Guy José Bendaña Guerrero
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Nacimiento de las denominaciones de origen

La denominación de origen tiene su comienzo en los esfuerzos de los productores franceses, desde principios del siglo XIX, para encontrar protección a cierta clase de mercaderías, especialmente vinos, productos lácteos y textiles, que alcanzaban una gran calidad por provenir de una región geográfica donde las características del suelo, el trabajo o el ingenio de los habitantes, el arte particular, etc., comunicaban a esos productos elementos distintivos, que les daban prestigio, por lo que merecían tutelarse, para ponerlos al abrigo de la competencia desleal y para que el consumidor no fuera víctima de fraude. Pero sobre todo lo que se buscaba, desde un principio, era proteger  esos nombres de origen contra para que no fueran usurpados en el extranjero.

Concepto de denominación de origen

Las denominaciones de origen son una parte especial de las designaciones geográficas y pueden definirse como aquellos nombres de lugar o de región que se aplican legalmente a un producto, sea este agrícola, natural o fabricado, y que denotan una calidad especial de la mercadería, por una combinación particular de elementos presentes en esa circunscripción territorial, tal como las cualidades del territorio, el ingenio de los habitantes, que crean métodos peculiares de manufactura, u otras que dan reputación única al producto.

Indicaciones geográficas 

Tradicionalmente las diferencias entre las designaciones geográficas o simples indicaciones de procedencia y las denominaciones de origen estaban claramente delimitadas, porque las primeras indican simplemente el lugar de producción, manufactura o extracción sin que esto significara título de calidad, lo cual era esencial en las segundas. 

No obstante, la Ley de Marcas y otros Signos Distintivos (Ley 380), reformada por la Ley 580, ha acogido la equiparación de ambas figuras, siguiendo la actual tendencia por influencia del derecho anglosajón y el “Acuerdo sobre los Derechos de propiedad intelectual relacionados con el comercio” (Adpic,  arts. 23 y 24), que también la OMPI (Organización Mundial de la Propiedad Intelectual) ha adoptado. Ambas son registrables de conformidad con la citada Ley 380.

Importancia de las denominaciones de origen

Es conveniente que los productores nicaragüenses tengan conocimiento sobre la importancia de las denominaciones de origen, por el prestigio que agregan a los productos. Tanto es así que los países que cuentan con denominaciones de origen de calidad, las protegen a nivel mundial frente a terceros que pretenden usarlas sin tener derecho alguno. Francia es, posiblemente, el país que más vigorosamente defiende sus denominaciones, especialmente la denominación Champagne, que suele ser usada por productores de vinos espumosos de otros países.

Es conveniente que los productores nacionales se interesen en registrar sus denominaciones de origen para productos como el café, lácteos, artesanías, alimentos, etc.

El interesante caso de las rosquillas somoteñas

Me contó una funcionaria gubernamental, natural de Somoto, que un experto de la OMPI dictaminó que la denominación Somoto o Somoteñas para las famosas rosquillas que se fabrican allí, no llenaba los requisitos para ser considerada una denominación de origen porque la casi totalidad de los ingredientes que se utilizan para fabricar las rosquillas no son originarios del departamento de Madriz, cuya cabecera es la ciudad de Somoto, sino provienen de otros departamentos, por lo que el único aporte de los productores de rosquillas somoteños es su ingenio y habilidad para fabricarlas. 

Este es un tema sumamente debatido. En tal sentido, el art. 3.b) del Acuerdo sobre las reglas de origen de la OMC (Organización Mundial de Comercio) define la indicación de origen así: La indicación del origen es el nombre del Estado o del lugar donde los productos y mercancías han sido enteramente obtenidos o en el que han sufrido una modificación sustancial. De conformidad con esta definición, basta la transformación sustancial para que se tenga el producto como originario de un lugar. En este caso las rosquillas. 

En cambio, el concepto de producto originario del Adpic tiene asociado un elemento de calidad, reputación o una característica determinada, atribuible esencialmente al origen geográfico. De manera que la relación entre el lugar y el producto geográfico se produce cuando la calidad, reputación u otra característica determinada del producto pueden ser atribuidas esencialmente a este origen geográfico. Se desprende de esto que todos los elementos del producto, incluso la materia prima, deben provenir del lugar de fabricación. 

*Autor de los libros “Curso de derecho de propiedad industrial” y “Estudio de las nuevas Leyes de Propiedad Industrial”, sobre esta materia.

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