•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

Los nicaragüenses cada vez están utilizando más el llamado dinero plástico. Hasta diciembre del año pasado, el número de préstamos a los tarjetahabientes se había incrementado en un 26.7% y el monto de la cartera de crédito había aumentado un 20.3%.

En diciembre de 2013, los bancos del Sistema Financiero Nacional, SFN, ya habían alcanzado 638,630 préstamos con tarjetas de crédito, frente a 809,421 créditos aprobados hasta diciembre del año pasado. En cuanto al monto otorgado, en el 2014 alcanzó los C$7,013 millones frente a C$5,829 millones hasta el 31 de diciembre de 2013.

En Nicaragua, alrededor de 800 mil personas tienen tarjeta de crédito y, en promedio, cada una porta dos de estos plásticos, mientras que el número de usuarios de la de débito supera las 500 mil unidades.

¿Esto quiere decir que las personas están utilizando más el dinero plástico para pagar sus transacciones?

Para Luis Rivas, CEO y gerente general de Banpro Grupo Promerica en Nicaragua, entre el 40 y 45% de todas las compras de bienes y servicios se pagan con dinero plástico.

“En Costa Rica, uno de los países con mayor bancarización en la región, poco más del 65% de las transacciones se hacen con plástico (tarjetas de crédito y débito). Estimaciones nuestras indican que esta penetración en Nicaragua debería estar en el rango del 40 al 45%, más en línea con la baja bancarización del país”, señaló Rivas.

Según Global Findex, una base de datos del Banco Mundial (BM), hasta el 2011, es decir hace cuatro años, apenas el 8% de la población nicaragüense contaba con una tarjeta de débito, el menor porcentaje de la región. Hasta ese año, el país con el mayor porcentaje de población que tenía una tarjeta de débito era Costa Rica con el 41%, seguido de Guatemala con 12%, Honduras, Panamá y El Salvador (10%, cada uno).

“A la fecha estos números deben ser mayores para cada país. En el caso de Nicaragua, en los últimos tres años ha habido una campaña agresiva de muchas empresas para pagar sus planillas a través de este sistema, entregando una tarjeta de débito a cada trabajador”, destacó el economista Mario Arana.

Mayor seguridad

El CEO y gerente general de Banpro, Luis Rivas, reconoce que las transacciones con dinero plástico vienen en incremento mes a mes y señala que esto puede tener varios elementos positivos.

“Su correlación con el nivel de bancarización, nos dice que a mayor penetración de tarjetas de crédito y débito mayor bancarización, lo cual es positivo. Además, el uso responsable de las tarjetas tiene muchas cosas positivas como mayor seguridad en las compras, ya que no se tiene que portar grandes cantidades de efectivo”, explicó Rivas.

También destacó que las tarjetas permiten un mayor control de los gastos y genera un historial crediticio que ayuda a las personas a obtener otros productos financieros. “Estos elementos positivos pueden ser complementados con educación financiera de parte de los proveedores de estos productos, algo que ya está sucediendo con mayor intensidad en el país”, manifestó el CEO y gerente de Banpro.

TENDENCIA

Para el expresidente del Banco Central, Mario Arana, pagar con una tarjeta --ya sea de crédito o de débito-- es una tendencia mundial: “Ahora todo mundo anda una tarjeta de débito, todo trabajador formal que gane el salario mínimo posee una tarjeta, porque a la empresa le resulta más rentable pagar con ese mecanismo”.

Según el economista, usar una tarjeta es menos peligroso que andar efectivo. “Tiene sus ventajas, no tienen que estar yendo al banco a retirar dinero. Todo se paga con la tarjeta y en Nicaragua la cantidad de negocios que aceptan este mecanismo como forma de pago se han venido incrementando, porque es más eficiente trabajar con dinero plástico”, explicó Arana.

El mayor uso de esos plásticos se presenta en el comercio, que incluye vehículos, belleza, construcción y entretenimiento, además de almacenes por departamentos, aerolíneas y supermercados. “El crecimiento del consumo con tarjetas en los diferentes segmentos comerciales se debe, en gran parte, a una gran mejora que han realizado los establecimientos comerciales. Estos encuentran beneficios en las transacciones electrónicas y entienden cada vez más cómo el nuevo consumidor sustituye el efectivo por el pago electrónico”, dijo el economista y catedrático universitario Alberto Ramírez.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus