•  |
  •  |
  • Edición Impresa

Donna Hernández Láinez, originaria de la comunidad El Carrizal, jurisdicción del municipio de Cinco Pinos, Chinandega, desarrolla junto con su familia un sistema de cultivo con diferentes variedades de  mangos para enfrentar la sequía, consecuencia del cambio climático.

“He tratado de continuar la iniciativa de innovación que mi recordado esposo tenía con los diferentes proyectos, y los cumpliré junto con mis dos hijos que están conmigo y otro que está en Costa Rica”, expresó Hernández Láinez, propietaria de la finca Vida Verde.

Por su parte Mayra Teresa Peralta, junto con su familia trabaja arduamente en su finca La Esperanza en la comunidad Nuestra Tierra, departamento de Matagalpa, con un proyecto de crianza de lombrices como abono para plantaciones de café, en parras de chayote y espinaca.

Esas experiencias forman parte de las publicaciones elaboradas por el equipo de expertos del Servicio de Información Mesoamericano sobre Agricultura Sostenible (Simas) y fueron compartidas en la VI Feria Agroecológica, que forma parte del festejo del séptimo aniversario del Centro de Información y Documentación (Cidoc).

Estas experiencias se desarrollan en los municipios del norte de Chinandega y en el municipio de El Viejo, donde la sequía golpea con gran severidad”. Mercedes Campos, especialista en comunicación del Simas.

Mercedes Campos, especialista en comunicación del Simas, dijo que la publicación “Innovando prácticas sanas en zona seca”,  recoge cinco experiencias de promotoras y promotores de la zona seca, que participan en el proyecto “Innovando prácticas y políticas para la construcción de sistemas alimentarios productivos, equitativos y sostenibles en Nicaragua”.

“Estas experiencias se desarrollan en los municipios del norte de Chinandega y en el municipio de El Viejo, donde la sequía golpea con gran severidad. Por esta razón las innovaciones se basan en mejorar el suelo con abonos elaborados en la finca, de lombrices de tierra, para volverlo más rico en nutrientes y con mayor capacidad de absorber el agua”, señala Campos.

Compartir estas experiencias tiene mucha importancia al tratarse de la zona seca, debido a que de los 153 municipios que tiene Nicaragua, 102 han sido afectados por la sequía. El cambio climático ha vuelto estos lugares más secos.

En Matagalpa

“Innovar para aprender, zona alta” es la segunda publicación que trae seis experiencias de promotoras y promotores de la zona alta (Matagalpa). Roberto Vallecillo, especialista en comunicación de Simas, explicó que muchas familias productoras desarrollan prácticas y productos naturales, pero en los momentos críticos, por ejemplo el ataque de una plaga a sus cultivos, recurren de nuevo a los agroquímicos, puede ser que esta situación se dé por no saber cómo remediarlo de forma natural.

“Al probar, introducir por primera vez un cambio determinado en la parcela, se está innovando. Al innovar con prácticas sanas se aprende y de este aprendizaje quedan nuevos conocimientos o saberes”, comenta Vallecillo.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus