•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

El vicepresidente de la Asociación de Cámaras de Comercio de América Latina y el Caribe (Aaccla) y director ejecutivo de la Cámara de Comercio Americana del Perú, Dr. Aldo Defilippi, brindó en Managua una conferencia titulada: Tratados de Libre Comercio, experiencias y retos.

Previo a su ponencia habló brevemente con El Nuevo Diario, para explicar que los tratados de libre comercio son herramientas que hoy día están disponibles para que los países latinoamericanos se integren más al mundo y aprovechen mejor su posición geográfica.

¿Qué se puede esperar de los tratados de libre comercio?
Los TLC no son una varita mágica. Aquí se trata primero de que el Gobierno sea un facilitador, genere confianza, tenga estabilidad macroeconómica,  promueva la apertura comercial y luego trabaje aquellos temas como creación de infraestructura, de educación, reformas al poder judicial, la agilización de la burocracia, disminución de costos de exportación y de importación, y sumado a que el sector privado tiene que ser más eficiente, más competitivo, y saber aprovechar las oportunidades.

¿Qué tipo de oportunidades?
Cuando digo aprovechar las oportunidades es muy importante considerar que nuestros países son países pequeños, por lo tanto no pueden producir todo. En algunas épocas del pasado, en el Perú cerraron las importaciones y se suponía que los productores tenían que producir todo, y el perjudicado era el consumidor, porque uno se compraba un vehículo carísimo con amortiguadores que no duraban, las llantas eran malas, porque el Perú no podía producir algo que no era bueno produciendo.

¿Qué ejemplo de buena producción hay en Perú?
La costa peruana es un desierto como el Sahara, donde por años hemos pensado que no sirve para nada porque se trata de un extenso territorio de 3,000 kilómetros cuadrados de arena, entre el mar y las cordilleras de los Andes, pero hoy en día en ese desierto se producen espárragos, tomates, alcachofas, entre otras cosas.

Y hoy en día, dos de cada tres espárragos que se consumen en Estados Unidos, son  peruanos, es decir que ese desierto abastece de algunos alimentos a Estados Unidos.

En Perú hemos dejado de producir seguramente muchas cosas, pero el empresario ha aprendido que si lo ha dejado es porque no era bueno en eso. Hoy en día Perú exporta a Estados Unidos 2,500 partidas arancelarias, con productos que no solo son materias primas, sino artesanías, calzado, etc., y aquí van no solo grandes empresas sino las medianas y pequeñas.

¿Qué valor agregado traen los TLC a nuestros países?
El TLC trae una serie de normas que protegen las buenas prácticas laborales y ambientales, es decir que para exportar esos espárragos de los que hablábamos no es que voy a producir cualquier cosa y venderla, sino que vienen inspectores y certifican de que el trabajador tiene condiciones laborales apropiadas, que tienen cosas tan sencillas como un servicio higiénico, algo que antes no se respetaba, que no hay perros caminando entre el cultivo, de que los insecticidas usados son mundialmente aceptables, que el trabajador tenga un lugar donde reposar en su hora de descanso, es decir una serie de exigencias que hacen que el productor sea bueno haciendo eso. Entonces esa complementariedad entre un sector privado eficiente y un sector público que busca que el que ha producido un producto bueno, lo pueda meter al mercado mundial, ha hecho que pasemos en Perú de 3 mil millones de dólares de exportaciones en el año 1990, a producir 45 mil millones de dólares anuales hoy en día.

En Nicaragua se dice que la economía no crece porque hay demasiada informalidad. ¿Cómo se puede lidiar con eso?

La informalidad es una verdad en toda América Latina. Pero aquí caben las preguntas: ¿es tan costoso y complicado formalizarse? A veces las autoridades ponen unos requisitos que no están al alcance de los empresarios informales y por eso siguen operando como informal. A veces es falta de sentido común para exigir cosas que no son necesarias y otras veces es también un tema de corrupción.

¿Cómo se puede empezar a formalizar y capacitar a las pymes para que puedan exportar?
El tema de la capacitación y formalización de las pymes es un asunto que no solo puede empujarlo la  Cámara de Comercio Americana Nicaragüense, sino que es algo del sector público y privado, porque a veces no está al alcance la información para que las pymes sepan cuáles son sus oportunidades ni cuáles los requisitos de calidad que exige el mercado internacional.

Estudios del Banco Mundial señalan que Nicaragua cuenta con un lento y caro sistema de transporte para llevar productos de frontera a frontera, ¿Cómo se puede mejorar esto?

En Perú se ha avanzado mucho, pero hasta la fecha aún ocurre lo mismo. En los círculos viciosos en los cuales hemos estado enfrascados nuestros países, hay que convertirlos en círculos virtuosos. Tú avanzas en algo, pero como el resto del aparato productivo también avanza, esto que lograste ya se quedó deficiente, entonces debe ser una lucha permanente por ser mejor. 

Porque mientras tu país está luchando por entrar al mercado internacional, los otros países también hacen lo mismo, entonces tú mejoras, pero los otros luego te pasan, pero igual es una tarea conjunta del sector privado y el público. Por eso hoy en día muchas de las carreteras y aeropuertos en Perú son concesionados, y lo que el Gobierno no podía hacer por falta de recursos, lo está haciendo de la mano con el sector privado.

¿Qué le recomendaría hoy a los empresarios nicaragüenses?
No tengo el pleno conocimiento, y los dirigentes de los gremios locales son los más autorizados, pero creo que hay varios temas fundamentales. El primero es generar confianza para que el nicaragüense diga que se quiere quedar en su país y que no quiere emigrar a otro a buscar trabajo. Y el segundo es que el  empresario sienta que la única forma de aprovechar la predictibilidad que el Estado debe brindar es siendo eficiente y competitivo.

En el caso de la alianza Transpacífico, para economías pequeñas como las centroamericanas, ¿qué podría perder un país como Nicaragua?
Creo que no hay que tenerle miedo. Pienso que si uno es bueno, lo va a aprovechar. Como países tenemos que fijarnos estándares altos. Y no por estar en este vecindario debemos fijarnos en los parámetros del vecindario, sino que debemos fijarnos objetivos más altos y decir: yo quiero ser como Australia. Y ¿qué tengo que hacer para en tantos años llegar a ser así?. Simplemente hay que tratar de ser el mejor.

¿Quién es?

Aldo Defilippi
Economista

Director ejecutivo de la Cámara de Comercio Americana del Perú y Vicepresidente de la Asociación de Cámaras de Comercio de América Latina y el Caribe.

Graduado de la Universidad del Pacífico y Presidente de la Fundación del Cáncer y de la Asociación de Cámaras de Comercio Binacionales del Perú (ACCB). 

Director de Ferreyros SAA, Amrop, Microsoft Perú, Pennynvest SAC, United Way, Fondo Nesst, Business Alliance for Secure Commerce (BASC), Cámara Peruano Panameña en Perú y el Sistema Universitario Ana G. Méndez, en San Juan de Puerto Rico.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus