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El turismo rural comunitario está alzando vuelo en Granada. Los empresarios y el Gobierno central trabajan coordinados para servir a este visitado destino del Pacífico de Nicaragua desde una óptica diferente, más allá de edificios coloniales, casas antiguas y calles empedradas, dice Bosco Garay, presidente departamental de la Cámara Nicaragüense de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa Turística (Cantur).

La industria turística constituye una de las principales actividades generadoras de divisas, pues deja más de 400 millones de dólares anualmente. Se estima que en 2012 llegó al país un millón de turistas, de los cuales unos 250 mil optaron por el turismo rural sostenible.

Precisamente para darle mayor impulso a esto, la Asamblea Nacional aprobó en febrero del 2013 la Ley 835, “Ley de Turismo Rural Sostenible”, publicada en La Gaceta en marzo de ese mismo año.

El empuje a este tipo de turismo lo realizan principalmente en las zonas del volcán Mombacho, la Laguna de Apoyo, el archipiélago de Zapatera, las Isletas y últimamente en la comarca Malacatoya, donde surgió la iniciativa ecoturística Santa Lastenia. “Tenemos iniciativas muy importantes: Santa Lastenia en Malacatoya, Hacienda Los Malacos en la periferia de Granada y la Laguna Azul en la Laguna de Apoyo”, señaló Garay.

30 PROYECTOS

A la fecha, el Instituto Nicaragüense de Turismo (Intur) contabiliza unos 30 proyectos ecoturísticos que ofrecen un contacto directo con las familias del campo y con sus costumbres. Una fuente de la institución que solicitó anonimato manifestó que siguiendo una estrategia nacional, están tratando de potencializar los recursos turísticos que existen en las zonas rurales. “Hemos emprendido talleres de capacitación, enseñándoles a  planificar, a hacer inventarios de los recursos de aves o plantas que tienen en sus fincas y a hacer la publicidad de sus negocios, aspectos que son fundamentales”.

El Intur trabaja además explicándoles la importancia de una adecuada gestión ambiental y de la higiene en la preparación de los alimentos que sirven a los turistas, para lo cual cuentan con el Proyecto de la Ruta Colonial y de los Volcanes, financiado por la Unión Europea con apoyo técnico de la Agencia de Cooperación para el Desarrollo del Gran Ducado de Luxemburgo.

José Domingo Jarquín, miembro de la cooperativa agropecuaria Héroes y Mártires de Nandaime, ubicada en la zona de amortiguamiento del volcán Mombacho, refirió que el Intur, la Unión Europea y la Fundación Cocibolca les ha tendido la mano para que mejoren la atención a los visitantes. “Nos capacitan en manipulación de alimentos y en manejo de los recursos naturales”.   

La cooperativa conformada por 17 familias de la comunidad, brinda paseos por la ruta de Los Chilamates, un extenso camino bordeado por este tipo de árboles;  la ruta del cafetal, exhibiendo plantaciones del grano cultivadas orgánicamente; y la ruta del depósito, un impresionante manantial de agua que durante años descendió de la cúspide del coloso para bañar los sembradíos.

Garay indicó que como parte de su gestión, Cantur lleva agencias turísticas al terreno para que conozcan la oferta y promocionen los destinos. “Así empresarios y agencias entran en una mesa de negociaciones que es de gran beneficio para ambas partes, la Cámara trabaja en ese sentido. La última gira de trabajo duró dos días”, agregó.

VISITAS

De acuerdo con la fuente del Intur, estos emprendimientos están frente a una gran oportunidad de desarrollo puesto que Granada está recibiendo actualmente el 46% del total de turistas que ingresan a Nicaragua. “En promedio un turista pernocta en Granada cuatro días y tres noches, creemos que es una estancia razonable considerando que la estancia promedio en el país es de ocho días”.

Según dijo, este turismo más relajado y con toque familiar resulta atractivo para los alemanes, franceses, italianos, y también para canadienses y estadounidenses. Al respecto, el guía Emerick López, quien ha trabajado con varias tour operadoras, cree que estos turistas están cansados del congestionamiento de las ciudades, por lo que buscan otras alternativas de diversión.

“El turista ya no quiere permanecer en la ciudad, el boom actual es el turismo rural, la gente quiere salir y hacer cosas distintas”, enfatizó López.  

CUATRO AÑOS

Leonardo Torres, presidente nacional de la Cámara Nicaragüense de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa Turística (Cantur), refirió que esa organización viene trabajando con mayor fuerza desde hace cuatro años en lo referente al turismo rural sostenible. “Gestionamos una reforma a la matriz del turismo tradicional para vincularlo con el turismo rural sostenible. Nicaragua tiene una gran ventaja sobre los demás países de la región porque tiene una gran cantidad de recursos que no han sido aprovechados, no han sido desarrollados”.

De acuerdo con Torres, el espacio ganado por el actividad rural se debe a la preocupación del turista por la conservación del medio ambiente y la alimentación orgánica, hecho que viene ganando notoriedad en el mundo desde hace unos 15 años.

En 2015 sostuvieron una reunión sectorial con los miembros de la Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos (UNAG) y la Comisión Nacional Ganadera de Nicaragua (Conagan), a quienes plantearon la necesidad de sacarle provecho a las fincas y los recursos que hay en ellas. “Tienen ríos, bosques, flora y fauna. Este turismo no demanda tanta infraestructura porque se trata de aprovechar lo que la naturaleza nos ha dado”.

Expresó que la Ruta Colonial y de los Volcanes, en el Pacífico de Nicaragua; la Ruta del Café, en el Norte; y la Ruta del Agua, en Río San Juan han sido grandes aliados en esta tarea. Actualmente están trabajando en la Ruta de las Fincas, en coordinación con la UNAG y los jóvenes ambientalistas.

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