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El reloj marcaba las seis de la mañana. Faltaban cuatro horas para que se abriera la taquilla del nuevo Estadio Nacional Dennis Martínez, cuando Didier Espinoza llegó a comprar sus boletos. Esa era su única intención, adquirir cinco entradas en la sección de home plate para el primer juego de la serie inaugural entre las selecciones de Nicaragua y Taiwán, pero consiguió más que eso, pues se convirtió, de forma oficial, en el primer aficionado en comprar un ticket en la taquilla del nuevo palacio del beisbol nacional. 

Al igual que Didier, centenares de nicaragüenses, movidos por el entusiasmo de hacer historia  estando en la inauguración de la infraestructura deportiva más importante del país, llegaron desde muy temprano a conseguir su boleto, pese a las condiciones climáticas en las que amaneció la capital. Niños, jóvenes, adultos y ancianos llegaron al nuevo coloso con la misión de obtener una o más entradas para la serie que se jugará los días 20, 21 y 22 de este mes.

Pocas ventanillas

De las más de 14 ventanillas con las que cuenta el nuevo Estadio Nacional Dennis Martínez, solo tres funcionaron en el primer día de comercialización de boletos, lo que dio como resultado un tardado proceso de ventas. 

Las tres ventanillas disponibles fueron distribuidas de la siguiente manera: una para las entradas de 300 córdobas en adelante (VIP, mezanine terreno, home plate y mezanine home plate), otra únicamente para las de 150 (preferente) y otra para las de 60 (jardín derecho). De las tres, la que tenía la fila más extensa era la primera. 

Tanta era la diferencia entre una sección y otra, que una persona duraba aproximadamente dos horas para comprar boletos de 300 córdobas o más, mientras que alguien que buscaba entradas de 150 o 60 córdobas podía tardar menos de una hora, incluso menos de 20 minutos.

Juan Carlos Rojas, que fue uno de los que llegó a las diez de la mañana, tardó solo 10 minutos en comprar cuatro boletos para ver el partido inaugural desde las butacas del jardín derecho, mientras que Leónidas de Jesús Bonilla, quien llegó a la taquilla a las 8:30 a.m., tardó más de dos horas para comprar nueve boletos de 300 o más.

La razón de usar solo tres del total de ventanillas del estadio no pudo saberse. El Nuevo Diario consultó sobre este tema a los miembros de la empresa Todoticket, encargada de la boletería, pero dijeron que por el momento no podían hablar sobre el tema.

Viejos recuerdos 

Entre quienes llegaron en horas tempranas al nuevo Dennis Martínez, estaba un grupo de jubilados que además de tener en común sus tantos años compartían la experiencia de haber sido testigos de la inauguración del viejo Estadio Nacional Dennis Martínez.  

“Yo tenía como siete años cuando se inauguró el estadio viejo”, contó Roberto Mendoza, quien además manifestó que “hay muchas cosas diferentes en comparación con aquel año 1948, en aquel entonces la venta de boletos era distinta, solo en la taquilla, no como ahora, que también venden los boletos por internet, pero eso es bueno, pues es parte de la modernidad que no teníamos hace casi setenta años”. 

“De ese viejo estadio, que espero no destruyan, tengo dos recuerdos muy especiales. El primero, el día de la inauguración, esa fue una jornada emotiva, inolvidable. El segundo, cuando inauguraron las luces, esa fue una noche memorable. Le doy gracias a Dios que me permitió vivir esos dos grandes momentos y porque ahora me dará el privilegio disfrutar del primer juego en este nuevo estadio, que es una obra moderna”, dijo Mendoza, mientras contemplaba emocionado el nuevo templo del beisbol nacional.

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