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Cuando el ingeniero industrial Manuel Godínez comenzó a poner en práctica sus conocimientos sobre la metodología japonesa “5S” en una fábrica de muebles en Managua, se dio cuenta que esa empresa tenía maquinaria industrial, pero la estaba subutilizando.

Asimismo, descubrió que los trabajadores no sabían claramente cuáles eran las tareas que tenían asignadas. 

“Trabajaban en desorden”, describe.

Entrenado en esa herramienta de origen japonés, que busca un aumento en la productividad; a través de un mayor orden en los procesos y cambios de actitud del ser humano, Godínez puso manos a la obra.

“Nuestra tarea fue de cero y les logramos diseñar una metodología de trabajo que permitió simplificar el proceso productivo y optimizar los recursos. (Ahora) hay una claridad del proceso desde la entrada de materiales, hasta el producto terminado”, explicó Godínez, quien fue becado por la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (Jica) para especializarse en el tema.

Godínez contó que al establecer metodologías de trabajo, que promuevan el orden en la empresa se puede facilitar el proceso productivo y aumentar la productividad.

Godínez fue seleccionado para poner en práctica sus conocimientos en el Programa Institucional de la Madera (PIMA), la fábrica de muebles mencionada, ubicada en el Recinto Universitario Pedro Aráuz Palacios (Rupap) de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI).

“Son herramientas conocidas en la industria, entre ellas la de las ‘5S’, que van más orientada hacia la actitud del ser humano y establecer compromisos de los colaboradores y la gente que dirige la empresa”, explicó Godínez.

Cuando comenzaron a aplicar esas herramientas en Pima, uno de los beneficios para esa empresa fue la reducción de desperdicios en alrededor de un 30%.

“Había piezas que tal vez consideraban que no eran de utilidad y con la mejora del diseño de los productos, esas piezas que se consideraban desperdicios ahora se elaboran nuevos productos”, dijo Godínez.

Por otra parte, esa empresa también tenía dificultades para decidir cuánto tiempo podían hacer sus productos, lo que le impedía establecer compromisos contractuales con sus clientes.

Pero actualmente sí pueden adquirir compromisos con contratos y ya trabajan en la fabricación de muebles para el Aeropuerto Internacional Augusto C. Sandino y algunas universidades, contó.

Poco interés

En las Pymes que han asesorado los becados del JICA, se ha podido ver que no hay claridad de la organización del trabajo en las empresas, aseguró Godínez.

“Es difícil que aumenten la productividad mientras no haya organización del trabajo”, sentenció.

PIMA ha aumentado su productividad en un 200% de acuerdo con el ingeniero industrial.

Por otra parte, los dueños de las empresas no ven la organización de sus procesos como una inversión, sino como un gasto, añadió.

Recientemente el JICA junto con la Fundación para el Desarrollo Tecnológico Agropecuario y Forestal de Nicaragua (Funica), realizaron un foro sobre Fortalecimiento de Capacidades en Mercadeo y Métodos organizativos de trabajos para apoyo a la agroindustrias local de la región, con base en herramientas japonesas.

  • 30 por ciento se redujo el desperdicio de materiales en empresa de mueblería. 
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