•   Juigalpa, Chontales  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

La mayoría de los ganaderos del corredor seco del departamento de Chontales está mejor preparado para enfrentar la actual sequía, que por segundo año consecutivo se manifiesta con una escasez de lluvia que mantiene secos los riachuelos en esas zonas.

“Si nos vamos a El Coral, La Libertad, Santo Domingo y San Pedro de Lóvago, ahí más bien tienen mucha lluvia, pero en Comalapa, Juigalpa, Acoyapa y parte de Cuapa tenemos otro año que las quebradas están secas y los pastos no han crecido lo suficiente”, expresó Wilmer Fernández, presidente de la cooperativa Mayales, de servicios agropecuarios de Juigalpa, Chontales.

Sin embargo, a diferencia del año pasado que la sequía los agarró desprevenidos, esta vez los productores ganaderos del corredor seco toman algunas medidas paliativas, que a largo plazo podrían crearles otros problemas.

Según Fernández, un 50% de los productores del departamento posee fincas tanto en zonas secas como en zonas húmedas y antes de este fenómeno El Niño --que se expresa en forma de severas sequías--, en condiciones de inviernos normales los productores mantenían al ganado en las zonas secas y en verano lo trasladaban a las zonas húmedas montañosas.

El problema es que ahora los productores se han visto obligados a mantener a sus animales en la montaña, porque en el corredor seco el invierno ha sido casi nulo y el pasto apenas ha crecido.

“Y por esa falta de agua se está sobreexplotando el pasto en la montaña y se lo están acabando, que en teoría debería servir de alimento para el verano que inicia en diciembre. Ese pasto de las montañas se debió dejar descansar en esta época del año, pero no ha sido así”, explicó Fernández, quien también es presidente de la Cámara Nicaragüense del Sector Lácteo (Canislac).

Alternativas

Por su parte, el productor ganadero Federico Tablada señaló que él no posee propiedades en la zona montañosa, por lo tanto, trasladar el ganado hacia las regiones húmedas significa tener que alquilar tierras y otros gastos. En vista de eso, dijo, le ha tocado enfrentarse a la sequía por segundo año consecutivo.

“Yo llevo dando de comer a mis vacas 22 meses, desde diciembre de 2013. Otros se llevan el ganado a las montañas, pero yo no hago eso porque implica un desgaste mayor para el animal, el costo de alquiler de tierras y los riesgos que conlleva como que te lo roben o se muera por otras causas”, indicó Tablada.

En sustitución del pasto, los ganaderos le dan de comer a su ganado suplementos de los derivados de la industria agrícola (cascarilla de maní y melaza), concentrados, urea con agua, maíz, entre otros.

Según Tablada, los ganaderos están ante lo que denominan un “invierno cosechero”, es decir, que solo llueve lo suficiente para que retoñe el pasto.
Normalmente el pasto tiene un ciclo de 35 días de descanso, de los cuales en la mitad de ese período se supone que tiene que llover para que crezca, pero debido a que no ha habido una frecuencia de lluvias regular, el pasto no se ha desarrollado adecuadamente.

“Las quebradas no han agarrado agua. En Juigalpa, eso significa que no habrá agua en el verano, que comienza en diciembre, pues ya después de octubre aquí ya no llueve. No sabemos si esta sequía será tan dramática como la del año pasado o es que quizás no la estamos sintiendo porque estamos mejor preparados para enfrentarla”, manifestó Tablada.

Descartan vacas flacas y racionan comida

Acciones • Entre las medidas que se vieron obligados a tomar este año los ganaderos de la zona seca de Chontales está el descarte de vacas, o sea, las que estaban flacas fueron vendidas porque no iban a soportar una nueva sequía.

El productor ganadero de Juigalpa Federico Tablada considera que varios productores del corredor seco se han visto obligados a racionar el pasto y los suplementos que dan a su ganado, y algunos aprovechan para cortar el poco pasto que ha crecido con el propósito de almacenarlo en silos y utilizarlo en el próximo verano.

“Ahorita voy a empezar a guardar el pasto en silos para el próximo año, para complementar la comida, pues este invierno parece que será seco. Solo un 20% de los productores estamos en capacidad de almacenar comida, pero el resto está a la mano de Dios. Yo me preparo, pero he tenido que hacer inversiones grandísimas”, destacó Tablada.

No  obstante, señaló que algunos productores pequeños están bien preparados porque tienen pocos animales y están bien tecnificados.

 

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus