•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Nacida en Managua hace 40 primaveras, María Camila Medal Salaverry inició su carrera de entrenadora a los 20 años. A esa edad, hizo un diseño que, asegura, tenía un nombre absurdo. Se llamaba Camila Taller de Capacitación. Con el tiempo fue experimentando más conocimientos, sacó el Train de trainers en reclutamiento, se especializó en entrevistas sobre la base de competencias, luego en las técnicas de cómo dar una docencia apropiada. Posteriormente comenzó a diseñar cosas específicas a los clientes que se lo solicitaban, se hizo consultora y diseñó un programa de cómo entrar al mundo laboral. Hasta que un día se topó con Dale Carnegie.

¿Cómo llegas a Dale Carnegie?

Dale Carnegie nació en el 2014, ya oficialmente éramos propietarios de la franquicia, mis socios y yo. Nosotros habíamos tenido la oportunidad de trabajar juntos en alianza antes mis socios y yo, y llegó el momento en que conversamos sobre la posibilidad de hacer un negocio  juntos. Yo nací para esto, para entrenar, y en ese momento estábamos haciendo esfuerzos locales, bonitos, muchos de ellos empíricos, además de dar cátedra en la Universidad Americana sobre introducción al mundo laboral para muchachos que estaban por graduarse. Empezamos a buscar y buscar y encontramos que la compañía con mayor experiencia a nivel mundial era Dale Carnegie. La única que tiene más de un siglo de existir en más de 90 países era Dale Carnegie. Y aplicamos a la franquicia y empezamos este viaje que ha sido maravilloso. Te cambia la vida, no podemos buscar transformación en las demás personas si vos no la vivís y luego empecé el proceso para certificarme.

Las personas se tardan para certificarse dos años, pero gracias a Dios el primer paso lo hice en seis meses. Y eso fue gracias al entusiasmo que tengo porque amo entrenar, lo amo y lo adoro porque yo sabía que había nacido para esto, pues ya son 20 años haciéndolo, además de la experiencia administrativa porque el gallopinto hay que pagarlo y a veces en los comienzos uno no arranca igual, pero también hay que enfocarse. Me ayudó mucho la experiencia del negocio. 

¿Cómo ha cambiado tu vida? 

Ha sido en todo. Por ejemplo, en momentos difíciles, en otra instancia, años antes hubiera caído en esos lapsos de estrés que todo el mundo conoce. Pero mantengo la calma, ahora pienso las cosas con una objetividad y además con humildad. Además de eso hay que ser realistas porque no somos monedita de oro y algo que me enseñó Dale Carnegie es realmente tener aprecio honrado y sincero, pero del corazón, que es muy bonito decirlo y muy fácil decirlo, pero es cuando agarrás tu agenda y la ponés de un lado y te decís: ¿por qué voy a juzgar a la otra persona? ¿por qué voy a tener una idea preconcebida de alguien que no conozco? ¿qué derecho tengo yo?

¿Cómo te ha cambiado Dale Carnegie?

Me cambió totalmente la perspectiva. Yo he visto miles de cursos en donde vos llegás y literalmente pasás el curso entero, al principio es muy lindo, las primeras semanas ves algunos cambios en los equipos de trabajo, pero cuando ya pasan dos meses te das cuenta que no pasó nada. La primera cosa es “necesito hacerlo”. Muchas personas creen que las personas no cambian porque no quieren. Pueden hacerlo. Cuando te sacan de tu zona cómoda tenés que ver, tenés que sentirte con la capacidad y luego lo voy a hacer, entonces es una parte muy emocional, muy interna, en inglés le dicen “Who you need to be”, en quién te tenés que convertir, luego ya incluís la parte técnica que es el conocimiento.

¿Qué consejo le das a la mujer nicaragüense?

Que se lancen y que sepan que no es fácil del todo, es súper difícil. Que se van a caer, que le van a hacer cosas, que le van a hacer injusticias, pero cuando estén claras de adónde quieren llegar, sepan que van a llegar, no hay manera que no. Tenemos muchas mujeres que son exitosísimas, mujeres al frente de cámaras dando opiniones interesantes. Hay que abrirse espacios, pero abrirse espacios con dulzura, no tenemos por qué perder el encanto femenino, no tenemos por qué ir peleándonos solas contra el mundo. Tu trabajo te va a ir abriendo los espacios y la manera propositiva que vos hagás de cómo las demás personas se desarrollen, eso te va a abrir los espacios. 

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus