•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Si estás decidido a visitar la feria Andiva Motor Show-2016 en busca de tu carro ideal, este artículo te va a interesar, porque te enseña cómo deberás lavar tu auto para cuidar la pintura y cada parte del mismo.

No podés perder de vista que lavar el carro es el proceso más importante y que más veces llevamos a cabo durante la vida útil de un vehículo, por lo que es imprescindible que dominemos la técnica a la perfección. Lavar y secar correctamente nuestro auto es fundamental. Es el proceso que nos servirá de base para el resto de pasos. Un lavado incorrecto puede causarnos ‘swirls’ y a medio plazo elimina el brillo de la pintura.

El equipo básico de todo aficionado al detailing debe contener al menos:

Champú para automóvil. Un champú de calidad tiene una doble función. Limpiar la pintura sin arañar y dejar un acabado perfecto con brillo. Hay multitud de marcas y de champús en el mercado. Cada uno con diferentes características como poder de limpieza, capacidad de lubricación, capacidad para evacuar el agua, polímeros que realzan el brillo, etc. 

Guante. Habitualmente hay dos tipos principales: lana de cordero natural (recoge más agua y quizás algo más suave) y microfibra (mucha durabilidad).

Toalla de secado. Todas ellas realizadas en microfibras, se caracterizan por su alto poder de absorción y por su seguridad de no crear desperfectos. La de uso más común es la tipo Waffle Weave. Existen también otro tipo de gamuzas (sintéticas o naturales), pero no es recomendable usarlas debido a que su diseño las hace que sean un riesgo al arrastrar las partículas de suciedad.

Dos cubos de agua o un cubo con doble compartimento.

Al igual que ocurre con otros procesos, esta tarea debe llevarse a cabo a la sombra y con las superficies a tratar frías. Realizar esta tarea al sol o sobre una superficie excesivamente caliente hará que los productos se sequen prematuramente, lo cual puede tener resultados muy negativos, pudiendo dejar marcas permanentes sobre la pintura o bien hacer necesario pulir a máquina. El lavado debe realizarse posteriormente a la limpieza de llantas y neumáticos, porque estas suelen ser las zonas más sucias. Lógicamente deberemos cambiar el agua para lavar nuestra pintura con agua bien limpia.

Pasos 

1-Aclarado inicial de la superficie.

El aclarado inicial tiene como finalidad arrastrar las partículas de suciedad pegadas a la pintura y de mayor tamaño, que son las que más daño pueden hacer en el paso del lavado, así como las partículas más adheridas (barro, excrementos de pájaros, etc.) y paralelamente ablandar el resto de suciedad para facilitar su posterior retirada.

Este proceso consiste simplemente en rociar toda la superficie con agua, empezando por el techo y hacia abajo, de manera que por gravedad el agua arrastre las partículas más grandes. En caso de hacerlo con agua a presión, aunque es más recomendable, también debemos tener más cuidado de situar la lanza a una distancia lo suficientemente segura para evitar que el agua a presión arrastre con excesiva fuerza estos residuos sobre la pintura, pues se podrían producir arañazos. Dependiendo de la presión del agua, una distancia de entre 50 cm y 1 metro es más que suficiente.

Lavado

Para el lavado usaremos el método de los dos cubos, que como su propio nombre indica consiste en la utilización de dos cubos, uno con agua limpia y otro donde habremos diluido el champú en las cantidades indicadas por el fabricante.

Cabe destacar en este punto que una mayor concentración de champú no equivale a una mayor limpieza, sino que puede incluso resultar contraproducente.

El proceso consiste en empapar el guante en el cubo de agua con champú, limpiar una parte del coche y posteriormente aclarar el guante en el cubo de agua limpia para soltar la suciedad atrapada por el guante. Después se introduce en el cubo con champú.

De esta manera nos aseguraremos de que el guante no acumule demasiada suciedad y que esta permanezca en el cubo de agua sola, evitando que cuando posemos el guante sobre la pintura, lo hagamos arrastrando partículas de zonas anteriores, de manera que minimizamos la posibilidad de crear arañazos.

En todo caso debemos desechar el uso de esponjas y bayetas, ya que lo único que conseguiremos con las mismas es arrastrar la suciedad sobre la pintura creando arañazos.

Para la secuencia de lavado, tendremos en cuenta que siempre debemos empezar de arriba hacia abajo y de las partes más sucias a las más limpias. De esta forma evitaremos que la suciedad que desprendamos de las partes superiores se deposite sobre zonas que ya hayamos lavado y el champú irá cayendo por gravedad a zonas más bajas, ofreciéndonos una correcta lubricación en todo momento.

 Así que generalmente empezaremos por el techo y posteriormente iremos bajando por los cristales, capó, laterales, dejando bajos y defensas para el final. También podemos elegir entre ir haciendo pieza por pieza (techo, puertas, aletas...) o bien comenzar por el techo e ir dando vueltas alrededor del coche (techo, cristales, capo, puertas, etc.). Las ruedas deben lavarse con anterioridad al resto del vehículo.

Los movimientos a la hora de realizar el lavado deben ser rectos, evitando movimientos circulares que pueden producir arañazos, y en la medida de lo posible en la dirección del aire, es decir, partiendo de la parte delantera para terminar en la trasera, aunque esto es más una cuestión de gustos.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus