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La pobreza en Nicaragua se ha reducido en los últimos seis años, pasando de 44.7% en 2009 a 39% en el 2015, según la “Encuesta de hogares para medir la pobreza en Nicaragua”, divulgada este miércoles por la Fundación Internacional para el Desarrollo Económico Global (Fideg).

Alejandro Martínez Cuenca, presidente ejecutivo de Fideg, manifestó que la encuesta realizada en 1,730 hogares nicaragüenses, refleja que hay una tendencia a continuar reduciendo la pobreza en el país.

“Son seis años que tenemos de estar haciendo esta encuesta y es importante ver el acumulado, que es la consecuencia de una tendencia en reducción de la pobreza que comienza en el 2009 y persiste en el 2015”, destacó Martínez Cuenca.

En ese período, la pobreza general se ha reducido en 5.7 puntos porcentuales, en tanto la pobreza extrema ha bajado en 2.1 puntos.

Crecimiento inclusivo 

El economista Martínez Cuenca destacó que el estudio revela el rompimiento de la paradoja de que “el crecimiento económico es para unos pocos” o que “el crecimiento económico es igual a desigualdad”.

“Por primera vez ponemos en el tapete el rompimiento de una paradoja. Escuchamos muchas veces decir 'sí se ha crecido, pero para unos pocos nada más'. Esa es una paradoja que se ha puesto, es decir, que el crecimiento económico es igual a desigualdad, porque el que crece es el grande (el menos pobre)”, sostuvo el presidente ejecutivo de Fideg.

Insistió en que Nicaragua logra crecimiento económico cada año (4.9% en el 2015) y al mismo tiempo está creciendo el nivel de consumo de los hogares más pobres, concluyendo en que se está dando un “crecimiento inclusivo”.

El estudio de Fideg se enfoca en el consumo, como medida de bienestar de los hogares.

Más hogares mejoran

“La pobreza es dinámica”, explicó Enrique Alaniz, director de investigaciones de Fideg y coordinador de la encuesta de hogares.

Eso quiere decir que hay hogares que en un período determinado salen o mejoran su condición de pobreza y otros que entran en ella o empeoran esa condición.

Pero el estudio de Fideg revela que en el 2015 fueron más los hogares que mejoraron su condición que los que la empeoraron, en términos de pobreza.

“El 14% de los hogares hizo transiciones positivas y un 13% de los hogares hizo transiciones negativas. Por ejemplo, hay 9.9% de hogares que eran pobres no extremos en el 2013 y pasaron a ser no pobres en el 2015. Esos son ejemplos de hogares que tuvieron una transición de manera positiva”, comentó Alaniz.

“Un ejemplo de hogares que tuvieron una transición de manera negativa fue el 3.2% que eran pobres no extremos en el 2013 y pasaron a ser pobres extremos en el 2015”, comparó el investigador de Fideg.

Según el estudio, el 72% de los hogares no cambió su condición de pobreza. “Por ejemplo, un 55% de hogares eran no pobres y siguieron siendo no pobres en el 2015”, afirmó Alaniz.

Cuando el Fideg se propuso conocer cuáles son los factores que influyen en que las transiciones sean positivas o negativas, encontró que la educación es el factor que tiene mayor importancia. “Los hogares más educados tienen menores probabilidades de caer en la pobreza y mayor probabilidades de salir de la pobreza”, explicó Alaniz.

Y los menos educados, por el contrario, tienen más probabilidades de permanecer o caer en pobreza, sostuvo.

Factores

El crecimiento de los ingresos es lo que está influyendo más en los avances que ha tenido Nicaragua en la reducción de la pobreza, destaca Fideg.

El crecimiento de los ingresos, explicó Alaniz, está vinculado con mejores términos de intercambios (la mejoría en los precios de productos agropecuarios), las remesas familiares y los programas de Gobierno (principalmente los de salud y educación).

“Cuando mejoraron los términos de intercambios de los productores agropecuarios, disminuyó la pobreza extrema en el área rural del país; pero cuando se deterioraron los términos de intercambios, aumentó la pobreza… Una mejoría de ese indicador se traduce a mayores ingresos de los hogares y, en última instancia, a una mayor capacidad de consumo como medida de bienestar”, expresó Enrique Alaniz.

Según el Banco Central de Nicaragua, en el 2015 el país recibió US$1,193 millones en remesas familiares.

De acuerdo con el estudio de Fideg, el 25% de los hogares encuestados recibió remesas y el 26% de los que perciben que su condición de pobreza mejoró, lo atribuyen a una mayor recepción de remesas.

Es tal la importancia de las remesas en el país, que Alaniz explicó que si en el 2015 esos hogares no hubieran recibido esos recursos, la pobreza general hubiera sido de 44.6% y la extrema de 11.7%. Esos hogares recibieron en promedio US$114.8 mensuales en concepto de remesas.

Cumplimiento de Metas de Desarrollo del Milenio

PENDIENTES• El informe de la “Encuesta de hogares para medir la pobreza en Nicaragua” asegura que se cumplió la meta de reducir la pobreza extrema a menos del 10% en el 2015, pero no se cumplieron las metas de “educación” y “agua potable y saneamiento”.

“Se esperaba que para el 2015 la tasa de analfabetismo fuera de menos de 10% y nosotros encontramos 15.8%. Se esperaba que la tasa neta de matrícula de primaria fuera del 100% y nosotros encontramos 88.6%”, dijo Enrique Alaniz.
Además, “se esperaba que el acceso a agua potable fuera de 95% y encontramos una cobertura del 88%”.

En saneamiento, la Meta de Desarrollo del Milenio era de 90%, pero la encuesta encontró que solo se cumple en 75.2%.

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