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El rendimiento del motor está directamente relacionado con la actividad y el estado del radiador, por lo que llevar a cabo tareas que permitan mejorar las condiciones bajo las que trabaja el mismo será muy beneficioso a la hora de alargar la vida útil de este y de optimizar el rendimiento del vehículo.

Para llevar a cabo la limpieza del radiador será necesario que el motor esté completamente frío, ya que de no ser así corremos el riesgo de sufrir quemaduras.

Cómo limpiar el radiador


1. Levantar la capota del vehículo y fijar el gancho de seguridad que lo mantiene elevado. Luego usar un cepillo suave y agua jabonosa para limpiar y eliminar la suciedad acumulada, como insectos de la parrilla del radiador.  Es importante que la limpieza con el cepillo se realice en la misma dirección de las rejillas del radiador para no dañarlas. Después usar la manguera con pistola para enjuagar y eliminar los restos de productos durante esta operación.

2. El siguiente paso será drenar el líquido refrigerante del radiador para luego sustituirlo por líquido nuevo. Por tratarse de un líquido de elevada toxicidad será extremadamente importante realizar el drenaje con mucha seguridad. Para esto, necesitamos una cubeta para recoger el líquido, por lo que debemos situarla debajo de la válvula de drenaje del radiador de manera que quede centrada.

3. Nos ponemos los guantes, desenroscamos la válvula de drenaje del radiador y esperamos hasta que el líquido se haya derramado sobre la misma. Una vez finalizado el goteo, cerramos de nuevo la válvula y vertemos el líquido de la cubeta dentro del recipiente con tapa.

4. Seguidamente, con  la manguera rellenamos el radiador con agua, después volvemos a repetir la operación de drenado y se sigue haciendo esta operación hasta que el agua salga limpia y todo lo recogido debemos almacenarlo en recipientes cerrados.

Para comprobar que todo esté en estado óptimo, nos fijamos en el estado de la tapa del radiador, las mangueras y de las abrazaderas para comprobar su estado óptimo. En caso de localizar algún defecto  en cualquiera de estos elementos, tendremos que sustituirlos por otros nuevos.

5. Una vez verificado el sistema, procedemos a volver a llenar el radiador, ahora con el líquido refrigerante. Se puede comprar el líquido ya preparado o bien elaborar la mezcla, la cual se realiza con un  60% de refrigerante y un 40% de agua, en este caso, utilizar agua destilada para evitar formaciones de cal.

6. Este proceso termina eliminando el aire que haya podido quedar en el circuito del radiador, para esto solo basta encender el motor durante unos minutos. De esta manera el refrigerante nuevo se moverá por el circuito, haciendo que el aire atrapado se conduzca hacia el exterior.

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