28 de diciembre de 2009
El mundo se hinchó de asombros
| END Súper Bolt
Por Edgard Tijerino | Deportes
Imagen Usaint Bolt hizo cenizas los récords en los 100 y 200 metros. afp / END
Para mí, no hay nada tan admirable como la puesta del sol, decía Flaubert, quien no vio correr al relámpago jamaiquino Usain Bolt, haciendo saltar los cronómetros, ridiculizando al viento, retando al sonido. Sus marcas en 100 y 200 metros fueron lo mejor de un año excitante, saltando de asombro en asombro, en el deporte mundial.
Cuando Bolt estremeció al planeta registrando tiempos insólitos de 9.69 segundos y 19.30 en esas dos distancias, fracturando seriamente los estudios realizados sobre el probable límite de la capacidad humana, no lo podíamos creer, sobre todo porque en ambos casos quitó el pie del acelerador. Frente a ese hecho, estrangulados por la incredulidad, nos preguntamos: ¿hasta dónde será capaz de estirar los límites este corredor que parece ser producto de esa fantasía que fabrica con extraordinaria facilidad James Cameron, como lo demuestra en Avatar?. Con la intriga abierta a miles de especulaciones, Bolt se proyectó espectacularmente logrando tiempos de 9.58 segundos en los 100 metros y 19.19 en los 200, obligando a los expertos a quemar todos los cálculos realizados para la próxima década. Con apenas 23 años, Bolt da la impresión de poder seguir haciendo estragos.
Phelps implacable
Los ocho oros que Michael Phelps conquistó en 2008 en Beijing, puede que nunca se repitan, porque fenómenos como él no se “fabrican” en serie, pero los cinco logrados este año en los Mundiales de Roma, incluyendo un triunfo épico en la esperada revancha contra el serbio Milroad Cavic. ¿Recuerdan la final olímpica de los 100 mariposa?. Phelps estaba siendo vencido con el planeta empinado sobre la pileta, cuando realizó un empujón milagroso, y por un suspiro, que no apareció en el foto finish, logró imponerse en medio de encendidas polémicas.
En esta ocasión, en los 200 mariposa, lo más fuerte de Phelps, Cavic estaba construyendo su más ruidosa victoria, sacándole 6 décimas de ventaja al tiburón estadounidense, aprovechando su traje especial, pero Phelps, sin camisa y sin ningún artificio, arremetió violentamente, con una voluntad levanta-oleajes, y le arrebató el triunfo a Cavic, en lo que fue el duelo del año.El equipo invencible
Imposible discutir a un equipo que lo gana todo y se queda con seis trofeos de mayúsculo significado, metiendo a cinco de sus hombres en un All Star mundial, como el publicado por L´Equipe de Francia. Este Barcelona de Messi, Xavi, Iniesta, Toure, Alves, Ibra, Pique, Henry, Pedro y Puyol, no dejó títere con cabeza agigantándose bajo presión.
Registró un empate victorioso --porque aseguró su avance a la final de la Champions-- en el juego del año con el Chelsea, y derrotó al Madrid con el gol de Ibrahimovic, en el primer Súper-Clásico frente a la nueva versión del Real, que incluye a Cristiano Ronaldo, Kaká y Benzema. Además, sigue siendo favorito en todos los torneos en que compite.Pacquiao el destructor
El filipino Manny Pacquiao fue, al revés y al derecho, el púgil del año, luego de aniquilar en dos asaltos a Rocky Hatton y borrar del cuadrilátero a Miguel Ángel Cotto. Saltando categorías desde las 112 libras con un dominio nunca antes visto, Pacquiao es el rey de las 147 y podría atreverse a más si llega a resolver a Floyd Mayweather. Su agresividad sin pausas se convierte en fiereza incontrolable arrasando con todo.Yanquis y Alex
El regreso al trono del más grandioso equipo del béisbol, los Yanquis de Nueva York, con un reconstruido y eficaz Alex Rodríguez saliendo de una difícil intervención quirúrgica y múltiples controversias, multiplicó signos de admiración.
Después de superar a sus temibles enemigos, Medias Rojas de Boston, estos Yanquis “modelo 2009” con Teixeira, Sabathia y Burnett como nuevas figuras, Rodríguez regresando en pie de guerra, Jeter tan incidente como casi siempre aproximándose a los 3 mil hits, Rivera mortífero en los remates y el resto de la tropa funcionando, derrotaron a Gemelos, Angelinos y Filis en la postemporada, para coronarse por vez número 27, abrillantando más su trayectoria.Kobe y los Lakers
La revancha Celtics-Lakers quedó pendiente por culpa de los Magic de Orlando, que con Dwight Howard eliminaron a los de Boston. Eso simplificó problemas a los Lakers que liderados por Kobe Bryant conquistaron el título de la NBA al derretirse la tropa de Howard en la serie cumbre. Junto con los Celtics, fallaron también los Cavaliers de Cleveland, pese a contar con esa fuerza avasalladora que es Lebron James. Agreguen el ingreso de Michael Jordan, el más grande de todos los tiempos, al Salón de la Fama.Messi y Cristiano
El Balón de Oro para Lionel Messi, inobjetable, así nos impresione el armamento de Cristiano Ronaldo. Sin duda, Messi –exceptuando su actuación con la Selección argentina- fue el jugador más desequilibrante y productor de resultados en el año, una maravilla por su habilidad, fuente inagotable de creatividad; Cristiano en tanto, se robó el show al ser sacado del Manchester United por 94 millones de euros, impulsando con su cañoneo al Real Madrid que maneja Pellegrini, tan discutido en el inicio.Mas brillo
El arranque vertiginoso del británico Jenson Boutton en Fórmula Uno, ganando prueba tras prueba, le permitió soportar embestidas y conseguir el campeonato, antes de juntarse con Lewis Hamilton en McLaren para 2010…El escándalo provocado por la infidelidad del mejor golfista del planeta, Tiger Wood, que desembocó en su retiro temporal, mediáticamente alcanzó una gran elevación…Las super-temporadas de Joe Mauer y Hanley Ramírez capturando los títulos de bateo en las mayores, el título de la Copa Mundial logrado por Estados Unidos derrotando a Cuba, esa llamativa muestra de autoridad del motociclista italiano Valentino Rossi imponiéndose en la categoría reina, y el retorno triunfal de Floyd Maywaether al ring, redondean lo mejor del año en el deporte mundial.
Pero lo más grande fue el jamaiquino Usain Bolt. Verlo correr destrozando récords, es como presenciar la puesta del sol.
dplay@ibw.com.ni