Dr. Iván Escobar Fornos / Profesor de Ibesi
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La sociedad de un solo socio puede surgir de la voluntad unilateral de un empresario para fundarla o por la concentración de todas las acciones en un solo socio. El socio único puede ser persona natural o jurídica (arts. 3360.1 y 3360.2). Así lo dispone el Proyecto de Código Mercantil de 2015.

Tres son los obstáculos que hay que superar para aceptar las sociedades unipersonales: 1) La clásica teoría del patrimonio, según la cual cada titular tiene uno y a cada sujeto de derecho le corresponde uno solo. 2) La sociedad es un contrato que exige la concurrencia de dos o más personas, por lo que la posibilidad de una sociedad de un solo socio es inaceptable. 3) Su autorización por la ley. Con relación al primer punto, la práctica mercantil aceptó la teoría del patrimonio, al constituirse sociedades como titulares de un patrimonio social, lo que superó el primer obstáculo. Con relación al segundo obstáculo, la doctrina y la legislación, a través de la evolución, fue aceptando la sociedad unipersonal. Por último, para superar el tercero se logró primeramente la sociedad unipersonal sobrevenida y después la originaria.

En un principio se estimó que las sociedades unipersonales o de un solo socio eran nulas. Pero evolutivamente se fueron reconociendo los patrimonios autónomos adscritos a un fin, las empresas individuales de responsabilidad ilimitada o bien de responsabilidad limitada, especie de patrimonio autónomo administrado por una persona y en la actualidad, como conclusión de la evolución, se admiten en muchas legislaciones la sociedad de un solo socio, con personalidad jurídica, rompiendo el carácter contractual de la sociedad.

El art. 2110.1 del Proyecto establece un mínino de dos socios para formar una sociedad, en la que pueden participar personas naturales y jurídicas, sin que eso impida la creación de la sociedad mercantil unipersonal, la que se constituye por un acto unilateral del interesado (arts. 2110.1 y 2120.1).

En el art.2110.26 se permite que la sociedad en participación y la sociedad anónima (ambas de capital) se puedan constituir por una sola persona. La sociedad colectiva no está constituida para ser una sociedad unipersonal y si después de organizada entra en una situación de unipersonalidad durante seis meses sin antes haber restablecido la pluralidad de socios, se disolverá (art.2171.2).

La sociedad unipersonal puede ser: a) Originaria cuando es constituida por una persona en forma unilateral en escritura pública e inscrita en el Registro Público Mercantil. b) Sobrevenida cuando después de constituida por dos o más socios, una de ellos ha pasado a ser propietario de todas las participaciones o acciones y se manifiesta la voluntad de continuar como sociedad unipersonal mediante escritura pública, la que se inscribirá en el Registro Público Mercantil.

Se permite la conversión de la unipersonalidad de la sociedad en una sociedad de pluralidad de socios por transmisión de una o varias de las participaciones o acciones a un tercero, para lo cual se procederá a la formalización de la escritura pública y su inscripción (art.2360.2). Si sobreviene la unipersonalidad y no se inscribe el socio único responde personalmente e ilimitadamente por las obligaciones que haya contraído la sociedad, pero una vez que se inscriba no responderá por las deudas que la sociedad adquiera (art.2360.3) y la sociedad queda extinguida (art.2171.1).

Al nombre o denominación se le agrega, además del tipo de sociedad en que se constituyó la sociedad unipersonal, la palabra unipersonal y lo reflejará en su página web, documento, publicidad, factura, etc. (art.2360.4).

El Gobierno de la sociedad lo puede ejercer el socio o los administradores si hubieren. Le corresponde al socio las funciones de la asamblea general de accionistas (art.2360.5).

Este tipo de sociedad se ha extendido en Europa y América. Son varias sus ventajas: se toman decisiones con rapidez; se trasmite la empresa y se fundan filiales con facilidad; se fomenta la pequeña y mediana empresa; al socio único puede que no le guste funcionar con otro socio, ya sea por mera desconfianza, porque es creador exclusivo de un invento y posee capital, lo cual le permite desarrollar el negocio en forma unipersonal.

Nuestro Código de Comercio en el art.202 dispone que la sociedad anónima- convertida en la usual- puede constituirse por dos o más personas; pero en el art. 270, que originalmente disponía la disolución de la sociedad anónima si durante seis meses hubiere existido con un número de accionistas inferior a cinco y cualquier interesado exija su disolución, pero en la reforma de julio de 1941 redujo el número de socios para su disolución inferior a tres (inferior a tres puede ser dos o un solo socio) y faculta para pedir su disolución, no a cualquier interesado, sino, a cualquiera de los socios.

De acuerdo a lo expuesto, es posible legalmente que la sociedad anónima quede constituida por uno o dos socios, en el entendido de que los socios que endosaron sus acciones tácitamente renunciaron a pedir la disolución de la sociedad, lo mismo que él único o los dos socios que quedaron en la sociedad. Para formalizar esta situación es necesario reformar el pacto social, ajustarlo a los requerimientos legales de esta modalidad e inscribir la escritura pública de reforma en el Registro Público Mercantil, para evitar responsabilidades personales y el rechazo de propuestas de créditos.

El ilustre jurista Joaquín Cuadra Zavala afirma que de acuerdo con el art.207 reformado del Código de Comercio, la sociedad anónima puede subsistir legalmente con un solo accionista, sin que se pueda exigir su resolución, pues se comprende que el accionista se queda solo no pediría su disolución (De las Sucesiones. T I, pág. 251).

* ivanescobarfornos@gmail.com

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