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El suelo está en riesgo y también la producción de alimentos, ante el uso irracional de los recursos y el cada vez más presente efecto del cambio climático, según una serie de organizaciones que realizaron ayer el Encuentro Nacional de Suelos y Agua, en Managua.

“En todo el corredor seco de Centroamérica los efectos del cambio climático y el fenómeno de El Niño provocan bajas precipitaciones. Esas bajas precipitaciones además por lo general no están bien distribuidas. Eso a la vez provoca degradación en los suelos, lo que hace que bajen los rendimientos de la producción agrícola”, explicó Jorge Castellón, de la organización Catholic Relief Services (CRS).

“Yo creo que debemos realizar acciones para cosechar agua, mejorar suelos y mejorar índices de productividad, y obviamente garantizar la seguridad alimentaria de nuestra población”, enfatizó Castellón.

Según el experto del Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias de Venezuela, Juan Comerma, se estima que en Centroamérica la degradación de los suelos es de aproximadamente el 65%, mayor que en América del Sur, donde se estima que la degradación llega a solo el 45%.

“América Latina y el Caribe tienen una gran extensión de tierras potencialmente utilizables en el área agrícola, pero las áreas que están utilizadas están bajo amenaza de ciertos procesos de degradación. Los principales procesos de degradación son la erosión por estar cultivando en áreas muy elevadas y segundo por utilizar ganadería en exceso”, explicó Comerma.

El experto venezolano también coincidió en que el cambio climático contribuye a la degradación de los suelos: “El cambio climático es un problema que ya se ha empezado a ver fundamentalmente en los cambios de patrones de las lluvias o mayores sequías. Hay un aumento en la temperatura del medioambiente, que produce una mayor evaporación, y por lo tanto mayor sequía. Luego vienen las lluvias y también mayores procesos de erosión”.

Comerma dijo que se estima que la degradación de tierras en América Latina y el Caribe afecta a 150 millones de personas, desde el punto de vista de la producción de alimentos y de otros servicios ambientales que prestan los suelos, como la producción y calidad de las aguas.

Castellón recordó que más del 70% de la producción en Nicaragua está en manos de pequeños y medianos productores, muchas veces los más afectados por el cambio climático.

Reflexión

Gherda Barreto, representante de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), dijo que “se está generando un proceso de reflexión acerca de los suelos en el país”.

El 2015 ha sido nombrado por las Naciones Unidas como Año Internacional del Suelo, con el fin de lograr que la población y organizaciones alrededor del mundo junten esfuerzos y se despierte conciencia sobre el manejo correcto y conservación del suelo.

América Latina y el Caribe tienen una gran extensión de tierras potencial-mente utilizables en el área agrícola, pero las áreas que están utilizadas están bajo amenaza de ciertos procesos de degradación”. Juan Comerma, Experto del Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias, de Venezuela.

Pensar en el correcto manejo y conservación de los suelos es importante si se considera que el 95% de los alimentos proviene de ese recurso o de procesos productivos que tienen su origen en el suelo, según un documento presentado durante el Encuentro Nacional de Suelos y Agua, realizado ayer en la Universidad Nacional Agraria (UNA), en Managua.

Productores conscientes

“Es importante hablar de los suelos porque estamos ante la gravedad de la sequía. Es importante buscar cómo levantar (mejorar) ese suelo que nos da de comer; buscar cómo no destruirlo”, dijo José Antonio Cruz, productor de San Antonio de Yalagüina (departamento Madriz), quien hoy día además  es promotor de prácticas que permiten un buen manejo y la conservación de los suelos ante otros productores de su comunidad.

“Siete productores están asumiendo los cambios”, dice Cruz, mientras agrega que conserva la esperanza de que otros productores que están viendo cómo se puede cultivar sin dañar ni agotar los recursos se quieran unir. “Estos siete productores se han ido a fijar en mi propiedad y ellos dicen ‘aquí vamos’, porque han mirado el rendimiento (de los cultivos) sin echarle tractores ni muchos químicos. Antes mataba la planta”, comentó el productor de tomate, chiltoma y maíz.

Otra productora que considera que hay más conciencia sobre la importancia del buen manejo y conservación de los suelos es Bertha Lina López, una productora del municipio de San Ramón (departamento de Matagalpa).

“Allá nosotros conservamos el suelo, porque la mayor parte ya no quemamos. Hacemos abonos orgánicos, que también nos sirve para la conservación de los suelos y para venderlo a otros productores. Sí hay bastante conciencia en realidad y es porque hay promotores que nos han transmitido sus conocimientos”, afirmó López. 

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