•  |
  •  |

Los lubricantes, ese líquido espeso con nomenclaturas que para muchos son difíciles de entender es la clave para el buen funcionamiento del vehículo, porque permite bajar la factura del combustible, ayuda al enfriamiento y reduce los costos de mantenimiento, siempre y cuando sean de calidad.

También debe enterarse que otra de las funciones de este líquido casi mágico es que evita la formación de barniz y depósitos, la corrosión y la oxidación, controla el pitting si ya se ha formado y en el caso del motor, contribuye al sellado de la cámara de combustión.

Los beneficios siguen, pues un dato que muy pocos conocen es que mejora la eficiencia energética, siempre y cuando se utilice la viscosidad adecuada. Esto se logra porque al bajar la fricción en una máquina, el consumo de potencia para moverse a sí misma es menor,  aprovechando esa energía para el trabajo que se requiere.

Estos se clasifican y utilizan dependiendo de diferentes aspectos. Según su base se encuentran los minerales, sintéticos, vegetales y animales. De acuerdo a su estado físico están los fluidos, semisólido, sólido, fluidos, gaseoso y un último según su aplicación, que se refiere en qué sistema o máquina será empleado: ya sea automotriz, industrial, de transmisión, multiplicador, etc.

Una de las preguntas que muchos se hacen es cada cuánto debe cambiarse el lubricante. Sin embargo, no tiene una única respuesta, ya que el tiempo de uso que se le dé depende de una gran cantidad de factores, como la condición mecánica, la forma de conducir, la calidad del combustible para el caso del motor de combustión o bien por las prácticas de mantenimiento.

Si se hablan de mitos, uno de los más comunes es la relación acerca del consumo de aceite y del motor: todo motor tiene un nivel de consumo mínimo según sus características y no es igual para todo. Este consumo va aumentando en la medida que aumenta el desgaste.

Las verdades y mentiras también van referidas acerca de que si al agregar aditivos se mejora el aceite: se imagina usted ir a un concesionario a comprar un vehículo nuevo y que el vendedor le diga “llévelo, solo agregue una llanta porque trae 3 de fábrica, y no trae vidrio adelante”, simplemente no puede ser. Es lo mismo con los lubricantes, ya traen el paquete de aditivos necesarios para utilizarse tal y como vienen.

Milton Madriz Mercalsa, Ingeniero de Lubricación.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus