Melvin Escobar
  •   Managua, Nicaragua  |
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Los acuerdos comúnmente conocidos son los denominados carteles, según algunos economistas, los acuerdos de cártel representan la forma más completa de colusión entre las empresas de determinado sector,  habida cuenta de que entre esas empresas se forma una organización  central para tomar decisiones como las políticas de precios a seguir o cuotas de producción, la razón principal es la búsqueda de ganancias monopolistas como un grupo. 

En síntesis, un cartel es un grupo de empresas similares que se organizan con la intención de manipular precios y limitar la competencia, es decir, que se anula el proceso sano en el que las empresas deben disputarse la fidelidad de los clientes a base de eficiencia, calidad y precios atractivos. Como resultado, el consumidor podría verse en la situación de elegir productos o servicios de menor calidad a precios más altos.

Este tipo de prácticas son  prohibidas por la Ley 601, Ley de Promoción de la Competencia, no obstante, no puede decirse que en la mayoría de los países y mercados se desarrolle todo con total transparencia, por el contrario,  es indispensable que los órganos facultados  en reprimir las conductas anticompetitivas sean más enérgicos, y por otra parte, cuenten con mayores recursos, de no ser así, no podrían desarrollar sus funciones correctamente.

A pesar de ello, se han podido detectar algunas formas para eliminar la competencia, incluso en las licitaciones organizadas por instituciones públicas, en dichos procesos se ha comprobado que en algunas ocasiones ha existido concertación de precios entre los oferentes, poniéndose de acuerdo incluso en el  hecho de  solo ofrecer una parte de la cantidad de bienes requerida por la institución pública, obligándola de esta manera a comprar una parte de los productos a uno de los oferentes, y otra parte al otro oferente, en consecuencia, ambas empresas se ven beneficiadas, no obstante, el cliente se ve afectado pues se encuentra prácticamente sin opciones de elección.

El consumidor o cliente es el que sufre las consecuencias de los acuerdos que eliminan la competencia, si se tratara de un fanático del futbol, lo peor que este podría ver en un juego, es el hecho de que ambos equipos hayan alcanzado  un acuerdo para empatar y repartir puntos, eliminando de esta manera la competencia entre ellos. De la misma manera funcionan la empresas y el consumidor en el mercado, estas deberían competir para satisfacer al comprador.

Programa de clemencia

A nivel mundial los programas de clemencia son conocidos como una forma de cooperar con las agencias que aplican la ley, es una forma de estimular a los empresarios a que denuncien ciertas prácticas aun cuando ellos forman parte de las mismas, en este caso, el empresario que toma la iniciativa de denunciar acuerdos anticompetitivos y aporta pruebas, no es sujeto de sanción.

Nicaragua no es la excepción, la Ley 601  reza literalmente que “todo agente económico que ponga en conocimiento a Procompetencia, algún tipo de acuerdo u otra práctica violatoria de la presente Ley, de la cual dicho agente sea partícipe con otros agentes económicos, será exonerado de la sanción pecuniaria que se le haya de aplicar a los demás agentes económicos participantes de dicha actividad”.

De todas formas, es difícil que un agente económico que es parte de un acuerdo tome semejante iniciativa, principalmente tomando en cuenta el beneficio económico que dejaría de percibir.

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