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Antecedentes:
La crisis inició en Estados Unidos (EU) con las hipotecas. Durante muchos años el valor de las propiedades estuvo subiendo constantemente. En estos años de bonanza se relajaron los criterios para dar préstamos. Los bancos para prestar más juntaban créditos hipotecarios con unos instrumentos financieros llamados “Bonos Respaldados por Hipotecas”, que se vendían en mercados financieros a otros bancos, a fondos de pensiones, a aseguradoras e inversionistas.

El problema fue cuando los precios de las propiedades ya no subían, y en algunos casos empezaron a bajar. Se relajaron los criterios para dar préstamos, algunos bancos prestaban sin prima inicial para comprar casas, prestaban el 100% del valor de la propiedad, y en algunos casos prestaban a personas que no tenían empleo.

Al bajar el valor de las propiedades, muchas personas se dieron cuenta de que debían más dinero al banco que lo que valía su propiedad, y dejaron de pagar sus créditos hipotecarios. Los propietarios de estas deudas (dueños de los bonos) entraron en pánico y empezaron a venderlos. Esto causó una venta masiva de estos bonos.

Los bonos se compran y venden como cualquier producto (tomates, casas, coches). Aun cuando tienen garantía de las hipotecas, la ley de la oferta y la demanda rige el valor de estos bonos. Al haber mucha más oferta que demanda, los valores se fueron al piso. Los bonos con un valor normal de 100 dólares se vendieron a 35 dólares.

Lo ilógico del problema es que estos bonos tienen como garantía propiedades que no desaparecieron y que no tuvieron una baja de valor de más del 20%, y que sólo el 6-7% de los créditos han dejado de pagar. Es por eso que esta crisis hipotecaria no tiene lógica. 
Los dueños de estos bonos deben valuarlos en su contabilidad al valor que valen en el mercado. Al comprarlos a 100 dólares y valuarlos a precios muy inferiores, la diferencia es una pérdida que tiene que reflejarse en el estado de resultados. Esto ocasionó que muchas empresas como bancos, aseguradoras… hayan reportado pérdidas millonarias, y que en algunos casos los bancos que no han podido conseguir más capital, hayan quebrado.

El problema creció de tal forma que llegó a afectar a bancos que no tenían estos bonos. Como antecedente es importante entender que entre bancos diariamente se prestan dinero para financiar sus créditos y sus operaciones del diario.

¿Cómo afecta a la economía?
Al haber incertidumbre sobre la crisis, los bancos están subiendo el costo de prestarse entre ellos. Asimismo, están dejando de confiar entre ellos y dejan de prestarse. Esto causa que por contagio, otras instituciones financieras se vayan a la quiebra. ¿Al resto de la economía cómo nos afecta? A nivel mundial, los bancos por la incertidumbre del “¿qué va a pasar?”, están dejando de prestarle a empresas y/o personas. En caso de que sí presten, piden más garantías y/o suben el costo de prestar. Las empresas bajan los inventarios, reducen costos y bajan utilidades. Esto causa que las empresas dejen de vender, reduzcan gastos y despidan gente.

Crisis mundial de confianza 
Estamos viviendo una crisis mundial de confianza. Como dice el dicho: “El miedo no anda en burro”. Cuando hay crisis, el “por si acaso” hace que la crisis salga de proporción. Esto es lo que está pasando. El miedo de muchos inversionistas está propagando esta crisis como un virus a nivel mundial.

Ya se contagiaron Europa y Asia. Ya está afectando a México, y aun cuando nuestros gobernantes lo nieguen, esto llegará a pegarnos (ojo: lo niegan no por incompetentes, sino porque lo peor que pueden hacer es propagar el pánico).

¿Qué tan grande será el golpe? Mucho dependerá de lo que hagan los gobiernos de países más grandes del mundo, la rapidez con la que lo hagan, qué tan rápido impacte a empresas y a personas. Los gobiernos están tomando acciones para evitar que las economías se frenen y darle seguridad a las personas físicas.

Debemos tener seguridad de que los ahorros que tenemos en los bancos estén seguros, y que si el banco quiebra no desaparezca este dinero. Los gobiernos están dando esta seguridad, garantizando los depósitos en los bancos.

Algunos países están aumentando el monto del seguro de depósitos para evitar que la gente vaya al banco a sacar su dinero y lo guarde debajo del colchón. Esto es una medida muy importante para que la crisis no se propague a gente común y corriente.

Los gobiernos están prestando a las empresas financieras (ya que entre los bancos ya no se están prestando o prestan muy caro), a fin de apoyarse con otras empresas para prestar, y que la economía pueda continuar en su movimiento normal.

En EU se le autorizó al gobierno comprar los bonos famosos para que, al haber más demanda de estos bonos, por la ley de la oferta y la demanda, puedan tener un valor más apegado a la realidad y no basado en irracionalidad. También para que los bancos puedan vender estos bonos al gobierno y, con el dinero que reciban a cambio poder prestarle a empresas como la nuestra. 
Es importante entender que por el tamaño de la economía de México, no podemos hacer mucho para revertir lo que está sucediendo a nivel mundial. Como país somos insignificantes para el problema mundial. Pero el impacto de lo que pasa nos afecta.

Para darles una idea de las diferencias de tamaño, en EU se fue a la quiebra la Casa de Bolsa Lehman Brothers. Esta casa de bolsa era más grande que todo el sistema financiero mexicano junto. Los gobiernos están reaccionando porque entienden la magnitud del problema. Sus acciones tardarán en dar resultados, es como la medicina al enfermo, la reacción no es inmediata. En el transcurso tenemos que prevenirnos como personas y como empresa.

¿Qué podemos hacer?
Es posible que la economía de México se frene. Esto nos impactaría como empresa y a nivel personal, por eso haré recomendaciones a los dos niveles.

A nivel personal:
1. Cuidar su trabajo. Implica tener la actitud correcta al ir a trabajar, sino cuidar la continuidad de la empresa. Ser más eficiente, no perder el tiempo en internet. Hacer su trabajo en excelencia. 
2. Bajar el nivel de gastos personales. Es importante revisar gastos personales y apretarse el cinturón. Procuren no gastar en cosas que no sean de primera necesidad. 
3. Ahorrar lo más posible. Esto se hace aún más importante por la incertidumbre que existe actualmente. 
4. Mantener su dinero en el banco. Por más que escuchen que hay bancos quebrando en el mundo, es muy improbable que suceda esto en México. Es importante que entiendan que sus ahorros en bancos tienen un seguro por parte del gobierno federal. El tener su dinero debajo del colchón, con el compadre o en alguna caja de ahorro, no necesariamente les da esta garantía. 
5. Bajar lo más posible sus deudas, sobre todo las deudas que tengan una tasa de interés variable, que no sea fija. Me refiero a tarjetas de crédito y créditos personales. Las tasas de interés van a subir. Entre mas rápido puedan pagar de estos créditos mejor. NO paguen sólo el mínimo que muestra el estado de cuenta. 
6. Analicen la tasa de interés que están pagando por sus deudas. Si necesitan apoyo consulten con personas que puedan asesorarles adecuadamente en sus finanzas. 
7. Entiendan la diferencia entre usar una tarjeta de crédito y endeudarse con una tarjeta de crédito. El primer caso es aquel que utiliza su tarjeta y la paga completa cada mes. El segundo caso es aquel que utiliza el crédito que da el banco o la tienda departamental. El primero no tiene ningún problema porque no hay costo adicional. En el segundo se paga intereses porque no logra pagar su crédito completamente cada mes. 
8. Las tarjetas de crédito y las tarjetas de las tiendas son una tentación enorme. No saquen nuevas y si pueden cancelar algunas háganlo. En un futuro podrán volver a sacar tarjetas de nuevo. 
9. En este tiempo de crisis, para los créditos hipotecarios a tasa fija (cuando pagan la misma cuota mensual hasta el final del préstamo) es mejor no adelantar pagos, sino más bien ahorrar el dinero. NO significa que dejen de pagar a tiempo sus casas. Es su patrimonio más importante. 
10. No comprar las ofertas de “Meses sin Intereses”. Me preocupa mucho esta forma de mercadotecnia que muchas tiendas utilizan para vender más. Como la persona no lo echa de ver en su bolsillo en el momento, se inclina a comprar.

La única forma de no pagar intereses es que cada mes pagues el total de la cuota que te pusieron en la tarjeta de crédito. Poca gente lo hace, y los bancos así ganan muchísimo dinero al cobrarnos intereses, y comprar de esta forma equivale a que tu sueldo se reducirá en esos meses por el monto que pagues de cuota mensual, vas a pagar menos de la cuota mensual y les va a costar el pago de muchos intereses. 
11. Tener cuidado con los préstamos a otras personas. Es muy común que alguien allegado les pida dinero prestado. Si lo llegan a hacer pidan alguna garantía (la factura del coche, etc.). Esta persona puede estar ahogándose económicamente y se los puede llevar consigo si no tienen mucha precaución. 
12. Mantenerse saludables. Las enfermedades cuestan dinero. Pónganse a dieta, bajen de peso, hagan ejercicio, bájenle al cigarro, bájenle al alcohol. 
13. Comentar todo esto con su familia. Es importante que sus parejas y sus hijos lo entiendan. 
A nivel de empresa, TODOS tenemos que hacer lo siguiente: 
1. Cuidar a los clientes. Tenemos que cuidar a nuestros clientes desde la atención que le damos, hasta el cuido de su dinero.

2. Cobrar más rápido. La nomina se paga de la cobranza. 
3. Financiar lo menos posible. Con los clientes que tengamos compromisos hay que cumplir, pero por lo pronto, tratar de no contraer nuevos. 
4. Bajar los gastos lo más posible. Es importante que todos los gerentes estén muy alertas en gastos de: a) luz, teléfonos, celulares, papelería, etc. b) viajes: reducirlos lo más posible y autorizar sin excepción todas las comprobaciones de gastos personalmente y ser muy estrictos. c) revisar cuidadosamente cualquier inversión. d) cuidar los activos de la empresa (coches, fotocopiadoras, computadoras, impresoras, centrales telefónicas, aires acondicionados, etc.)  e) vender más: vamos a invertir en clientes nuevos y vamos a venderles más a los clientes actuales.

Conclusiones
Es incierto cuánto tiempo durará esta crisis mundial. Gente con la que he platicado extensamente comentan que mínimo seis meses, pero puede durar hasta dos años. Lo importante es entender el porqué se dio y aprender la lección. No dejarse llevar por gente alarmista, desde periodistas hasta gente cercana. No es el fin del mundo, pero sí el mundo nos va a afectar en México. Todo lo anterior se basa en mi experiencia y en largas pláticas con expertos en la materia.