•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Un año después en el Tropicana Field, Erasmo Ramírez volvió a sentirse abridor ayer y no solo eso, alzó la voz y con argumentos reclamó un puesto en la rotación de los Rays de Tampa Bay. Durante 5 innings, el rivense dio una cátedra de picheo contra los Tigres de Detroit, apagando al temible artillero venezolano Miguel Cabrera, ejerciendo un dominio absoluto de la zona de strikes, manejando sus lanzamientos con maestría, recibiendo el respaldo necesario para adjudicarse su segundo triunfo del año con marcador de 8-1.

Al margen del triunfo, se tiene que valorar el temple, la calma y la madurez con la que Erasmo logró recuperarse de un golpe tempranero en el primer episodio. Ian Kinsler abrió la tanda con un jonrón por el jardín izquierdo, la pelota apenas rebasó la barda de 315 pies del Tropicana Field. Los aficionados no habían terminado de acomodarse en sus butacas cuando Ramírez ya perdía 1-0. Fue un bambinazo de vestidor, inesperado.

A partir del cuadrangular de Kinsler, comenzó el derroche de dominio de Erasmo, retirando a 10 bateadores felinos de forma consecutiva, incluyendo a Miguel Cabrera en dos ocasiones, una en el primer episodio con un rodado por tercera y la otra en el cuarto por el mismo camino, en una línea que capturó Daniel Robertson. Fue hasta en esa entrada con dos outs que Nicholas Castellanos rompió la magia dominante del nica con un imparable por el izquierdo. Sin embargo, Alex Ávila falló con un elevado por el central, finalizando el inning sin consecuencias para el nica. 

Ofensiva lo respaldó

Ayudó mucho en la confianza de Erasmo recibir el respaldo necesario de un equipo acostumbrado a batear poco, pero que ayer mostró oportunismo. Después del jonrón de Kinsler, Tampa empató en el cierre del primer episodio y tomó ventaja un inning después con rally de tres anotaciones producidas por un triple de Steven Souza Jr. e imparable empujador de Kevin Kiermaier. 

Ese colchón de tres, sin duda, le dio la tranquilidad necesaria a Ramírez para que trabajara con seguridad hasta el quinto, entrada en la que Tampa marcó una más, sentenciando las acciones con una carrera en el séptimo por un jonrón solitario de Kiermaier y dos en el octavo gracias a dos bambinazos de Robertson y Souza. 

En el quinto, Erasmo terminó su labor dominando a James McCann, Andrew Romine y ponchó a JaCoby Jones. Con 66 lanzamientos, 47 de ellos strikes, Ramírez no apareció más en el sexto. Cash no quiso seguir exprimiendo su brazo, el nica hizo el trabajo necesario, tomando en cuenta ese año sin ser abridor. En Tampa están procurando cuidarlo esta temporada, contrario al 2016 en el que lo exigieron más de la cuenta. 

Erasmo da la cara

Relevo socó

Fue valioso el aporte de los relevistas en favor de Erasmo. Chase Whitley tiró tres innings de un hit y Tommy Hunter terminó el encuentro con un episodio de labor, no sin antes esquivar dos imparables.

No hay certeza de que Erasmo pueda abrir nuevamente. Su puesto como relevista garantiza seguridad a Cash en las segundas partes de los encuentros, pero lo seguro es que es la primera opción si Jake Odorizzi todavía permanece en la lista de lesionados. Por ahora, Ramírez ha comenzado la temporada de gran forma con balance de 2-0, mejorando su efectividad a 3.07 al permitir 5 carreras en 14.2 innings. En ese trayecto le conectan 9 hits, poncha a 10 bateadores y sostiene ventajas en dos desafíos.

Jonrón de Cheslor, Erasmo grandioso

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus