•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

En el primer trimestre de 2015, la recaudación tributaria creció 12%, es decir 3.4 puntos porcentuales más respecto a lo que se había presupuestado, según el Gobierno.

Sin embargo, a pesar de ese crecimiento, expertos en materia fiscal consideran que se deben hacer más esfuerzos para incluir al sector informal al régimen fiscal.

De acuerdo con la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides), el crecimiento en la recaudación en ese período fue menor al del mismo trimestre de 2014, cuando hubo un crecimiento de 20.3%.

El Informe de la Ejecución Presupuestaria enero-marzo 2015, del Ministerio de Hacienda y Crédito Público, detalla que los ingresos tributarios hasta el primer trimestre del año alcanzaron C$15,711.1 millones y representan un 28.4% del presupuesto anual, calculado en C$55,311.0 millones.

En el mismo período del 2014, la recaudación tributaria llegó a C$14,032.1 millones y experimentó un crecimiento del 20.3% respecto al mismo período de 2013.

El Impuesto sobre la Renta (IR) es el que está experimentando un mayor crecimiento, con 16.2 por ciento en el primer trimestre del año.

Para el Gobierno, la ejecución del Presupuesto General de la República de enero a marzo de este año “muestra en términos generales una evolución satisfactoria, pues la recaudación presenta un importante grado de ejecución y una tasa de crecimiento dinámica”. Según el mencionado informe, la tasa de crecimiento presupuestada era de 8.6%.

Pero según Funides, ese menor crecimiento que el del año pasado en la recaudación tributaria representa un riesgo para el país, de que las recaudaciones al finalizar el año crezcan a un menor ritmo que en el 2014.

Funides lo explica así: “Las proyecciones que se encuentran en el marco presupuestario de mediano plazo y en el presupuesto de 2015 son para todo el año. No obstante, al estar por debajo (el crecimiento de la recaudación en el primer trimestre), si no hay medidas recaudatorias adicionales, se podría esperar que las recaudaciones crezcan a un menor ritmo que en el 2014”.

Sector informal
Para Karla Castro, experta fiscal y catedrática universitaria de la Universidad Centroamericana (UCA), Nicaragua tiene un régimen fiscal que no se ajusta a la realidad de los contribuyentes.

Explicó que en los diferentes instrumentos legales del país, incluyendo la Ley de Concertación Tributaria (LCT), se ha pretendido manejar de manera justa el pago de los impuestos en Nicaragua, sin embargo, no ha habido una ampliación de la base de contribuyentes; al tiempo que se cuenta con un “régimen tributario muy general para contribuyentes muy diferenciados”.

“Uno de los problemas de fondo, que siempre sale a discusión en las diferentes mesas de diálogo con la DGI y Hacienda, es el de la no inclusión del sector informal al régimen fiscal”, subrayó Castro.

Para la experta debe llegarse al sector informal, porque en toda esa actividad económica se mueve una cantidad significativa de recursos que no tributan. Según Castro, ese sector está fuera de la capacidad de la Dirección General de Ingresos (DGI) para buscarlo, identificarlo y obligarlo a formalizarse.

La LCT, un detonador
Para Funides, no se han hecho evaluaciones cuantitativas del impacto de la Ley de Concertación Tributaria (LCT) y sus reformas del 2014 en la recaudación tributaria.

Esta organización tampoco cree que sea adecuada una revisión de la LCT, que conlleve a cambiar las reglas del juego en materia tributaria en el corto tiempo. “El sistema tributario de Nicaragua está teniendo revisiones con una alta frecuencia, lo que provoca incertidumbre en la economía. No es recomendable cambiar las reglas del juego tan seguido”, opinó Funides a través de un correo electrónico.

Entre tanto, Karla Castro afirma que “a pesar de todo” la LCT “ha sido como el detonador para que diferentes sectores y gremios de profesionales escriban, declaren y accionen sobre el régimen fiscal en Nicaragua”.

“La LCT ha provocado un sentido de investigación, de estudio, de cuidados en los registros de las empresas, de cuestionamiento a temas legales, de trámite, de registros contables, de procedimientos de recurrencia ante la DGI, entre otros”, refirió Castro.

Sin embargo, para Castro no solo se requiere una revisión “objetiva” de la LCT, sino también de todo el régimen fiscal del país.

“Se requiere para ello tener como insumos información real y validada sobre el desempeño de los diferentes sectores (de la economía del país), formas jurídicas, objeto social, para poder determinar su capacidad contributiva, se requiere identificar al sector informal y trabajar para incorporarlo en la regulación”, dijo la catedrática universitaria.

 

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus