•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

La promoción de sistemas de producción agroecológicos sostenibles en base al cuido de la agrobiodiversidad, la cultura y economía campesina, es garantía para lograr soberanía alimentaria y nutricional de las familias campesinas; así lo afirmaron más de 50 personas, entre ellas promotores, campesinos y técnicos de Nicaragua y Centroamérica que participaron recientemente en el curso: Agroecología Campesina, Soberanía alimentaria y Resiliencia al Cambio  Climático, organizado por la Alianza Semillas de Identidad, Swissaid y La Sociedad Científica Latinoamericana (Socla) en La Garita, San Ramón, Matagalpa.

Uno de los expositores del curso fue el doctor Miguel Altieri, docente de la Universidad Berkeley, California y miembro de Socla, quien enfatizó que el “sistema alimentario globalizado es vulnerable y expuso que si no hay una base ecológica sana, no es posible un crecimiento económico a  largo plazo”. El cambio climático es una manifestación de la crisis ecológica, por lo tanto, las fincas como sistemas de producción convencional están en riesgo, debido a la deforestación, exclusión de especies, escasez de agua, pérdida de la diversidad y poco uso de variedades de semillas criollas. 

“La agricultura industrial usa el monocultivo de arroz, maíz y soya que dependen de energía, fertilizantes y de semillas transgénicas que causan desequilibrio en el medio ambiente y problemas de seguridad alimentaria para los pueblos”, aseguró Altieri. Según el científico agroecólogo, la diversidad de cultivos por unidad de tierra o área continúan bajando, con resultados ecológicamente muy pobres. El reto es el uso de variedades de semillas criollas con buenas prácticas agroecológicas, basadas en el desarrollo de agroecosistemas y la biodiversidad genética, para que las familias campesinas puedan hacer frente a la crisis ambiental, manifestada por el cambio climático, concluyó  Altieri. 

LOS SOCIOS

En muchas fincas del norte y sur de Nicaragua, las semillas de variedades criollas o nativas, están siendo conservadas en manos campesinas. Karla Lorenza Díaz, productora de la comunidad Yúcul Central, San Ramón Matagalpa, se ha beneficiado al estar asociada a un banco intercomunitario de semillas criollas, manejado por mujeres campesinas que resguardan diferentes variedades de frijol y maíz. “En el banco intercomunitario somos 35 socios y socias, a mí me da buenos resultados cultivar el maíz olote rojo de mazorca grande, porque se adapta a las condiciones climáticas de la zona, lo guardo en mazorca y no se pica”; produzco de manera agroecológica, fertilizo el suelo con estiércol de ganado, abonos verdes y obtengo buenos resultados en los granos básicos y en la producción de hortalizas. Eso lo aprendió hace 14 años producto del trabajo en los bancos comunitarios y la producción agroecológica impulsada por la Fundación Denis González, expresó la productora Díaz.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus