•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

El acto retador, bravucón e intimidante que hizo Winston Campos el pasado sábado, al subir al ring del gimnasio Nicarao, diciéndole a Julio Laguna que defendiera contra él su título Fedecentro 140 libras de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB), surgió efecto. “Mi manejador Rosendo Álvarez es quien decide, no le tengo miedo a nadie, estoy dispuesto a enfrentarme con cualquiera”, dijo Laguna después de arrebatarle el cetro al costeño David Bency.

La respuesta de Rosendo, manejador de Laguna, no se hizo esperar. El lunes públicamente dijo que aceptaba el combate para su pupilo, pero que habría que esperar hasta el 2018, pues Julio sufrió un corte en su ceja izquierda y al menos necesita dos meses para sanarse completamente. “Laguna está listo para Campos en cuanto se cure de esa herida, aquí no hay miedo, vamos de viaje. Mi campeón me ha solicitado que inicie las negociaciones con los apoderados de Campos, si Dios lo permite será el próximo año”, escribió Álvarez. 

Campos regresará al ring en diciembre para disputar un título regional contra un rival por confirmarse, posiblemente sea un extranjero. El apodado “Zurdo” decidió subir a 140 libras debido a que estaba enfrentando muchos problemas para marcar 135 libras, lo que le provocaba un desgaste excesivo y no le permitía recuperarse satisfactoriamente. 

Después de tomar esa decisión y ante la escasez de peleadores 140 libras, Campos encontró en Laguna el rival más atractivo para empezar a asentarse y valorar si tomó la mejor decisión al dar el salto de categoría.  “Estaba pasando demasiados problemas con el peso, en mi última pelea con el colombiano Devis Pérez no me recuperé bien, incluso me conectó fuerte pero supe asimilar el golpeo.  Sé que en 140 los boxeadores son más fuertes pero tomé la mejor decisión”, dijo Campos. “Quiero quitarle ese título a Laguna, demostrar quién es el mejor 140 libras de este país”, agregó.

 

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus