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Más de 350 pequeñas y medianas productoras de la región segoviana, aglutinadas en la Fundación Entre Mujeres (FEM), con apoyo de la organización Oxfam de Gran Bretaña, le están sacando muchos beneficios al cultivo de productos sanos y orgánicos, utilizando técnicas alternativas y amigables con el medio ambiente, lo que hoy día se conoce como huertos biointensivos.

Así aseguran una alimentación más saludable para ellas y sus familias. Según Pastora Valle, productora de la zona noreste del municipio esteliano de Condega, cultivan tubérculos y raíces como el camote.

También cultivan chayotes y legumbres, como rábano, entre otros.

Asimismo, uno de los objetivos de producir de forma orgánica es que las mujeres buscan en un corto o mediano plazo recuperar la fertilidad de los suelos, los cuales se han erosionado por el uso no adecuado de trabajo en el pasado.

Principios

La producción de esos huertos es a pequeña escala.

Lo importante es que ponen en práctica al menos ocho principios de la agricultura biointensiva, como producir de forma amigable con el medio ambiente, reforestar con especies de árboles cuyos frutos, hojas o tallos pueden servir de alimento a las personas o animales domésticos.

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Juana Villarreina, vicecoordinadora de la Fundación Entre Mujeres, destacó que las productoras trabajan parcelas con áreas de terrenos hasta de media manzana, proyecto que sobre todo este año ha dado magníficos resultados porque ha habido mayor cantidad de lluvia que en el 2015.

Lo significativo también es que estas productoras hacen uso de tecnologías alternativas, como el riego por goteo. No solo se trata de obtener el producto, sino que este sea sano y saludable para las familias que lo consumen.

Isabel Zamora, productora del municipio de Pueblo Nuevo, señaló que también en sus huertos cuentan con cultivos de frijoles gandules, chinapopos, ayotes, pipianes, pepinos y otros que tienen una variedad de uso.

Por su parte, las productoras y  hermanas Verónica y Rosibel Ramos, afirmaron que a través de alianzas con otras organizaciones han recibido cursos de cocina y de nutrición, para saber el tipo y cantidad de calorías que ingieren al día y así variar de igual forma el plato diario.

Antes, en el plato recargábamos los alimentos con carbohidratos, es decir, que iba tortillas, arroz, yuca y poco frijoles, ahora ya sabemos balancear todo, dijeron.

También desperdiciaban la sopa de frijoles, que contiene hierro. Ahora han aprendido hasta a elaborar refrescos con hojas de árbol de jocote que combinan con jugos de limón o naranjas y zanahoria.

“Esos son refrescos sanos con alto contenido de vitamina A y C porque cada día los combinamos con otros productos que se encuentran en la comunidad”, dijeron.

Saben que del nabo del rábano se puede hacer ensaladas, encurtidos y otros productos, pero también sus hojas las convierten en ricas, saludables y nutritivas tortas combinadas con huevos y arroz.

Haciendo gala de recetas culinarias naturales, dijeron que la sopa de frijoles, principalmente si son camaguas, puede combinarse con chicoria, cilandro y de paso se baten dos o tres huevos de gallina y se le agrega un poco de arroz y da como resultado un excelente almuerzo, que a la vez combinan con bananos verdes cocidos, como bastimento, o tortilla.

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De igual forma cultivan plantas de tomates criollos que antes los llamaban tomate de monte, pero ahora se han dado cuenta de que posee un alto nivel nutritivo para las personas. 

Un tema de género

NUTRICIÓN• Reconocieron que por años las mujeres han padecido de altos niveles de desnutrición, porque en el hogar, o es la última en comer, pese a que ella elabora los alimentos, o ingiere estos si sobran o en menores porciones porque la prioridad son los hijos.

Ahora, a través de un proceso de sensibilización sobre masculinidad y género, sus esposos también se han integrado a tareas del hogar reduciendo los niveles de machismo en el que solo la mujer llevaba la carga.

Otro beneficio es que las parcelas de tierras están a sus nombres porque se ha comprobado, según Juana Villarreina, que a lo largo de los años es la mujer quien mayormente cuida el patrimonio familiar, incluso si hay separación con sus maridos, porque ellas generalmente piensan en el futuro de los hijos.

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