Melvin Escobar
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Una de las exigencias que muchos empresarios no cumplen al momento de hacer una oferta promocional es el hecho de precisar en la información el tiempo de duración de la oferta o bien, especificar con qué cantidad de bienes cuenta para satisfacer su oferta temporal.

Es sabido que en muchos casos se anuncia un descuento con la única intención de atraer al consumidor al establecimiento, una vez visitado el establecimiento, al consumidor se le aclara que supuestamente la promoción ya no se encuentra vigente o bien que  no ha iniciado. En realidad, esa es la intención, que el consumidor visite el local y que sea abordado por los ejecutivos de venta, de tal manera que probablemente termine comprando un bien por el que no visitó el establecimiento, o peor aún, que no necesita.

En España no se ha pasado por alto este problema,  y una disposición legal exige al proveedor que no puede anunciar descuentos si en esa tienda no estarán al menos la mitad de los productos comprendidos en esa promoción.

La Ley 842 es clara en afirmar que en toda promoción deben indicarse claramente los términos de la misma, el plazo de duración y la cantidad de bienes que se ofrecen bajo esas condiciones ventajosas.

Ojo con la calidad

A veces es difícil determinar la calidad de un producto, no obstante, el consumidor debería tomarse más tiempo para revisarlas, esto, tomando en cuenta que es sabido a nivel mundial que algunos empresarios ponen a la venta productos iguales a simple vista, pero de inferior  calidad, únicamente con la intención de ofrecerlos supuestamente en promoción o a precio rebajado, cuando en realidad ese nuevo precio obedece a un bien de calidad inferior de los que normalmente se ofrecen en ese establecimiento.

Por esa razón, siempre hay que fijarse cuál es el precio anterior y cuál es el actual, con la intención de tratar de comprobar la existencia de ese bien, meses antes de la supuesta promoción. A los consumidores que visitan habitualmente determinados locales muy difícilmente les pase algo semejante,  pues estos conocen la oferta habitual de ese proveedor.

Facultad de la Diprodec

Es importante destacar que según la Ley 842, la Dirección de Protección de las Personas Consumidoras y Usuarias tiene la facultad de hacer inspecciones en el lugar, con la finalidad de comprobar si el empresario está cumpliendo con los términos ofrecidos o bien,  si tiene la cantidad de bienes suficientes para responder por la oferta anunciada.

El artículo 28 dispone: “En el marco de la promoción  anunciada, la Diprodec podrá verificar por medio de inspecciones in situ,  sobre el inventario de la cantidad mínima de bienes disponibles y la veracidad de la oferta”

Denuncia

Cuando se presentan algunos de los panoramas descritos, el consumidor debería de proceder a denunciar el hecho para evitar que la práctica se continúe desarrollando, no puede dejarse todo en manos de la Diprodec, recuérdese que solo existe una dependencia para todo el país, en consecuencia, la mayor obligación la cargamos los ciudadanos.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus