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El Acuerdo de Asociación entre la Unión Europea y Centroamérica (ADA) propiciará el aumento del comercio entre Nicaragua y España cuando quite o reduzca aranceles, pero antes las empresas nicaragüenses necesitan diversificar su oferta al mercado español con productos de mayor valor.

Las exportaciones nicaragüenses todavía tienen poco valor añadido, estamos hablando básicamente de camarones, de café, de puros, de maní, de ron”, dice a El Nuevo Diario el embajador Rafael Garranzo.

¿Cuál es el balance de la relación comercial entre España y Nicaragua?

Llegué aquí hace unos dos años, y una instrucción precisa de mi Gobierno en ese momento era concentrar esfuerzos en el tema de la relación económica y comercial, porque el conjunto de la relación bilateral de España con Nicaragua es bueno, muy bueno en el área de cooperación al desarrollo, muy bueno en el área cultural; no hay problema en el área consular, pero donde notamos que hay campo de crecimiento es en el área económica y comercial. Si nos vamos a los datos del año 2015, los últimos consolidados que tenemos, vemos que las exportaciones españolas a Nicaragua fueron de no más de 45 millones de dólares, y las exportaciones de Nicaragua hacia España fueron mayores de 56 millones y medio de dólares. Eso hace un volumen total de comercio en 2015 de algo más de 102 millones de dólares.

Empresarios de España y Centroamérica se reunieron en Guatemala en marzo de 2015, con el jefe del gobierno español Mariano Rajoy, en busca de nuevos negocios e inversiones. ¿Qué efectos ha tenido?

Sí, esa reunión fue importante y de allí salió uno de los objetivos a los que quiero referirme posteriormente, básicamente la necesidad del contacto entre autoridades y la necesidad de realizar misiones comerciales. Yo le daba cifras del comercio de 2015. ¿Qué tienen de positivo y de negativo esas cifras? Es una cifra buena, pero no es enteramente satisfactoria, de hecho es el volumen más bajo de comercio con los países centroamericanos. Si examinamos las relaciones comerciales de España con Centroamérica, vemos que en la relación con El Salvador, con Costa Rica, el volumen comercial es mayor que con Nicaragua. Tenemos pues un primer elemento de insatisfacción. Un segundo elemento es que las exportaciones nicaragüenses a España están muy concentradas. Básicamente ha habido años en los que el 80 por ciento de las exportaciones nicaragüenses a España están concentradas en un capítulo que es básicamente, pescado, crustáceos y moluscos, o sea, los camarones. Hay un tercer elemento limitante y es que las exportaciones nicaragüenses todavía tienen poco valor añadido, estamos hablando básicamente de camarones, de café, de puros, de maní, de ron; ese es el grueso. Y luego, las exportaciones españolas en los últimos años han presentado un alto grado de volatilidad, lo que ha estado muy vinculado al hecho de que a veces empresas españolas han sido proveedoras de proyectos de energía que se han hecho aquí y eso ha dado un incremento importante a la relación comercial y otras veces ha decaído. Esa volatilidad no es mala en sí misma porque viene a significar que ha habido un año con un crecimiento excepcional, pero quisiéramos también una mayor estabilidad. Esos son los elementos a mejorar.

¿Y lo positivo?

Sí que hay elementos positivos. Por ejemplo, en el 2015 el volumen de comercio de España con Nicaragua es cuantitativamente el menor con los países de Centroamérica, pero en cambio es el que más ha crecido respecto al 2014. En el 2015 el comercio de España con Nicaragua creció aproximadamente un 20%, en Honduras un 15%, en Guatemala retrocedió. En ese sentido, 2015 es un año importante porque de la relación comercial de España con Centroamérica el país que consigue un crecimiento mayor es Nicaragua. Y también es positivo en lo que vamos sabiendo de 2016. Tenemos datos consolidados hasta el mes de julio y tanto las exportaciones de España como las exportaciones de Nicaragua han crecido en un volumen de un 4 y medio por ciento en relación con el mismo período. Por lo tanto, lo que vemos, y es importante, es la tendencia a fortalecer la relación con Nicaragua y que esa tendencia se está manteniendo de manera continuada en los últimos años.

¿Cómo podría cerrar el 2016?

Si se mantuviese el mismo porcentaje de aquí a julio, estaríamos hablando de un 4 y medio por ciento mayor, pero hay que esperar.

¿Qué sugiere usted para que este comercio se vuelva más dinámico y que Nicaragua pueda ofrecer productos con más valor?

Nos hemos fijado cinco objetivos. Uno es dotar a la relación bilateral de nuevos instrumentos financieros. Hasta el 2014 básicamente la ayuda al desarrollo de España con Nicaragua era donaciones y no había créditos concesionales por parte del Gobierno, porque la conceptualización de Nicaragua como país altamente endeudado limitaba la política de crédito porque no se quería aumentar el nivel de endeudamiento del país. Esa situación ha cambiado en Nicaragua y eso nos permite plantear dos nuevos instrumentos. Uno que depende de la Secretaría de Estado de Comercio de España, que es lo que se llama Fondo de Internacionalización de la Empresa (FIEM). Este es un fondo para financiar estudios de viabilidad, exportaciones, productos llave en mano, etc., y este año ha sido importante porque ya se ha aprobado un primer FIEM que beneficia a Nicaragua aunque no lo recibe directamente una entidad nicaragüense. Se aprobó un FIEM a la Corporación Centroamericana de Servicios de Navegación Aérea y con ese FIEM se va poder instalar un nuevo radar para el aeropuerto de Managua. Está en gestión otro crédito FIEM que sería para apoyar el programa de aulas digitales del Gobierno. Aquí hay que ser prudente porque es un proceso que está en curso, hay que esperar a que culmine. Esos serían créditos de la Secretaría de Estado de Comercio que no conceptualizan como ayuda oficial al desarrollo. Luego, dentro de lo que es la Agencia Española de Cooperación al Desarrollo, hay otro fondo que se llama Fonprode que sí conceptualiza como ayuda al desarrollo y que es ayuda reembolsable, y nuestro objetivo, igualmente, es abrir este instrumento a Nicaragua. En este momento está en estudio una operación para un fondo de desarrollo local que esperamos que salga adelante y, si puede ser, de aquí a fin de año. Un segundo objetivo y esta es una demanda que reiteraron las autoridades nicaragüenses y las empresariales en la reunión de Antigua a la que usted hacía referencia, es la visita de autoridades. Ha habido, en los dos últimos años, al menos dos visitas importantes de autoridades del área económica de Nicaragua a España, pero no se ha producido en este tiempo una visita inversa. Sí que estaba prevista y había la voluntad de hacerla, pero el complicado calendario político que ha tenido España este último año ha impedido que se realizara. Estamos a la espera de que, tan pronto haya nuevo Gobierno, podamos volver a meter en el calendario de esta legislatura una visita porque estas visitas arrastran nuevas  iniciativas. Nuestro tercer objetivo es la realización de misiones comerciales, y ya hay una buena noticia, en estos momentos hay una misión comercial nicaragüense en España para participar en Gijón en una feria de la construcción. Nuestro cuarto objetivo es el Acuerdo de Asociación (UE-Centroamérica), el desarme arancelario que va a provocar un incremento de la relación comercial entre los dos países y nuestra prioridad es apoyar todas las iniciativas de la Unión Europea para dar a conocer el acuerdo y para impulsarlo. Y luego, el último de nuestros objetivos, es el fortalecimiento de las instituciones que trabajan en la mejora de las relaciones comerciales entre nuestros dos países, y para nosotros un socio fundamental  es la Cámara Española de Comercio. Si no me equivoco está a punto de cumplir 50 años de historia, ha trabajado todo este tiempo en la mejora de las relaciones comerciales entre nuestros países, ha atravesado un período en el cual ha tenido que reordenar filas porque la pasada crisis financiera en España significó que las cámaras de comercio tuvieron que empezar a trabajar sin financiación pública española y eso ha significado tener que atravesar un período de reordenamiento. Ese período ya está concluido y entiendo que hay allí una voluntad de reposicionarse y de impulsar la relación comercial.

¿Qué cambios convendrían en la Cámara Española de Comercio?

Eso lo tiene que decir la junta directiva. La embajada participa, pero nosotros no podemos sustituir al liderazgo que tiene el presidente y la junta directiva. Las medidas que están tomando, entiendo que son las correctas: una mayor visibilidad, una mayor atracción a la Cámara de las empresas españolas en Nicaragua y de las nicaragüenses con relaciones con España; un mayor diálogo con las autoridades de comercio en España para plantear iniciativas concretas. Estas son algunas de las líneas en las que están trabajando y me parecen muy acertadas.

¿Ha tenido cambios importantes la cooperación española con Nicaragua en los últimos años?

Trabajamos a través de lo que llamamos Marco de Asociación País, que define nuestros objetivos compartidos durante un período de tiempo. Estamos ahora en el marco de asociación 2015-2017 que define cinco objetivos de desarrollo. A partir del año próximo tendremos que ir concluyendo este marco de asociación e ir pensando en el siguiente, que estará en función lógicamente de las demandas que nos planteen las autoridades de Nicaragua. En este momento, nuestro gran proyecto, en el área de la cooperación española, es en el sector de agua y saneamiento, tanto en la cooperación bilateral como en nuestro rol de coordinadores del esfuerzo de cooperación de varios actores de la comunidad internacional. Complementariamente, España ejecuta en la modalidad de lo que se llama cooperación delegada, algunos de los proyectos que financia la Unión Europea en agua y saneamiento como ya hemos dicho, pero también en educación técnica y en el ámbito de justicia y seguridad.

¿Qué facilita el ADA en términos de comercio?

Un desarme arancelario que permite que el flujo comercial se facilite al reducirse ese tipo de costos.

¿Cuál sería el escenario óptimo de la relación comercial entre España y Nicaragua?

No me pondría un límite porque ese nivel óptimo va a estar en función del nivel de crecimiento de la economía en España y del nivel de crecimiento de la economía en Nicaragua. A mí me gustaría que la relación con Nicaragua esté al mismo nivel que con otros países centroamericanos, que, con diferencias obvias, pueden tener economías más o menos similares. El volumen de la relación comercial de España con Nicaragua no está muy distanciado, por ejemplo, del que tenemos con El Salvador, pero piense que con Honduras el volumen total de comercio es de unos 174 millones, o con Costa Rica estamos hablando de más de 390 millones. Es evidente que son economías distintas con volúmenes distintos y eso impacta en la relación comercial, pero la lectura que hacemos es que hay espacio para el crecimiento en la relación comercial entre España y Nicaragua.

¿En qué medida están creciendo los capitales españoles en Nicaragua?

Este año hemos visto la llegada de Inditex, con la apertura de las tiendas de moda, un aporte importante. Respecto al año próximo hay perspectivas importantes, pero hay que esperar porque son proyectos que están todavía haciendo la debida diligencia. Las perspectivas son buenas, pero tenemos que esperar.

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