•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Hace 41 años nació Fanny Patricia Díaz Valenzuela, era el año 1975. Toda su infancia transcurrió en las empedradas calles de Somoto, la cabecera departamental de Madriz, situada a 216 kilómetros al norte de la ciudad de Managua.

Ella ahora vive con su esposo y sus dos hijas, pero en sus inicios con las ganas de progresar en la vida empezó sus estudios académicos en León, “La Ciudad Universitaria”. Pero el destino la hizo tener que abandonarlos, cuando estaba cursando tercer año. La actitud, según Fanny nunca se le ha venido abajo, y fue así que decidió establecer su negocio la “Panadería Fanny”.

¿Cómo inició su negocio, fue una idea suya o de alguien cercano?

Fue una iniciativa mía, porque mi suegra solo hacía reposterías. Yo estaba estudiando ingeniería civil, pero no pude terminar mi carrera, fue entonces cuando decidí emprender y ponerme una panadería que a la vez vendiera repostería.

¿Por qué decidió un negocio de pan y no otra cosa?

Yo miraba que en Madriz, y específicamente la zona donde vivo, el pan tiene una buena demanda. Por eso pensé que lo mejor era establecer una panadería y no otra cosa.

¿Cuántas personas trabajan en su negocio?

Antes solo trabajábamos seis personas, pero ahora que el negocio va creciendo somos nueve. Todas y todos capacitados para realizar mejor el trabajo.

¿Estas personas que trabajan con usted son de la familia o de la comunidad?

Todos son de una comunidad llamada Santa Isabel. Un lugar donde actualmente no hay agua potable. Por tal razón para mí es placentero poder dar trabajo, aunque desearía emplear a más personas.

¿Cuánto tiempo tienen de haberse conformado como empresa?

Yo inicié en 1998, pero era un local pequeño. Pero después que apareció el Programa Thriive y me apoyaron con el equipo necesario para  consolidarme, también el Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific) me apoyó otorgándome mi marca, con lo que las cosas han venido mejorando.

¿Cómo fue que se unió a Thriive, cómo se dio cuenta de este programa?

Un día me llamaron y me dijeron que yo podía integrarme a este programa en el que me darían equipamiento con una cantidad de dinero de entre US$2 mil y US$10 mil. Y que este equipamiento no se pagaría en efectivo sino con obras sociales, así fue que me integré a Thriive.

¿Cuál fue la obra social que usted decidió implementar?

Nosotros iniciamos a dar capacitaciones a diez pequeñas emprendedoras procedentes de Palacagüina, y que estaban organizadas por un programa llamado “Optipan”, quienes son unos jóvenes que apoyaban a otras personas.

Entonces decidí brindar esas capacitaciones, y esas mujeres ya están produciendo su pan y ya tienen construidos sus hornos de leña mejorados, pues son amigables con el ambiente. Asimismo, entregaba aportes sociales de mis productos a los niños de la zona cuando cumplían año o cuando se realizaba una actividad.  

¿Cuánto dinero recibió de parte de este programa?

Fueron aproximadamente US$10,000.

Usted estuvo nominada a la emprendedora del año y ganó el segundo lugar. ¿Qué significó esto en su vida?

Yo siento que los más de 60 emprendedores que participamos somos unos ganadores, pues estamos contribuyendo un granito de arena en Nicaragua. Esto significa que somos una nueva generación de personas que están aportando al ingreso económico del país.

Fanny Patricia Díaz Valenzuela dice sentirse bastante apoyada por su comunidad, y en cuestión de dos años ha logrado crecer en un 371%, y ha empleado a tres nuevas personas, piensa seguir creciendo para ubicar su producto a nivel nacional, y de ahí, poder exportarlo hacia otros países de la región.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus