que calcula a  la perfección cada movimiento que realiza.

Pero no es así, bienvenidos a la realidad. Esas figuras con las que nos sentimos identificados por algún motivo, son seres humanos que cometen muchos errores, quizá más de los que puedan imaginar. Lo cierto es que efectivamente se deben a sus seguidores, por ende, están expuestos a las críticas, así como absorben los aplausos. Everth Cabrera, el ex grandes ligas nicaragüense, gozó de los manjares de la fama cuando estuvo adherido a su cuerpo el papel de robot, pero en su lado humano, el que el fanático no quiere ver, sufrió duros golpes que degradaron su imagen ante un sector de la sociedad.

29 años es la edad del pelotero nandaimeño Everth Cabrera.

Unos meses después de haber expuesto sus debilidades, el nandaimeño está dispuesto a reivindicarse, empujado por ese espíritu luchador que lo catapultó al escenario de las Grandes Ligas. Hace tres meses comenzó en Cuba un proceso de rehabilitación, el cual continúa en Nicaragua enfocado principalmente en su reintegración al deporte, Everth desea ser visto como un ser humano que comete errores, pero que está dispuesto a luchar sin descanso por ser una persona admirable y salir del juicio tan amplio de la opinión pública.

El juego de la vida

El beisbol es como la vida. Se requiere de mucha disciplina y fortaleza para destacar. ¿Cuál es más difícil? Diría que el juego de la vida, en el deporte podés establecerte, llegar a las Grandes Ligas y ser un buen pelotero por mucho tiempo, pero eso viene ligado a tu comportamiento fuera del campo. Por otra parte, la vida te permite caer, golpearte y perder varios juegos, pero te da la oportunidad de reivindicarte y aun en la situación más complicada podés ser campeón.

Después del proceso de rehabilitación que tuve en Cuba y gracias a la ayuda que he recibido, me siento cargado de energías y emocionalmente con esa pasión que tuve hace unos trece años cuando firmé por primera vez con una organización de las Mayores. Esa pasión de no querer salir del estadio, de querer jugar, esa ansiedad de querer sentir la adrenalina de un juego de pelota, de lo que es la presión de hacer las cosas bien, es un estado de ánimo increíble lo que estoy pasando en mi vida actualmente.

Este juego es muy lindo, el beisbol es lo mejor, también podría relacionarlo con el ajedrez, porque con un movimiento adecuado podés ganar. Lo importante es que no podés dejar que alguien haga un pronóstico sobre tu vida, debemos decidir nosotros qué hacer. Hay que evaluarse constantemente sobre lo que hacemos, trazarnos objetivos y afrontarlos con duros entrenamientos, agarrar varios turnos, meterse a un gimnasio y exigirnos al máximo, subir una colina inclinada cada día para ganar resistencia, todo esto aplica en sentido figurado y en la realidad.

Yo sé para donde voy, sé el obstáculo que se apareció en mi vida y estoy luchando todos los días, sigo fajado, soñando en volver a Grandes Ligas, voy a trabajar para eso y así es la vida, llena de pruebas que debemos superar.

Soy nicaragüense, un guerrero y vengo de la temporada más difícil de mi carrera, una campaña complicada y la gente debe ver el lado positivo de todo esto, apartar la imagen negativa que puedan tener, sobre todo los jóvenes, puedo decirles que todos somos capaces de cumplir nuestros sueños, eso sí, hay que esforzarse.

Sacrificio, la clave

El pelotero que quiere ser bueno trabaja sin importarle el tiempo que invierta, con un enfoque total, debe estar consciente que no puede distraerse. Hay gente que critica, generalmente aquellos que no entienden la vida de un pelotero, lo que no saben es que para rendir dentro del campo de juego se requiere de mucho sacrificio, es un reto que la gente como yo asume. En esta etapa de mi vida me debo al trabajo, deseo demostrarme que puedo y tomar un segundo respiro.

En mi quinto día de entrenamientos, en el que comencé a hacer ejercicios más fuertes, que me tiran más duro y que empiezo a hacer movimientos normales sobre las bases, me está encantando lo que estoy haciendo. Siento mi bate rápido, las manos bastantes explosivas y todo es seguir este ritmo, luego salir a jugar y agarrar ritmo. Voy a jugar con el Bóer en la Liga Profesional y desde que debuté voy a tratar de rendir al máximo, aquí hay peloteros que han estado a un paso de llegar a las Mayores y saben lo que es un bateo de impacto, es lo que deseo que vean en mí. Soy batallador de la vida, guerrero de la vida y quiero salir adelante.


A partir de ahora van a ver a un Cabrera distinto de años anteriores, hace un tiempo posiblemente no aceptaría un consejo de nadie, pero yo no sabía lo que quería, creí que por jugar fuerte y entrenar a diario era el mejor, pero no era así. Estaba mal alimentado, consumía cualquier cosa y no sabía si era bueno para mi salud, con dinero podía hacer y deshacer, en cambio, ahora me documento sobre cómo mantener una dieta balanceada, cuánto tiempo necesito descansar y otras cosas para mi beneficio. En el nivel de Grandes Ligas uno debe aprender a decir no, aunque sea incómodo para los demás, se debe aprender a ir por el camino correcto.

La mentalidad que tengo ahorita es todo positivo, no hay nadie que aparezca y me pueda tumbar. Hay un ajuste en mi vida de grandes dimensiones, tengo la ansiedad de ir a un spring training  (entrenamientos primaverales) con cualquier equipo que desee darme una segunda oportunidad, sé que puedo cumplir y ser útil. No quiero ser bocón y decir que ya estoy listo para ir a jugar a las Mayores, pero tengo un deseo enorme de enderezar mi carrera como profesional, tanto como mi vida y sé que lo voy a lograr.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus