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El vendaval que se pronosticaba en la zona franca textil no ha sido tan fuerte, luego de quedarse sin el beneficio de Régimen Arancelario Preferencial (TPL, por sus siglas en inglés), aseguran Dean García, director ejecutivo de la Asociación Nicaragüense de la Industria Textil y de Confección (Anitec), y Mario Zelaya, presidente de la Federación Cámara Nicaragüense de Zonas Francas Privadas (FCNZFP).

De acuerdo con García, al inicio de 2015 la producción cayó un 10% respecto al año anterior, pero en el promedio de los primeros cinco meses la caída fue menor, llegando a 5%. Otro aspecto que destaca es que no ha quebrado ninguna empresa por culpa de la finalización del TPL.

El TPL, que otorgó Estados Unidos a Nicaragua desde el 2006, como parte del Acuerdo de Libre Comercio entre Estados Unidos, Centroamérica y República Dominicana (DR-Cafta), finalizó el 31 de diciembre pasado y los pronósticos no eran muy alentadores. Ese beneficio le permitía a Nicaragua vender prendas de vestir, elaboradas con materias primas de otros países fuera del DR-Cafta, en el mercado estadounidense sin pagar impuestos.

Estrategias

¿Cómo han logrado las empresas de zona franca de la rama textil sortear el impacto del TPL?

Algunas empresas de zona franca, de la rama textil, están comprando su materia prima en Centroamérica o en cualquier de los países que están dentro del DR-Cafta, incluido el mismo Estados Unidos, para contrarrestar el impacto de la finalización del beneficio del TPL.

Por otra parte, algunas de las empresas textileras que tienen sus operaciones en Nicaragua han ejecutado inversiones en plantas de producción de tela dentro de la región, las que en principio abastecerán sus propias operaciones y luego venderán materia prima a otras fábricas del país.

Dean García dijo que, por ejemplo, la coreana Sae- A Tecnotex y la canadiense Gildan, dos empresas que fabrican prendas de vestir en Nicaragua bajo el régimen de zona franca, comenzaron a producir tela este año en Costa Rica.

“Por el momento, esas empresas están produciendo telas para su propio abastecimiento, pero en un futuro van a producir telas para abastecer a otras empresas. Esas empresas entraron en producción este año”, afirmó el director ejecutivo de Anitec.

García manifestó que comprar materia prima dentro de los países del DR-Cafta, para no pagar el impuesto de importación por las prendas de vestir en Estados Unidos, es la primera opción que están tomando las empresas textileras.

Pero no todas las veces eso es posible, pues a veces depende de los requerimientos de los compradores de ropa, explicó el presidente de Anitec.

“A lo mejor el cliente necesita una materia prima más estilizada y no se produce en la región, y (la empresa textilera) tiene que recurrir a importarla de países que no son del Cafta (países asiáticos principalmente). Ahí no hay forma, como prenda que no califica para Cafta, tiene que pagar el arancel”, sostuvo García.
Los aranceles oscilan entre un 25% y 35% del valor de la prenda, recordó García.

Otra opción es la empresa Pride Denim, antes llamada Cone Denim, que produce hilaza en el país, según García. “Por el momento produce hilaza, se manda a confeccionar en tela a otros países de Centroamérica y luego vuelve a Nicaragua”, aseveró. Esa fábrica pretende echar a andar una segunda etapa en la que produzca tela.

Nuevos mercados

Por su parte, Mario Zelaya, presidente de FCNZFP, indicó que algunas empresas de zona franca de la rama textil han establecido alianzas con nuevas marcas.
“Por ejemplo, se han establecido contratos con empresas que se sienten satisfechas comprando prendas de vestir con materia prima de Centroamérica o del mismo mercado de Estados Unidos. Algunas empresas han logrado fructificar con esta alternativa”, detalló García.

Pagar el arancel de importación es la última opción a la que recurren las empresas, ahora que no se cuenta con el TPL.
“La otra forma es pagar el arancel o el impuesto que paga la prenda en Estados Unidos cuando esta no fue elaborada con materia prima de países procedentes del DR-Cafta. Hay dos alternativas --aseguró García--: una es que el arancel lo pague la empresa que compra en Estados Unidos y dos que compartan el costo del impuesto”.

Esperan crecimiento

Álvaro Baltodano, delegado presidencial para las inversiones, aunque confirmó que el área textil tuvo un descenso de 5% en la producción durante los primeros meses del año, espera un crecimiento del 7% en el sector de zona franca este año, tomando en cuenta que muchas de las empresas textileras han ampliado sus servicios.

“El sector de zonas francas cuenta con mucho dinamismo todos los años, porque están en diferentes sectores: textiles, arneses, insumos médicos y zapatos. Este año el área textil reportó un descenso en los primeros meses de 5% en producción; sin embargo, esto no significa que no se estén dando inversiones en este sector.

Hace poco se anunció más inversión sobre todo lo reflejado en la empresa Hansae, que amplió su inversión”, reveló Baltodano al sitio web oficialista El 19 Digital.

“En inversión en zonas francas, andamos en US$300 millones aproximadamente cada año y creemos que este años vamos a continuar igual; sin embargo, hay otros rubros en los que se está invirtiendo en nuestro país. Todo esto debido al modelo de diálogo y consenso entre todos los sectores productivos”, refirió Baltodano.

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