Noel Ramírez Sánchez
  •   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Hemos pasado unos días en San José de Costa Rica, para estar presente en el nacimiento de mi nieto Luciano José y tuvimos la oportunidad de leer un artículo de la periodista Patricia Leytón, publicado en el diario “La Nación”, el cual nos llamó la atención por la claridad del mismo y la relación a los temas que siempre nos han interesado.

Alguien dijo que si uno es carpintero a todos los problemas les vemos forma de clavo y siempre andamos buscando un martillo para resolverlos.  Pues bien, a nosotros nos ocurre lo mismo, ya que siempre nos despertamos tratando de aprender algo nuevo o de corroborar que lo hemos aprendido efectivamente funciona en el mundo real,  ya que el día que nada aprendemos, no lo hemos vivido.

El título del artículo era muy llamativo y ello fue lo que nos hizo interesarnos en el mismo, leerlo y ahora compartirlo con usted.  El titulo era “BCCR opta por bajar reservas para evitar mayor alza en el dólar”.  El “BCCR” es el Banco Central de Costa Rica.

Pues bien, el artículo plantea los siguientes escenarios económicos:

Primero, que comparando el escenario actual con el presentado por el gobierno al inicio del año, el país recibirá una menor cantidad de financiamiento externo neto, es decir que dispondrá de menor cantidad de divisas para financiar la actividad económica de este año.

Segundo, que como consecuencia de esta situación, el gobierno tendría que reducir el déficit fiscal para hacerle frente a la menor disponibilidad de divisas.  

Tercero, que en la medida que el gobierno no compense la reducción en la disponibilidad de financiamiento externo con la reducción del déficit fiscal,  se tendrá que “estrujar” al sector privado, es decir, el gobierno entraría a competir con el sector privado por los recursos disponibles, colocando títulos en el mercado local, reduciendo y encareciendo la disponibilidad de crédito en el mercado doméstico destinado al sector privado.

Lógicamente que estas dos opciones deberían conducir a un menor crecimiento económico, aunque según opinión de economistas costarricenses, en este caso lo preferible sería que la mayor parte del ajuste recayera sobre el sobre el sector público y no sobre el sector privado.

Cuarto, sin embargo, también se está considerando otra alternativa y la cual consiste en permitir una reducción en las reservas internacionales, con el fin de compensar la reducción del financiamiento externo neto y evitar una presión en el precio del dólar y por lo tanto en los niveles de inflación.

Estas son las opciones que un país enfrenta cuando se reduce el flujo de financiamiento externo neto.  

Por ejemplo,  según José Luis Arce, economista de la consultora “Cefsa”, al ser entrevistado por Patricia Leytón nos dice que, “el Banco Central tiene claro que su escenario de enero es otro hoy, en el que el financiamiento externo neto es mucho menor y el desequilibrio a financiar, de la misma magnitud, lo que hace que por primera vez se hable del estrujamiento del sector privado”.  

Por otro lado, Max Alberto Soto, director del Iice de la UCR, también entrevistado por Patricia nos dice, “hay un faltante.  Entonces ahí hay dos opciones: una es solucionarlo vía tipo de cambio, dejando que el tipo de cambio suba, o perdiendo reservas.  Se ve el Banco Central está optando por la segunda”.

Y finalmente, Olivier Castro, presidente del BCCR, ha manifestado que están considerando elevar el encaje legal al nuevo endeudamiento externo, con el fin de evitar una dolarización del crédito bancario, es decir, evitar que los bancos se endeuden en dólares para financiar operaciones locales, incluyendo a clientes que no son generadores de moneda extranjera.

Decidimos compartir con usted esta situación de un país centroamericano, no para mostrar la buena o mala gestión económica de un gobierno –como dicen todas las escuelas de negocios cuando escriben un caso, sino para que vea que los temas que hemos analizado a lo largo de la columna que hemos estado publicando en “El Nuevo Diario” en realidad funcionan y son aplicables al mundo en que vivimos.

Sin embargo, su labor no concluye aquí, sino que dependiendo de la opción que se ponga en práctica, usted tendrá que evaluar las consecuencias en su actividad empresarial.  Por ejemplo, como le afectará la tasa de crecimiento, la disponibilidad y el costo del crédito, la inflación o cambios en la política cambiaria y de endeudamiento externo que se puedan derivar del escenario que efectivamente se pueda concretizar.

Y si a usted le interesa profundizar en este tema le recomiendo revisar los artículos que hemos publicado en “El Nuevo Diario” o leer, de “cabo a rabo”, el libro “Reflexiones para la Alta Dirección Empresarial”.  nramirezs50@hotmail.com

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus