Noel Ramírez Sánchez
  •   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

El día de hoy usted ha decidido realizar un ejercicio de planeamiento para los próximos doce meses y mientras desayunaba y leía El Nuevo Diario se encontró con un artículo de un expresidente del Banco Central sobre las perspectivas del país.  El autor del artículo acostumbraba basar sus proyecciones en los análisis del “Fondo Monetario Internacional” y en los estudios del Banco Central, ya que consideraba que ambas instituciones disponían de los recursos suficientes para realizar estos análisis con la seriedad requerida.  Sin embargo, el autor también le daba seguimiento al clima de negocios prevaleciente en el país coleccionando las declaraciones de destacados empresarios y representantes de las gremiales del sector privado. Pero como, según el autor del artículo, no había nada más político que la política económica, también le daba seguimiento al panorama político, especialmente en este momento, ya que dentro de doce meses nuevamente habrían elecciones presidenciales.

El diagnóstico

Al evaluar el ambiente de negocios, el expresidente del Banco Central observaba un sentimiento positivo en el sector empresarial, ya que en repetidas ocasiones líderes del sector manifestaban que el país avanzaba y que iba por buen camino.  Así por ejemplo, los empresarios del sector de la construcción, del comercio, del turismo y del sector financiero manifestaban su satisfacción con el crecimiento de sus respectivos sectores y con la conducción de la política macroeconómica.  De igual forma, los representantes de las principales instituciones multilaterales de crédito, como el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo, se manifestaban positivamente. Sin embargo, en algunos sectores se escuchaban ciertas preocupaciones relacionadas al flujo de la cooperación internacional y al comportamiento del sector exportador debido a las expectativas existentes en relación con el crecimiento de la economía mundial, ya que en los últimos tiempos China había sido la “locomotora” del crecimiento global y muchos 
esperaban que su crecimiento fuese un poco menor de lo que había sido en el pasado reciente.

Al evaluar el entorno político lo que el autor del artículo detectaba en la opinión pública era un sentimiento generalizado de que el Gobierno, con el actual presidente, ganaría las elecciones con un margen bastante amplio.  Y aunque sabía que nueve meses en política es una eternidad, según las últimas encuestas, el partido gobernante ganaría con un margen de dos o tres a uno.  Precisamente en esos días un excelente analista político, amigo del expresidente del Banco Central, había ofrecido una entrevista a un medio de comunicación escrito, explicando con mucho detalle las causas de tales resultados.  Y las causas eran la conducción aceptable de la política económica, con una serie de programas sociales --calificados como “populistas” por la oposición política-- que le permitían al Gobierno llegar a sectores que tradicionalmente habían sido “bastiones” de los partidos de oposición, y la situación de la misma, que según los analistas políticos se caracterizaba por una seria división, la falta de propuestas y c
andidatos carismáticos y una fuerte limitación de recursos.  Por su parte, la oposición deslegitimaba las encuestas diciendo que si el presidente en realidad estaba tan fuerte como indicaban estas, que debería fortalecer el proceso electoral.

Las conclusiones

Luego de evaluar toda esta información y las últimas proyecciones del Fondo Monetario y del Banco Central, y suponiendo, ya que los economistas viven de supuestos, que no se presentaba alguna situación totalmente inesperada, el autor del artículo llegaba a las siguientes conclusiones:

• Primera, que la economía mundial crecería en términos reales entre un 3.0 y 3.5 por ciento y que el precio del petróleo continuaría bajo debido al ingreso de Irán al mercado internacional; 

• segunda, que la economía nacional crecería en torno al 4.5 por ciento; • tercera, que la inflación sería inferior al 6.0 por ciento y el salario mínimo crecería entre 8.0 y 9.0 por ciento; y quinto, que por lo tanto, la minidevaluación se mantendría al 5.0 por ciento.

Por otra parte, que las exportaciones, las remesas y la inversión extranjera directa alcanzarían niveles iguales o superiores a los alcanzados en el último periodo y que las reservas internacionales brutas se mantendrían por encima de los 2,500 millones de dólares, es decir, bastante más que el equivalente a 3 meses de importaciones, que era el indicador preferido por el expresidente del Banco Central.

Con toda esta información, usted tomó El Nuevo Diario y se dirigió a sus oficinas para iniciar la sesión de planeamiento, pero en el camino le sacó varias fotocopias al artículo que había leído y se lo entregó a los asistentes a la reunión, diciéndoles, “muchachos, lean este artículo antes de empezar, ya que nos puede ayudar en la tarea que vamos a realizar”.

Nota: Este caso fue preparado para servir como base de discusión en clase y no como ilustración del manejo eficaz o ineficaz de una situación gerencial.

Recordemos que con este tipo de notas se concluyen los casos en todas las escuelas de negocios del mundo entero y por lo tanto, nosotros no podíamos ser la excepción. 

nramirezs50@hotmail.com

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus