•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Hace tres años, Ángel Marcelo Suárez Echevarría, llegó a Nicaragua procedente de Cuba, para reunirse con su mamá Eloína Echeverría, ícono del atletismo que destacó como saltadora de longitud y salto triple, y actual entrenadora de la selección de atletismo de Nicaragua que se prepara para participar en los Juegos Deportivos Centroamericanos, que se celebrarán entre el 3 y 17 de diciembre próximo en Managua.

Marcelo, quien llegó a suelo pinolero a los 16 años de edad, celebra hoy sus 19 años de vida y espera antes de que finalice noviembre recibir un regalo que anhela más que nada: obtener la nacionalidad nicaragüense para representar al país en la justa centroamericana, trámite que hace unos meses gestiona la Federación Nicaragüense de Atletismo (FNA), que dirige Xiomara Larios. Cabe señalar que el joven atleta jamás ha representado a otro país en ningún evento.

Eloína, multicampeona de salto triple y Salón de la Fama de su país, recuerda que su hijo llegó a Nicaragua tres meses después de que ella lo hiciera, sin haber considerado practicar atletismo, pese a que desde pequeño creció viéndola destacar en un sinnúmero de competencias. Pero apenas unos meses después de haberse reencontrado con su mamá, Marcelo sintió el deseo de entrenar junto a ella y descubrir si estaba destinado a seguir sus pasos.

El jovencito, de 1.76 metros de altura, de piernas largas y definidas, no tardó en demostrar que el talento lo lleva en la sangre: sorprendió a sus compañeros de prácticas y más que a nadie a su mamá, convirtiéndose pronto en uno de los mejores prospectos del atletismo. Pero no es la única pasión de Marcelo, también es amante de la computación y actualmente cursa el segundo año de la carrera de ingeniería en sistema en la Universidad de Managua (UdeM).

“Pocos saben que soy atleta (en la universidad), quizá algunos de mis compañeros con los que tengo confianza, pero los maestros no lo saben”, ambienta Echeverría, quien evita crearse fama de la nada y espera ganarse el reconocimiento de la gente con resultados tangibles. “He trabajado fuerte durante un poco más de dos años para defender los colores de la bandera de Nicaragua y espero antes de que inicien los Juegos Centroamericanos poder tener mi nacionalidad”, destaca.

Calidad demostrada

Marcelo dejó destellos de su calidad en julio pasado, durante el Campeonato Centroamericano de Atletismo Juvenil, que se celebró en el Instituto Nicaragüense de Deportes (IND), consiguiendo dos medallas, una de oro y otra de bronce. En salto triple sub-20, Echeverría se impuso con una distancia de 15.18 metros, estableciendo un récord nacional, superando el anterior de 14.93, que él mismo impuso. También consiguió bronce en relevo 4X100 sub-20, deteniendo el cronómetro en 43.29 segundos; corriendo junto a Alberto González, Becker Jarquín y Dexter Mayorga.

Por talento y disciplina Marcelo ha saboreado en menos de tres años el dulce sabor del éxito y admite que entrenar bajo las órdenes de su mamá le ha permitido sobresalir. “Es una espada de doble filo”, dice sonriente, “ella (Eloína) es muy exigente y desea que yo sea mejor cada día, no hay forma en la que me pueda distraer estando con ella. Está conmigo todo el tiempo y me ayuda mucho, es estricta y desea que todo salga lo mejor posible”, cuenta el joven atleta, quien en poco tiempo le ha ganado tal cariño a Nicaragua, que desea regalarle una medalla de oro en los Juegos Centroamericanos.

Xiomara Larios, regente de la FNA, confiesa que está sorprendida de ver el desempeño de Marcelo, a quien describe como un “jovencito disciplinado, trabajador, inteligente y enamorado de Nicaragua”, y está segura que si participa en el evento centroamericano conseguirá la presea de oro. “En él (Marcelo) tenemos puestas nuestras esperanzas de cosechar una medalla de oro en salto triple, existe un 98 por ciento de probabilidades de que tenga su nacionalidad a finales de noviembre”, aseveró la federada.

Creyente de que participará en los JDC, Marcelo se perfila a marcar 18.50 metros para asegurar el oro, reto para el que entrena seis días a la semana, tres horas cada día. “Me estoy esforzando al máximo, espero cumplir con las expectativas en caso de participar”, declaró el joven Echeverría, quien hoy, día de su cumpleaños 19, celebra al lado de su mamá y entrenadora, el poder disfrutar de buena salud y de un deporte que lleva en la sangre.   

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus